martes, 29 de marzo de 2011

Trasvasamiento generacional: tragedia y farsa (o "su moral y la nuestra")




“La historia se repite dos veces, la primera vez como tragedia, 
la segunda como farsa”
Karl Marx, El 18 Brumario de Luis Bonaparte

En uno de los últimos post decíamos El trasvasamiento generacional y la juventud dan para un largo debate (si nos da el tiempo, haremos otro post), pero muchos de los jóvenes "negociantes" que dirigen La Cámpora, tienen más en común con el "último" Galimberti, que con aquellos que depositaban sus ilusiones en la "patria socialista" y esperaban ver "el Hospital de niños en el Sheraton Hotel..."
Luego de esto se armó un debate entre blogueros peronistas, acá, acá y acá, sobre La Cámpora, sus funcionarios, su peso militante, su calidad moral e influencia política. Y hasta se convirtió en un debate nacional, puesto en la agenda por Clarín y La Nación.
Ya se, me adelanto a las críticas y tienen razón, el aforismo de Marx ya está gastado de uso. Pero en este caso puesto en debate -La Cámpora y el "trasvasamiento generacional" y su comparación con lo que se discutía 40 años atrás- en el que compiten la magnitud de la tragedia con la ridiculez de la farsa; la sentencia de Marx (que por algo se hizo "famosa"), es una precisa descripción sintética.
Hay elementos de verdad entre los que describen los blogueros "P" (según la jerga de secta de Manolo Bargue, esto es "Peronistas", por si alguno pensó otra cosa :), menos en el "relator oficial" Artemio López.
Con el cinismo desembozado que lo caracteriza Manolo B. habla de dos líneas en las tendencias juveniles de los 70s. y los 80s., "El Combatiente" y "El Funcionario" y afirma que vivimos en la "democracia de la chequera", de las operaciones y la ocupación de puestos a como de lugar, es lo que hay. La línea "funcionarial", fue la que que en algún momento llevaron adelante La Fede, Guardia de Hierro, más adelante la Coordinadora Radical y esa es la "tradición" en la que se enmarca a La Cámpora (incluso en un post anterior había incluido a los Jóvenes menemistas de los 90 o los "Sushi" del delarruísmo)
Discutiendo en parte con esto, Abel F. dice  "Pero esas estructuras de juventud (las anteriores a La Cámpora NdR), que participaban – claro – del espíritu y las ideas de su tiempo histórico – tenían también una identidad política diferenciada previa a su irrupción en el Estado" y más adelante "Veo a LaCámpora, en su surgimiento al menos, como un corralito, como decíamos despectivamente en los ´70 (Para soberbia, es difícil competir con nuestra generación)"
Para Artemio L., el "relator oficial", en el sentido literal, encargado del "Relato" de la revolución K., la cosa es simple: siempre se necesitó de plata, en los 70s los montoneros la conseguían secuestrando a los Born, ahora viene del Anses, sin guita no se puede hacer nada...
La decadencia moral de los blogueros K, es directamente proporcional al vuelo gallínáceo de su horizonte político. El "programa máximo" es sostener a la mazorca, al pejotismo en el poder, la burocracia sindical y el "proyecto", adornado con discurso Nac&Pop más DDHH. En ese marco sus diferencias son tácticas, algunos más pejotistas y mazorqueros, otros más centroizquierdistas y otros políticamente correctos de "centro". Pero su "espíritu de época" es el de la derrota, su programa máximo un pobre estado de bienestar pos-neoliberal y su teoría, el pragmatismo peronista: para este "fin" se justifican los "medios" que vengan (Menem la última adquisición). Aunque ellos no lo comprendan, sus "medios" se relacionan dialécticamente con sus "fines" (como alguien ya lo explicó)...después de todo, de esta manera se hace un buen negocito con las encuestas y se mantienen puestos en alguna organización del estado o del "movimiento obrero organizado".
El único problema es que, con su "politología" de bajo nivel, carente aunque sea algún tipo de sociología, no explican nada. 
Las organizaciones juveniles combativas y revolucionarias de los 70s. se nutrían de miles de jóvenes militantes que efectivamente participaban del "espíritu y las ideas de su tiempo histórico" que ¿cuál era?. Era el tiempo de la actualidad de la revolución, el subsuelo de la patria estaba sublevado y en vías de superar a su dirección histórica. Del Cordobazo hasta las Coordinadoras, pasando por esa gesta heroica que fue Villa Constitución y las jornadas del Rodrigazo, fueron los momentos más sobresalientes de un período de insurgencia obrera y popular que puso en jaque al poder burgués e incluso a su principal sostenedor, el peronismo. El golpe "más sangriento de la historia nacional" (otro lugar común) tiene su génesis en el objetivo de liquidar ese verdadero "fenómeno maldito".
La calidad de esa militancia de época, estaba en la grandeza de sus objetivos y dio desde los Máximo Menna, hasta los Cuqui Curuchet o los dirigentes del primer clasismo cordobés, e incluso entre las organizaciones reformistas, a los Agustín Tosco o los René Salamanca (mil veces superiores en calidad moral, a cualquier burócrata de la CGT o la CTA actual). También entre los peronistas, claro, estaba Rodolfo Walsh y estoy seguro le escupiría la cara a boludos serviles como Lucas Carrasco o cualquiera de los funcionarios-empresarios de La Cámpora.
Las direcciones de las "orgas" que dirigían a la vanguardia obrera y juvenil (Montoneros o el ERP), no eran más que expresiones, más o menos distorsionadas de esa tendencia a la emergencia obrera y popular (a la vez su principal traba en el camino de la superación de la burocracia sindical y del propio peronismo).
El "trasvasamiento generacional" simplemente era un programa imposible, si no querían que estas organizaciones dejaran de cumplir su rol histórico: mantener a las masas dentro de la ilusión del "socialismo nacional" de la mano del General. Pero el programa de Perón fueron los "Navarrazos" y las Tres A, la echada de los "imberbes" de la plaza en el 74 y la guerra a los "infiltrados".
La línea "funcionarial" se impone de lleno en la democracia "post-contrarrevolucionaria" y efectivamente la Fede (a la que la burguesía debería agradecerle por ser una de su más importante "cantera" de cuadros), la Coordinadora Radical (incluida la Franja Morada), los "boys" menemistas, los "sushis" delarruistas y ahora La Cámpora son un producto de esta época. 
La diferencia específica, como ya hemos explicado, está en el discurso, que en líneas generales es producto de la necesidad de un cambio luego de las jornadas del 2001. La "reapropiación" (poco feliz para algunos peronistas puros) de un "indolente" y no menos servil como Cámpora, es un intento de trasladar al discurso un "espíritu de época" setentista para  encubrir una "praxis" noventista, es decir de la época de la restauración.
Pero un elemento esencial más general, que no tienen en cuenta los política y moralmente derrotados, es el comienzo del fin de ese esa época de restauaración (que dio tan pobres "espíritus"). El 2001 y los levantamientos latinoaméricanos de la última década, no fueron más que un adelanto, la crisis internacional (de la que la Argentina zafa, por ahora), los procesos revolucionarios en el Magreb y su "primavera de los pueblos", las movilizaciones que recorren Europa, con Londres como el último episodio, así como los planes de ajuste y los bombardeos imperialistas, actualizan la época de la actualidad de la revolución proletaria (y de la contrarrevolución).
La Cámpora, pasará a la historia, como otro grupo más de arribistas inmorales. Y está planteada una dura batalla política, ideológica y moral, para arrancar a las nuevas generaciones de la ilusión del "Nunca Menos". Ese camