lunes, 29 de noviembre de 2010

Burocracia sindical y "dependencia" de clase (enemiga)

Dragún (SMATA), Santesteban (Judiciales), Leyría (LyF)

Leemos hoy una nota de Kempa con un panorama bastante completo de "para quién van a jugar" los gremios en las elecciones del año que viene en Córdoba y a nivel nacional. La mayoría apoya al "Gallego" De la Sota y su vuelta de la mano de CFK. Desde los delasotistas "paladar negro" como Pihen (estatales) o Dragún (mecánicos), pasando por Morcillo (alimentación) y bancarios, hasta llegar a "kirchneristas" dispuestos a comerse el sapo como Leyría (Luz y Fuerza) o Nebreda-Moserrat (docentes). Augusto Varas de la UOM y Daniele (municipales) apoyan a Juez y la nota de color la da Irina Santesteban (judiciales), una "ex-izquierdista" que apoya al kirchnerismo a nivel nacional y en Córdoba dice que ...el mas "simpático" es Juez.
Para la base de algunos gremios, como los docentes o Luz y Fuerza, que tuvieron que enfrentar a De la Sota, va a ser difícil de tragar este apoyo de sus dirigentes al "Gallego" y una muestra de hasta donde son capaces de llegar para defender el "modelo".
De conjunto es un muestreo de la alianza de la totalidad de la dirigencia sindical con proyectos completamente ajenos y contrarios a los trabajadores.
Estos mismos dirigentes son los que acusan a los delegados de base que los cuestionan de "hacer política". En esto no se diferenciaron juecistas o delasotistas, que expulsaron a delegados con acusaciones macartistas contra los "zurdos".
Más en general se trata de aprovechar estos sinceramientos de los burócratas sindicales, para denunciar ante el conjunto de los trabajadores su apoyo a partidos patronales que nunca beneficiaron a la clase obrera. Pero además abrir la discusión sobre la legitimidad de hacer política, pero política propia de la clase trabajadora, que rompa la dependencia de los sindicatos de proyectos claramente burgueses. Algunos ni se toman el trabajo de "disfrazarse" de progresistas, como el mismo De la Sota. A la vez esto desenmascara que el proyecto "nacional y popular" se apoya en el pejotismo asesino como en Formosa, en el menemismo neoliberal (De la Sota) o en la burocracia sindical derechista (Pedraza o Dragún). Mientras los HIJOS y los organismos hacen actos "simbólicos" en la plaza San Martin, el peronismo "puro y duro" (y contra los trabajadores De la Sota fue y es un "duro") se prepara para intentar volver al poder apoyado por lo mas podrido de la burocracia sindical (incluyendo los "progres" de Luz y Fuerza).

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Burocracia Sindical o ¿la clase obrera tiene la dirección que se merece?


La "buena noticia", nos tuvo ocupados en estos días re-pesando el interesante panorama que se abre para la vanguardia obrera de Córdoba y definiendo como ponerse a la altura de las responsabilidades.
Con un poco más de tiempo, volvemos sobre un tema que venimos tratando en este blog desde su "nacimiento": la burocracia sindical (y su inevitable relación con el peronismo). Esta vez, discutiendo no ya con sus fanáticos defensores, sino con cierta intelectualidad de izquierda. Y como hace varios días no escribimos, venimos "recargados" y nos salió un post un poquito largo...
Tuvimos el privilegio de recibir por adelantando un dossier que saldrá en el próximo nro. 7 de la revista El Nuevo Topo, con el eje puesto en discutir, justamente, la burocracia sindical. Son más130 páginas con artículos de varios autores (entre ellos nuestra compañera Paula Varela) que analizan, en general desde el marxismo, el concepto de burocracia sindical, su "complejidad", sus génesis, su representatividad o no, e incluso algunos la posibilidad de superación de la misma. Con muy interesantes análisis que se remontan hasta Marx y Engles y sus aportes a la cuestión sindical, pasando por Gramsci, sobre todo en su "momento consejista", Trotsky y su aporte a la relación sindicatos-estado, hasta clásicos estudiosos del sindicalismo como Hyman o Daniel James.
No faltan, entre varios de los intelectuales que escriben sobre la cuestión, los consejos y criticas a "la izquierda" (así, en general) y sus concepciones sobre la burocracia y su práctica en el movimiento obrero. Hay que reconocer que estas criticas y consejos son más "saludables" que las que recibimos durante los 90 y varios años de los 2000, cuando nos llamaban a dejar de lado ese discurso vetusto y perimido de "la clase obrera", que había desaparecido o se había diluido en nuevos sujetos (materiales y sobre todo "inmateriales") de la nueva sociedad de la información y el Imperio con su biopoder, que había superado a la sociedad del Capital, por otra cosa nueva post-industrial, post-histórica, es decir, post-moderna.
Pero "el verdugo (derrotado y hasta invisibilzado) seguía en el umbral" y reapareció con todo, y con él las nuevas-viejas y clásicas discusiones sobre los caminos de su emancipación.
Sin embargo, el primer problema que surge es que en su critica a "la izquierda", varios de estos intelectuales, más que discutir su teoría y práctica reales, construyen prejuicios propios y se los adosan a "una izquierda", para después "refutarlos". Mitos sobre presuntas concepciones y prácticas que tienen poco u nulo basamento en la realidad o a lo sumo son aplicables a sectas que nunca han hecho nada serio en el movimiento obrero. 
Y lo peor es que en el trasfondo político e ideológico de estas criticas, el resultado mas peligroso, es que a varios de ellos los puede llevar a fundamentar (y justificar?) "por izquierda" la existencia de la burocracia sindical. Vamos a intentar sistematizar estos mitos y explicar polémicamente en varios post, tanto desde la teoría como desde la práctica, cual es nuestra posición del problema (o intentar acercarnos a ella).
Aquí discutiremos con el mito de que la izquierda cree que hay una oposición y una tensión permanente entre las bases y las direcciones, con unas bases que empujan todo el tiempo a la lucha y direcciones que la frenan. Según esta visión, la izquierda vería en la clase obrera un sujeto "ontológicamente" revolucionario. 
En la jerga troska esto se conoce como "la teoría de los 180º", es decir que las bases están siempre 180º opuestas a sus direcciones. Para varios autores del dossier, este es EL problema de "la izquierda" y así lo expresan (todas citas del Dossier de NT)


"Así, se fue abonando y consolidando un fuerte sentido común de izquierdacuya consigna de democracia sindical se aplicó sobre las dirigencias gremiales a las que veía como dique de contención de unas bases obreras perennemente democráticas, combativas y revolucionarias." (Introducción. Hacia un debate sobre el concepto de burocracia sindical)

Gran parte de la izquierda argentina ha utilizado en forma muy imprecisa la categoría de burocracia sindical en sus análisis acerca de la clase obrera. Se ha construido la imagen distorsionada de una dirigencia siempre opuesta a generar procesos de lucha y enfrentada a bases que constantemente estarían dispuestas a luchar y radicalizar los procesos (Gonzalo Pérez Alvarez. Retomando un viejo debate: bases, direcciones, sindicatos y estrategias obreras”)

"Pensar que el problema se reduce a la dirección sindical expresa una grave incomprensión. Suponer que las dificultades de la clase obrera argentina para construir un proyecto alternativo al capitalismo se limita a la necesidad de “acabar con la burocracia sindical” o de hacer llegar a “nuevos dirigentes democráticos”, es no salir de los límites del sindicalismo. Es otra expresión de que el problema es más grave y hace a la 83 conciencia de la clase, algo que se refleja en estas posturas de las corrientes de izquierda más numerosas en nuestro país". (Gonzalo Pérez Alvarez op. cit.)

Sin descartar que locos hay en todos lados (incluso entre la izquierda trotskysta), esta no es ni mucho menos nuestra concepción (y de mínima nos encontramos entre una de las "corrientes de izquierda mas numerosas de nuestro país"). 
La situación de la economía (incluso de ciertas ramas), la experiencia reciente e histórica, tanto sindical como política, las derrotas o triunfos, la ideología o "conciencia", configuran, junto a muchos otros elementos, la situación o fisonomía de "las bases", lo que nosotros hemos llamado la subjetividad y en ese marco su relación con las direcciones. Donde la existencia misma de esa "superestructura" llamada burocracia sindical, es un elemento fundamental que actúa permanentemente y no solo en momentos de lucha sobre las bases, en parte moldeando su subjetividad. Y donde también hay que contar su situación material, como las divisiones impuestas en los últimos años, garantizadas por la burocracia como bien describe Paula V. en su nota. Ghigliani y Belkin (dos de los autores del dossier) rescatan en parte este elemento y se separan de lo que llama la visión "ortodoxa" (las bases siempre enfrentan a la direcciones) y de la visión "revisionista", podría decirse inaugurada por D. James ("hay cierta complementariedad entre bases y direcciones y no solo dicotomía"). 
Afirman, "En este breve ensayo exploraremos la siguiente hipótesis: que denunciar la separación que establecen los análisis ortodoxos entre dirigentes y bases, demostrar la relativa representatividad de los primeros y criticar el esencialismo de la premisa de la que usualmente parten, esto es, el carácter ontológicamente revolucionario de la clase obrera, es un primer paso, sin duda importante, pero insuficiente. Es insuficiente, por un lado, porque corre el riesgo de transformarse en una justificación
complaciente de direcciones que militan activamente contra la construcción de un poder obreroBurocracia sindical: aportes para una discusión en ciernes. Pablo Ghigliani y Alejandro Belkin.
Hay momentos de mayor tendencias a la movilización y al enfrentamiento, por ejemplo en las crisis, cuando el Capital pretende descargarlas sobre la clase trabajadora o por cierta recuperación de sus fuerzas objetivas que llevan a aumentar las aspiraciones e ir por mas y encuentran en la burocracia un límite..
La cuestión central para nosotros, es que el capital (y mucho mas en esta época de crisis histórica) tiene a entrar en crisis recurrentes y a buscar SU "solución" en nuevas formas de apropiación de plusvalor, atacando a la clase obrera. En esos momentos los intereses de la burocracia sindical y su acción, tienden al enfrentamiento abierto con  las bases o la clase en su conjunto. Y en esto no puede desligarse de la orientación política de la burocracia, a la vez determinada y retroalimentada por su ubicación de privilegio, es decir su programa en general reformista. La burocracia reformista, es decir la que pretende "poner límites", "moderar" al Capital, pero no abolirlo, termina siempre del lado del Capital contra la clase obrera cuando éste se ve obligado a aplastarla para "salvar" su régimen social y político. Trotsky planteaba para Gran Bretaña un elemento que es aplicable (y con más razón!) para un país semicolonial como la Argentina, que vive un período de "fin de ciclo":“La decadencia del capitalismo británico, dentro del marco de la declinación del sistema capitalista mundial, minó las bases del trabajo reformista de los sindicatos. El capitalismo sólo se puede mantener rebajando el nivel de vida de la clase obrera. En estas condiciones los sindicatos pueden o bien transformarse en organizaciones revolucionarias o bien convertirse en auxiliares del capital en la creciente explotación de los obreros. La burocracia sindical, que resolvió satisfactoriamente su propio problema social, tomó el segundo camino. Volcó toda la autoridad acumulada por los sindicatos en contra de la revolución socialista e incluso en contra de cualquier intento de los obreros de resistir los ataques del capital y de la reacción.” León Trotsky “Los sindicatos en Gran Bretaña” (1933) en Sobre los sindicatos. 
Esto no quiere decir que entre crisis y crisis no medien momentos, a veces largos (sobre todo si se el ciclo previo se cerró con grandes derrotas)  de crecimiento y desarrollo relativamente "armónico" del Capital (como los últimos años en la Argentina, basados en un terrible ataque al salario con la devaluación, entre otras cuestiones). Pero incluso durante estos momentos (que para los marxistas son preparatorios), y que pueden ser los de mayor "complementariedad" entre bases y direcciones, todo es muy limitado. En sectores parciales, en algunas ramas (que Paula Varela llama "especie de aristocracia obrera"), pueden encontrase cierto apoyo de las bases a sus direcciones, pero de ninguna manera tomando a la clase obrera de conjunto e incluso en esos sectores, la "luna de miel" termina donde comienza la crisis. La pasividad o el "no cuestionamiento" generalizado a las burocracias sindicales o al decir de LT la "tolerancia" de la clase obrera a sus direcciones (tomando en cuenta el "detalle" del poder que acumulan estas burocracias, amparadas por el Estado y las patronales que "colaboran" y trabajan en común para perseguir a quienes las cuestionan), hay que buscarlos en las divisiones impuestas (y garantizadas por las direcciones reformistas), basadas en derrotas previas que hacen difícil la "unidad revolucionaria de la clase obrera". Como estamos lejos de la visión de una clase obrera "ontológicamente revolucionaria", ya dijimos acá, junto a LT que “El proletariado encarna una unidad social poderosa que en período de lucha revolucionaria aguda se despliega de modo pleno para conseguir los objetivos de la clase en su totalidad. Pero en el interior de esta unidad hay una diversidad extraordinaria, diría incluso que una disparidad nada despreciable. Entre el pastor ignorante y analfabeto y el mecánico especializado hay un gran número de niveles de culturas y de calificaciones y de adaptación a la vida diaria. Cada capa, cada gremio, cada grupo está compuesto en última instancia de seres vivos de edad y temperamento distintos, cada uno de los cuales posee un pasado diferente. Si tal diversidad no existiera, el trabajo del Partido comunista para la unificación y educación del proletariado sería muy sencillo. Sin embargo, ¡qué difícil es esa tarea, como vemos en Europa occidental! Podría decirse que cuanto más rica es la historia de un país, y por tanto la historia de su clase obrera; cuanto más educación, tradición y capacidad adquiere, más antiguos grupos contiene y más difícil es constituirla en unidad revolucionaria (…)” (León Trotsky “No solo de política vive el hombre” – 1923)
Ahora, así como es verdad que es falsa la "teoría de los 180º", no menos falsa es la teoría absolutamente contraria que podría resumirse en "la bases tienen la direcciones que se merecen", que fue expresada burdamente acá por un tonto que pretende llevar el título de "intelectual" (discípulo del "hombre mas resentido del mundo") . Y volvemos al magistral tratamiento que LT le dio a esta cuestión en Clase, Partido y Dirección: "Existe un viejo dicho que refleja la concepción evolucionista y liberal de la historia: un pueblo tiene el gobierno que se merece. La historia nos demuestra, no obstante, que un solo y mismo pueblo puede tener durante un período relativamente breve, gobiernos muy diferentes (Rusia, Italia, Alemania, España, etc.) y además que el orden en que éstos se suceden no tiene siempre el mismo sentido, del despotismo hacia la libertad, como creen los liberales evolucionistas. El secreto de este estado de cosas reside en que un pueblo está compuesto de clases hostiles y que estas mismas clases están formadas por capas diferentes, parcialmente opuestas unas a otras y que tienen diferentes orientaciones. Y además, todos los pueblos sufren la influencia de otros pueblos, compuestos a su vez de clases. Los gobiernos no son la expresión de la "madurez" siempre creciente de un "pueblo", sino el producto de la lucha entre las diferentes clases y las diferentes capas en el interior de una sola y misma clase y, además, de la acción de fuerzas exteriores  alianzas, conflictos, guerras, etc. . Hay que añadir que un gobierno, desde el momento en que se establece, puede durar mucho más tiempo que la relación de fuerzas del cual ha sido producto. Es a partir de estas contradicciones históricas que se producen las revoluciones, los golpes de estado, las contrarrevoluciones.El mismo método dialéctico debe emplearse para tratar la cuestión de la dirección de una clase. Al igual que los liberales, nuestros sabios admiten tácitamente el axioma según el cual cada clase tiene la dirección que merece. En realidad, la dirección no es, en absoluto, el "simple reflejo" de una clase o el producto de su propia potencia creadora. Una dirección se constituye en el curso de los choques entre las diferentes clases o de las fricciones entre las diversas capas en el seno de una clase determinada. Pero tan pronto como aparece, la dirección se eleva inevitablemente por encima de la clase y por este hecho se arriesga a sufrir la presión y la influencia de las demás clases. El proletariado puede "tolerar" durante bastante tiempo a una dirección que ya ha sufrido una total degeneración interna, pero que no ha tenido la ocasión de manifestarlo en el curso de los grandes acontecimientos. Es necesario un gran choque histórico para revelar de forma aguda, la contradicción que existe entre la dirección y la clase. Los choques históricos más potentes son las guerras y las revoluciones. Por esta razón la clase obrera se encuentra a menudo cogida de sorpresa por la guerra y la revolución. Pero incluso cuando la antigua dirección ha revelado su propia corrupción interna, la clase no puede improvisar inmediatamente una nueva dirección, sobre todo si no ha heredado del período precedente los cuadros revolucionarios sólidos, capaces de aprovechar el derrumbamiento del viejo partido dirigente. La interpretación marxista, es decir dialéctica, y no escolástica, de las relaciones entre una clase y su dirección no deja piedra sobre piedra de los sofismas legalistas de nuestro autor". León Trotsky "Clase, Partido, Dirección"
Sin la critica rotunda a las direcciones reformistas, es decir a la burocracia sindical y sin el trabajo sobre los sectores avanzados de la clase obrera para derrotarla, no hay posibilidad de formar esos "cuadros revolucionarios sólidos", que se preparen (mientras la clase de conjunto "tolera" a sus direcciones corruptas) para los momentos de ruptura o de revolución.
¿Continuará?...

jueves, 18 de noviembre de 2010

Una buena noticia

Omar Dragún - Sec. Gral SMATA - Córdoba

ÚLTIMO MOMENTO - ELECCIONES A CUERPO DE DELEGADOS
Derrota de la burocracia en Volkswagen de Córdoba

(La Verdad Obrera - Nº 401) Al cierre de esta edición se terminaba el escrutinio de las elecciones a cuerpo de delegados en la fábrica de Volkswagen de Córdoba. Una amplia lista de delegados independientes de la burocracia, que  incluye a sectores combativos, derrotó por un amplio margen (830 votos a 620) a la lista que respondía a la burocracia de Miranda y Omar Dragún. De esta manera, el nuevo cuerpo de delegados de 18 miembros está integrado totalmente por delegados de la oposición.
La lista ganadora superó las maniobras que quiso hacer la dirigencia burocrática cambiando la forma histórica de elección de delegados por sector y convocando, en muy poco tiempo, a una elección con lista “sábana”, es decir que la lista ganadora se quedaba con la totalidad del cuerpo de delegados. La dirigencia del SMATA pretendía sacarse de encima a los delegados opositores y especialmente a los sectores combativos, que venían ganando entre los trabajadores. La jugada “a todo o nada” de la burocracia le salió muy mal: su lista fue barrida y se quedó sin representantes en el nuevo cuerpo de delegados.
Es un triunfo contra una dirigencia que viene siendo cuestionada desde la gran lucha de los contratados de Iveco y Gestamp (2009) encabezada por el delegado Hernán Puddu, que fue expulsado por un Congreso trucho de SMATA y hoy es perseguido por la empresa y está peleando por su reincorporación. Esta dirigencia también fue repudiada, cuando delegados que le responden,  agredieron cobardemente al delegado Sergio Folchieri, el año pasado.  
Es un importante paso y una responsabilidad del nuevo cuerpo de delegados, para con el conjunto de los trabajadores de SMATA, en el camino de recuperar las organizaciones obreras de manos de dirigentes pro patronales  como Dragún y compañía y para ponerlas verdaderamente al servicio de la lucha de los trabajadores.






domingo, 14 de noviembre de 2010

Los "burguesitos en llamas", el peronismo y la clase obrera ¿despliegue o repliegue? (una respuesta a Manolo B.)


"Cuando la burguesía renuncia consciente y obstinadamente a resolver los problemas que se derivan de la crisis de la sociedad burguesa, cuando el proletariado no está aún presto para asumir esta tarea, son los estudiantes los que ocupan el proscenio. En el desarrollo de la primera revolución rusa, hemos observado este fenómeno más de una vez; este fenómeno siempre ha tenido para nosotros una significación enorme y sintomática. Esta actividad revolucionaria o semirrevolucionaria, significa que la sociedad burguesa atraviesa una crisis profunda. La juventud pequeñoburguesa, sintiendo que una fuerza explosiva se acumula en las masas, tiende a encontrar a su manerala salida de ese atolladero y a impulsar más adelante el desarrollo político". 
L. Trotsky, Carta a la Redacción de Contracorriente. 13 de Junio de 1930
Manolo B. dice que las movilizaciones de miles de estudiantes que vimos en Londres son una expresión (unas más) de la "bancarrota ideológica de la Hegemonía realmente existente". Y que por la crisis de la Globalización (que no es la crisis final del capitalismo, nos aclara), los dispositivos de resistencia se trasladaron o se están trasladando a las organizaciones de la "aristocracia obrera", ya no mas los desocupados o los MMSS. Dice que, como en los 20/30, Frente Popular o Frente de Clase es lo que se discute (como si no hubiésemos visto donde terminaron los Frente Populares en España y Francia, para nombrar solo algunos)
Y además "se confiesa":  "Los P estamos intentando sumar a todo aquel que se quiera sumar; porque “creemos” que estamos en pleno repliegue desde 2007; debido a la situación internacional".
Acordamos en que "aunque existe un amplio espacio de divergencia en los análisis, se puede coincidir en varios de los “síntomas”:
1/La "bancarrota ideológica", es producto de la "crisis de la globalización", que ES la crisis del capitalismo, si es la "Final" o no, dependerá de la lucha de clases y de quien "imponga la línea política", como ya dijimos acá, no creemos en ningún automatismo y catástrofismo objetivista y como explicó LT "El equilibrio capitalista es un fenómeno complicado; el régimen capitalista construye ese equilibrio, lo rompe, lo reconstruye y lo rompe otra vez, ensanchando, de paso, los límites de su dominio. En el esfera económica, estas constantes rupturas y restauraciones del equilibrio toman la forma de crisis y booms. En la esfera de las relaciones entre clases, la ruptura del equilibrio consiste en huelgas, en lock-outs, en lucha revolucionaria. En la esfera de las relaciones entre estados, la ruptura del equilibrio es la guerra, o bien, más solapadamente, la guerra de las tarifas aduaneras, la guerra económica o bloqueo. El capitalismo posee entonces un equilibrio dinámico, el cual está siempre en proceso de ruptura o restauración. Al mismo tiempo, semejante equilibrio posee gran fuerza de resistencia; la prueba mejor que tenemos de ella es que aún existe el mundo capitalista"
2/ Acordamos en que los Estados Nacionales y sus "Minorías Dominantes" están discutiendo sus estrategias que pueden incluir la represión, la guerra comercial y el ajuste. El punto son los resultados y si con sus acciones no producen mayores convulsiones y otros tipos de ruptura del "equilibrio", en el marco de una debilidad de todos los tipos de reformismos (incluidos los P ;=). Sino veamos Francia "La voluntad de la mayoría de los asalariados y de la juventud de decir basta, de no dejar pasar la reforma de las jubilaciones, (primera de una serie de reformas y ataques que implicaría un salto cualitativo en el empeoramiento de sus condiciones de vida), ha cambiado el aire de estos tiempos. Este cambio es profundo y es difícil que se disuelva con el fin de esta etapa en la cual Sarkozy puede mostrar que ha triunfado, ¡pero a qué costo!". El recambio ministerial (hecho el fin de semana!), sacando a todos empezando por Fillon y volviendo a poner a todos, empezando por Fillon, son sintomáticos de cierta desorientación.
-Ahora, que los P. desde el 2007 estén tratando de sumar a lo que venga porque están en "repliegue"( acá se sumaron un poroto con un "resistente" de aquellos, el Gallego de la Sota), ¿significa qué la clase obrera esté en repliegue?. El triunfo del Roca (esos no son justamente "aristocracia obrera") y hecho "contra" la burocracia sindical, no tiene aroma a "repliegue". Para nosotros, los tercerizados del Roca son parte de un proceso que comienza con la recuperación de la gimnasia sindical en el 2003/2004, el surgimiento del "sindicalismo de base" (interna del Garrahan, Subte, Kraft, Pepsico y otras varias internas de Norte, y un amplío desarrollo de delegados de base combativos en Telefónicos, SMATA, UOM, Gráficos), minorías "intensas" y tribunas para la agitación hacia el conjunto de la clase obrera, que de conjunto y con crecimiento mantiene pasividad, el punto es cuando comiencen los síntomas de la crisis. Eso viene trabajado desde hace tiempo, es verdad que ciertos "T" giraron hacia los MMSS, no es nuestro caso, el PTS, que no corrimos tras la moda y no le hicimos caso a T. Negri , por eso nuestra conquista mas conocida es Zanón, el sindicato ceramista, y ahora Kraft y Subte.
Es decir, sobre despliegue o repliegue, para nosotros es más comparable (y como toda comparación tiene límites) con los 60s., que con el 76/77. Con menos radicalización en los métodos, porque el régimen también es otro, pero hoy con menos izquierda reformista militante y un dato: el trotskysmo ocupando su lugar en la escena. En el 76/77 se masticaba el polvo de la derrota, luego de que la dirección de la vanguardia pasara por variantes pequeñoburguesas ("marxistas" y peronistas), que no quisieron, no supieron, desarrollar la experiencia obrera con el peronismo al que comenzaba a enfrentar (Junio/Julio). Es decir, más similar a cuando Walsh escribió ¿Quién mató a Rosendo?, que cuando elaboró los documentos "desilusionados" de critica a la Conducción, que a esa altura mandaba cualquiera (documentos citados por MB y que según él tienen vigencia actualmente como fundamento de un repliegue hacia el peronismo).
- Por último, es verdad que en la universidad, y en las movilizaciones del los estudiantes londinenses, hay algo de corporación, pero también algo "sintomático", en el sentido de la cita de LT de arriba. En Francia fue mas evidente, los liceístas (secundarios) fueron los más radicalizados en la lucha contra....la reforma jubilatoria. En Argentina, las tomas en Buenos Aires y Córdoba, algo de eso expresaron, los problemas edilicios están desde hace años. Y todo esto "antes" (y en Córdoba contra) la "juventud K". Hay una emergencia de la juventud y lo distinto, en la Argentina, es que hay una política de intento de cooptación por parte del estado (con discurso militante) para sumarla al "armado", pero con "poco para ofrecer". Acá fue rápido el desencanto de la nueva "juventud maravillosa", cuando cerraron filas con los paladines de la Patria Sojera (el "Gringo" y el "Gallego"), acuerdo anunciado en en vivo y directo por las pantallas, con el gerente Renault como testigo de lujo ("a la mierda con la mistica"!). La juventud secundaria y universitaria, puede ser un poco mas que "semillero".
saludos
FR




miércoles, 10 de noviembre de 2010

Los peronistas, la teoría, la burocracia y los "hechos"


Dice Abel y perdonen lo extenso: Prefiero el enfoque pragmático que le gustaba a Perón: en política, lo que cuentan son los resultados. Eso sí, ahí también mis visitantes tenían argumentos: EmeErre, por ejemplo, me dice: “Un acta del ministerios se acaba de comprometer a reincorporar y pasar a planta a todos, ante la asamblea de tercerizados. La politica en manos de la clase trabajadora (la politica de los troscos) parecde que consigue las unicas reformas“.
Una  muy buena noticia, y un digno homenaje a Mariano Ferreyra. Claro, también ahí están los supuestos previos de quien lo dice. El respaldo que dio Moyano a los tercerizados cuando se reunió con ellos, así como las políticas del gobierno nacional, parece que no influyeron para nada en la decisión del ministro Tomada. Cuando un funcionario hace algo que no responde por completo a las demandas de un sector laboral, eso prueba la complicidad de la burocracia sindical y de los políticos patronales. Cuando se consigue una conquista, la arrancó la lucha de los trabajadores, sabiamente conducida por el PTS o el PO o … (tache lo que no corresponda).
Entonces, ¿cada uno sigue tocando su música? No del todo. Un comentario de EmeErre, que luego se reproduce en un post de “El Diablo”, nos ilumina también a nosotros algo que ya sabíamos, pero es importante recordar… y entender:
“…la nueva Ley estaría a la derecha de los convenios que defendían Rucci y Lorenzo Miguel, en el 74. Entonces los convenios incluían categorías que ahora se permiten tercerizar (ejemplo en el convenio de la Unión Ferroviaria estaban las categorías de vía y obra o limpieza que ahora se hacen por UOCRA o maestranza). La nueva ley mantendría esto solo que para el tercerizado se haría con el convenio más favorable dentro de la tercerización. Ejemplo: si estoy tercerizado en una empresa de trabajadores de la UOM voy a poder estar en la UOCRA y puedo zafar de los aun mas negreros convenios de maestranza o comercio que son aun más bajos. En fin, a la izquierda de Pedraza pero a la derecha de Rucci
Aquí no juegan ideologías ni filosofías. Esto es un hecho. Ahora, cuándo nos preguntamos por qué, vuelven. Porque las explicaciones simples se desmoronan rápido. Es difícil hacer creer que sucede porque los dirigentes sindicales, todos, trabajan contra los obreros y cada día tratan de joderlos un poco más. También, la respuesta automática de muchos compatriotas, que incluiría a los 30 mil desaparecidos y la traición del menemismo (que fue vuelto a votar en el ´95, de puro masoquismo argento, parece) no alcanza a explicar porque una historia parecida se puede contar en muchos países desarrollados, incluído, por ejemplo, EE.UU.
Por mi parte, y aceptando que también es demasiada síntesis, señalo que a partir de la década del ´70 comienza una etapa de globalización financiera que crea un enriquecimiento – que los economistas clásicos llamarían ficticio – pero que alcanza a sectores de la población mundial, en los países desarrollados, lo bastante numerosos para que la balanza del poder económico abandone a los productores de bienes. No del todo, por supuesto. Pero ese proceso se combina con otro menos comentado que comienza unos quince años después. El traslado de la actividad industrial al Asia Oriental, en particular a China, atraída por los salarios bajos, la ausencia de leyes laborales y la nula protección ambiental. Proceso que fue conducido por un Partido imbuído de las doctrinas de Marx, Engels y Mao, por esas ironías que le encantan a la Historia.
Como consecuencia de ese sistema económico global es que hoy estamos a la derecha de Rucci y de Lorenzo. No me preocupa especialmente eso. Le cedo al troskismo la posición de izquierda; para eso se esfuerzan (...)


En el planteo de Abel hay por lo menos tres discusiones (y que discusiones!!). Una, digamos, "ideológica", otra en relación a la dinámica de conquistas, triunfos y derrotas del la clase obrera y que relación tiene esto con la dirigencia sindical peronista; y una tercera sobre las transformaciones del capitalismo en las últimas décadas, que hacen las veces de "marco"  en el que se desarrolla las luchas nacionales de la clase obrera argentina.
Como bien dice Abel, es difícil separar el aspecto ideológico del debate político práctico. Porque si la teoría es "la realidad generalizada", es decir conclusiones generales de "muchos hechos" (en este caso sociales), que permiten elaborar leyes (y teorías) que a su vez permiten captar la dinámica de los procesos sociales e intervenir para desarrollarlos en un sentido "progresivo", entonces, en política la teoría es quizá mucho mas necesaria que en otras ciencias.
Y no me sorprende que Abel, como buen peronista adhiera al "pragmatismo" y de entrada se separe de la teoría sin la cual después no puede explicar los otros dos aspectos que desarrolla: es decir la teoría que tiene a la lucha de clases entre sus principales fundamentos o lo que es lo mismo, el marxismo. Abel nos aclara que no es ni freudiano, ni marxista, peronista. (esto me suena ;)
Y eso está bien, no esperábamos más (ni menos) de él, el problema es que si hace abstracción de la lucha de clases,  las otras dos cuestiones de las que habla parecen surgidas por "generación espontánea". Veamos:
Abel dice de alguna manera, que en el balance del resultado de la lucha de los tercerizados ferroviarios (la reincorporación y el compromiso del pase a planta), nosotros los troscos subvaloramos por lo menos dos hechos: la reunión de los tercerizados con Moyano y la política general del gobierno, que en algo influyeron en esa decisión. Así nos mete en una discusión que puede terminar en un pensamiento y un debate circular. Porque si damos vuelta el argumento, podemos decir que, según los peronistas, cuando se pierde es por culpa de las "condiciones objetivas" que no daban (y unos cuantos sindicalistas peronistas que conozco agregarían "y de los zurdos que le calientan la cabeza a la gente"), y cuando se gana es por alguna "gestión" genial del Secretario General y los "cuerpos orgánicos" + una buena política de, un todavía mejor Ministro de Trabajo (peronista, por supuesto).
El problema son los hechos y en el caso de los tercerizados, ni Tomada, ni Moyano (ni Abel), hablaban de ellos antes de que, por sus condiciones laborales hoy conocidas por todos, se lancen a la lucha y encuentren oído y sobre todo apoyo (e incluso colaboración política) en los troscos del PTS (y la Bordó). Los tercerizados del país, hasta que no hagan lo mismo, es decir luchar (y esperamos que el ejemplo ferroviario los aliente), no van a lograr triunfos de este tipo. El "gesto" de Moyano y de Tomada, vino por la lucha y no al revés. ¿No sería un homenaje mas "digno" a Mariano Ferreyra que se termine la tercerización en el país?. El problema es que la tercerización y contratación (con contratos que son un verdadero fraude laboral) es una de las bases del "modelo" y de las ganancias del capital (extranjero y nacional, en esto no discriminan, todos terciarizan y utilizan contratos basura). Y cuando se sentaban las bases estructurales de ese "modelo" que se terminó de establecer en los 80 y 90 (luego de la dictadura), los dirigentes sindicales peronistas (la mayoría, los mismos de hoy), para decirlo en criollo "no pararon un fulbo" (como la defensa del River actual): flexibilización, privatización, ley de contratos, desocupación, polifuncionalidad y luego devaluación y reviente del salario. Algunos van a decir "pero Moyano con el MTA se movilizó y a Piumato hasta le balearon un huevo", pero si como decía el General "en política, lo que cuentan son los resultados", todos esos ataques pasaron y se convirtieron en conquistas del capital, que hoy "nos ubican a la derecha de Rucci". Pero acá, para Abel tampoco habría responsabilidad de las direcciones sindicales, que para nosotros tienen una "lógica" inquebrantable (y reformista), es decir, en momentos de auge rapiñan algo (no mucho para no joder "al modelo") y en momentos de crisis entregan lo que venga (para no joder al "sistema") y hacen su "perestroika". No, el problema según Abel, estaría en las condiciones internacionales, es decir en la nueva etapa de "globalización financiera".
Pero nuevamente, la pregunta es ¿de dónde nace esta fase capitalista (que algunos llamaron "neoliberal"), si no es, además de las propias contradicciones del capital, de las grandes derrotas que sufrió el movimiento obrero mundial? El reaganismo y el tatcherismo y el aplastamiento del proletariado inglés y  yanky y, desde ya, la derrota del proletariado chino y de los países de Europa del Este y Rusia, con la restauración capitalista, fueron "pre-condiciones" para esta fase, para nosotros de "restauración" (que por suerte se está superando). Derrotas en las cuales tuvieron "algo" que ver las direcciones del movimiento obrero, y en especial las distintas variantes de stalinismo, ya sea ruso o chino (anécdota, dicen que Mao le preguntó a un militante argentino que lo visitó, como se reivindicaba él en la Argentina y este contestó "maoísta"  a lo que el "gran timonel" le dijo "error, usted debe ser peronista"). 
¿No fueron los PS, PC o el laborismo, que a su vez dirigían las organizaciones del movimiento obrero, los "neo-neoliberales" que llevaron adelante esos programas en varios países donde fueron gobierno y a la vez fueron los agentes de la restauración capitalista en el "bloque socialista"?. O vamos a decir que ellos también estaban "determinados" por la "fase de globalización financiera".
No vamos a hacerlos cargo a los peronistas de esta situación del movimiento obrero internacional, pero tampoco podemos permitirles que desde el "pragmatismo" les salven las responsabilidades, no solo a la burocracia sindical peronista, sino ahora también a todas las direcciones (reformistas y no) del movimiento obrero mundial.
Otra posibilidad es que exista alguna nueva "filosofía de la historia" peronista que no conocemos (nuestro marxismo nunca adhirió a ninguna filosofía de la historia) que pruebe que estábamos "condenados" a la fase de globalización financiera con sus miserias incluidas. Como la vemos difícil, sintéticamente, creemos que en estas condiciones (y traiciones) que describimos de las luchas y relaciones de fuerza entre las clases, está la explicación del actual momento del capitalismo (e insisto, relacionándolas con los problemas que tiene el propio capital para su "reproducción ampliada"). Porque es así nomás,  la Historia es la historia de la lucha de clases, pero además, como dijo F.E. “La historia no hace nada, no posee grandes riquezas, no libra batallas; quien hace todo eso, posee y lucha es el hombre mismo: el hombre vivo, real. No es la historia la que utiliza al hombre como una herramienta para alcanzar la meta, como si la historia fuese un ser aparte, puesto que la historia no es sino la acción del hombre que persigue sus objetivos”. Y entre esos hombres están, de un lado los Pedraza y del otro los Mariano Ferreyra, con sus propios objetivos y su acción. Cada cual sabrá de que lado ponerse.


Un pequeño "epílogo" (nuevamente Walsh sobre el vandorismo, la teoría y los "hechos")
Dice Walsh"En alguna oportunidad el vandorismo se ha jactado de no precisar para su acción teorías políticas complicadas (...) Discutir el vandorismo desde la perspectiva de una teoría revolucionaria de la clase obrera es reencontrar uno por uno los viejos lugares comunes del reformismo, del sindicalismo burgués. En todo caso Vandor es derrotado por los hechos, además de la teoría. Si los trabajadores lo juzgan hoy duramente es por los resultados de su acción, por lo que él ha conseguido con sus negociaciones, sus maniobras y sus pactos: destruir el gremio metalúrgico convirtiéndolo en simple aparato, dividir la CGT, quebrar la confianza de los trabajadores en sus dirigentes, retrotraer el movimiento obrero a 1943".
Parafraseando, discutir la burocracia sindical actual (pedrazismo o moyanismo o CTA, tache lo que no corresponda) desde el punto de vista de la teoría, es encontrar el lugar común del reformismo burgués en el movimiento obrero. Pero no solo son derrotados por la teoría, sino y esencialmente por los hechos: trabajo en negro, precariedad, tercerización y contratos fraudulentos, "trabajadores pobres", flexibilización, vaciamiento de los sindicatos y alejamiento (para decir lo menos) de los dirigentes de sus bases (salvo que se "acerquen" con patotas) ¿cuánto retrocedió el movimiento obrero?. 
saludos
FR

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viernes, 5 de noviembre de 2010

El "Gringo", la Oligarquía y el nuevo movimiento estudiantil


Leímos acá y vimos ayer cómo un desencajado Schiaretti acusaba de "pro-oligarcas" a los estudiantes que se oponen al anteproyecto de reforma de la ley 8113 de educación provincial. "Parece como si se estuvieran desahogando" relató el cronista del noticiero del 12, mientras mostraban los efusivos gritos del gobernador (y su Ministro de Educación). Lo que pasa es que los estudiantes le escupieron el asado al Gringo, que quería retirarse glorioso (no habrá reelección) para mantener su "imagen" y volver la próxima o estar "limpio" para cuando lo necesiten.
Parece que rápidamente adoptó su nuevo papel como parte del "armado" post-acto de Santa Isabel y hasta explicó qué significa ser "nacional y popular" y "progresista". El detalle es que todo esto es para defender un proyecto de ley discutido con el Consejo Católico de Córdoba y otras instituciones tan "antioligárquicas" como ésa.
El "Gringo", que defendió a muerte la rentabilidad de los sojeros y es un fiel empleado de la otra "oligarquía" - la industrial de las multinacionales automotrices- acusa a los estudiantes, docentes y padres de pro-oligarcas y se ensaña en particular con aquellos aglutinados en la Interestudiantil. Debería tener cuidado con ese tonito que suena a "zurdaje" ya que puede perder "por derecha" lo que pretende ganar "por izquierda" y Juez (panqueque con diploma y todo), ni lerdo ni perezoso, podrá aprovechar gustoso el "giro", al igual que los radicales.Tener en frente a De la Sota, Schiaretti y la "viuda" puede ser un regalo del cielo para ambos.
Pero como ya planteamos, si éste puede ser parte del "proyecto", el "Gringo" puede declararse Lenín, Trotsky y el Che juntos....
Lo que no entendimos muy bien es qué habrá querido decir acá "Supermario" Grahovac, Ministro de Educación, con eso del mayor "acentuamiento" y una responsabilidad principal e "indelevagable" del estado !?!??

Los estudiantes, sus logros y lo que aún falta

Pero dejemos que a SUS problemas, los arreglen entre ELLOS.
Para nosotros lo importante es ver lo que logró este gran proceso de lucha que dio nacimiento a un nuevo movimiento estudiantil, sobre todo en secundarios y en algunos sectores de vanguardia de la Universidad:

  1.  El conjunto del movimiento que empezó con las tomas logró arrancarle planes de obras para los colegios y "legitimó" un método de lucha y acción directa, como las tomas de escuelas, las movilizaciones masivas y los piquetes en toda la ciudad. Una práctica que no se veía hace años en Córdoba y que complicó sobremanera al Gobierno y sus aliados que querían hacer pasar sin pena ni gloria, en una Legislatura adicta al PJ.
  2.  Puso en discusión, a partir de la ley, el carácter de clase del conjunto de la educación, no sólo en lo que hace a las cuestiones estructurales (déficit edilicio, presupuestario etc), sino al contenido y "al servicio de quién" se forma en las escuelas. Con un gran cuestionamiento a la Iglesia y a la injerencia de las empresas, la demanda de una educación de "calidad" cruzó el movimiento. El Gobierno incluso tuvo que retroceder algunos pasos y aclarar que si se dicta educación religiosa debe ser de modo "extracurricular". La presentación de la ley y la "sacada" del Gringo (que estaba más colorado de lo que la normal ingesta de tinto lo pone), los mostraban a la defensiva.
  3.  Como parte de esto, el movimiento se enfrentó al conjunto del régimen político cordobés: el gobierno, la legislatura, los partidos patronales, la burocracia sindical docente y la Iglesia, e inclusive hasta a Scotto y la UNC, que fueron parte de la elaboración del proyecto por "consenso". Demostrando que el "consenso" del régimen "por arriba", está muy lejos de convencer o cautivar "por abajo". Y le arrancó declaraciones en contra de la ley, haciéndolos desdecirse, a algunos que habían sido parte de la elaboración, como el Consejo Superior de la UNC.
  4.  A esta pelea, la dio porque pudo conquistar una organización en base a asambleas por escuela e institución, la Asamblea Interestudiantil, que permitió el desarrollo del movimiento y unificó a secundarios, docentes, universitarios y terciarios, demostrando la potencia de la autoorganización que además se mantiene organizada. Diferente fue la deriva de los "Secundarios Arriba-Libres del Sur" (y todos sus sellos, SUC etc), que mostraron sus formas burocráticas y sin control de asambleas , completamente acordes con su política divisionista y transera con el gobierno, ya opinan que no tienen que rendir cuentas a nadie, lo que les valió criticas de compañeros de base de los colegios donde dirgían. Así es que terminaron siendo una ínfima minoría del movimiento y con un gran sector de compañeros compañeros de las escuelas que dirigían, sumándose a la Interestudiantil.
  5.  Finalmente, y quizás lo más importante, surgió un amplio sector de jóvenes que hace su primera experiencia política y militante, enfrentando al conjunto del régimen, con el que comenzó un proceso de "escisión" y donde se abrieron infinidad de debates políticos, ideológicos y estratégicos con el sector más avanzado. Un movimiento que (ante la inexistencia "por abajo" del 2001 en Córdoba) va directamente, en el rescate de su memoria histórica, hasta Mayo de 1969, es decir, el "Córdobazo" y su unidad obrero - estudiantil. No menor es este aspecto en una ciudad que con muchos cambios de por medio, vuelve a conglomerar a miles de obreros metalmecánicos (así como en otras ramas como la alimentación). Un viejo militante nos decía que esta lucha le recordaba a la vanguardia que surgió con la "laica o libre" en 1958; que inclusive aquellos colegios que hoy eran "referentes", también lo fueron en esa lucha y que de allí surgió gran parte de la generación que, diez años más tarde, terminó militando en las distintas variantes de la izquierda radicalizada tras el Cordobazo. 
Comenzar una discusión sobre las perspectivas estratégicas de esta nueva juventud (que a nivel nacional quieren cooptar los K - habrá que ver...pero no parecieran tener en estas tierras mucho "predicamento") es la tarea más interesante para quienes a la vez que acompañamos con todas nuestras fuerzas las luchas como éstas. Pero entendiendo a su vez la urgencia de discutir la necesidad de una organización política de la juventud junto a la clase obrera para que, sobre la base del balance de los 70, se prepare para los nuevos Cordobazos, con la ambición de esta vez sí, triunfar.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Cristina, De la Sota, los tercerizados y el “modelo”

Publicado en La Verdad Obrera Nº 399

“Es bueno que estemos todos hoy acá”, dijo sonriente el ex – gobernador de Córdoba José Manuel de la Sota, cuando entraba al acto en la planta de Renault del barrio Santa Isabel en Córdoba, donde se produjo la primera aparición pública de Cristina Fernández, luego de la muerte de Néstor Kirchner.
“Queda claro que se va a profundizar el modelo”, repetían los analistas en radios, diarios y en la TV, haciendo un análisis del discurso de Cristina. La pregunta que surge es ¿qué significa profundizar el modelo?

El “modelo” no es para los tercerizados y los contratados

“Desde hace varios días la orden era que ninguno de los trabajadores de las tercerizadas podía participar del acto”, nos cuenta un compañero de Cargo-Renault, una de las tercerizadas dentro de la planta, los que se encargan de la logística y que, entre otras cosas, no tienen delegados gremiales, además de cobrar salarios bastante menores a los de los efectivos de Renault. Seguramente habrá quedado grabado en las patronales la lucha de estos trabajadores que en el año 2006, en el marco de una pelea por tener delegados, llegaron a bloquear todas las entradas de la fábrica durante un día. “Pero a último momento, a minutos del acto, nos dijeron que había que quedarse, porque de Renault no se estaba quedando nadie, obviamente que nos fuimos todos”, nos explica con bronca. Y nos cuenta que del turno mañana de más o menos 2000 trabajadores efectivos, solo se quedaron unos 150, esencialmente supervisores y jefes, que son los que ocuparon los primeros lugares y aplaudían a rabiar a De la Sota sobre todo, a Cristina y a la patronal. El resto eran trabajadores (una minoría) del turno tarde y por supuesto los alcahuetes del  SMATA de varias fábricas, con eso alcanzó para el montaje de la presentación del nuevo “Fluence”.
El “modelo” luego de 7 años de crecimiento récord de la industria automotriz, como lo resaltó Cristina, parece que “no alcanzó” para terminar con la tercerización y los contratos basura, que implican peores condiciones de trabajo para los obreros de esas empresas y siguen beneficiando a las multinacionales, gracias a las leyes laborales “noventistas”. Lejos de esto,  en estas condiciones parece estar uno de los “secretos” del crecimiento y las ganancias. Hoy existen nuevamente miles de contratados en las distintas fábricas de la rama y ya vimos como son tratados estos trabajadores cuando bajan un poco las ventas y las ganancias.

De la Sota y su “modelo” (a la derecha)

Pero el “modelo” parece que pretende “avanzar” más incorporando o pactando con reconocidos “progresistas” como José Manuel de la Sota, que se dio el lujo de viajar en el avión que trajo a los ministros y fue convocado especialmente por la presidenta, cuando hasta último momento no iba a venir.
Es entendible que los miles que se congregaron afuera de la planta, algunas columnas sindicales, organismos de DDHH, agrupaciones universitarias e incluso “gente suelta” que identifican la cierta mejora en su situación durante estos años, con la figura de Néstor Kirchner, lanzaran una silbatina generalizada cuando en la pantalla apareció De la Sota. El mismo que en el año 2004, cuando no fue invitado a un acto en la ESMA, “retó” a las Madres de Plaza de Mayo “porque no habían cuidado bien a sus hijos”. Pero con esto De la Sota no hizo más que continuar una larga tradición dentro de la derecha peronista. A los 25 años, en 1973, llegó a la Secretaría de la gobernación de la Municipalidad de Córdoba, como parte de un gobierno copado por la derecha peronista (con miembros de la Guardia de Hierro y el Comando de Organización) y enfrentado al gobierno de la izquierda peronista de Obregón Cano y Atilio López. Luego del “Navarrazo”, el golpe policial que volteó a ese gobierno y comenzó una persecución contra el movimiento obrero combativo y la izquierda, De la Sota siguió ocupando su cargo y el gobierno municipal se mantuvo intacto. Para el momento del golpe, De la Sota integraba la agrupación “De pie junto a Isabel” (y López Rega?). Años más tarde se jactó de haber “conocido la cárcel” bajo la dictadura, cuestión que es verdad, el 7 de abril de 1976 se presentó “espontáneamente” ante la policía de Córdoba y es detenido (alrededor de un año). Pero varios presos políticos relataron tiempo después que el mayor “riesgo” que corrió no vino del lado de los represores (nunca fue torturado), sino de parte de los detenidos, miembros del sindicalismo combativo y de la izquierda que no querían aceptarlo en sus pabellones.
A todo esto hay que agregarle los años de gobernador, fiel continuador del programa “menemista” y aplicador de los planes neoliberales con varias represiones incluidas y el hundimiento de la industria automotriz durante los años 1998-2002. Los que lo silbaron con razón, deberían preguntarse si este es el “modelo” por el cual se movilizaron.

El Cordobazo, nuestro “modelo”

Cristina Fernández habló del Cordobazo y de la mítica planta de Santa Isabel (barrio donde está Renautl), de donde salieron las principales columnas que protagonizaron la rebelión obrera-estudiantil que hirió de muerte a la dictadura de Onganía.
Muchos de esos obreros fueron los “hijos” que las madres, según De la Sota, “no supieron cuidar”, como el mismo René Salamanca y muchos otros obreros clasistas que fueron el blanco de la represión y el grueso de los desaparecidos.
El “modelo” de aquellos obreros y jóvenes está en las antípodas de los De la Sota, los Schiaretti y los burócratas como el “delasotista” Dragún que persiguen y expulsan a los delegados clasistas de hoy. La dictadura se instaló justamente para derrotar a ese movimiento obrero combativo, que ni la vuelta de Perón logró frenar, y que luchaba verdaderamente por defender a los trabajadores. El menemismo después continuó la tarea con la flexibilización laboral, la tercerización y los contratos basura, condiciones que se mantienen hasta el presente. Hoy, mientras la clase obrera con su lucha está recuperando conquistas y organización, puede encontrar su “modelo” en aquella tradición heroica y no en los que junto a patrones y burócratas montan farsas como esta y peor aún en nombre del Cordobazo.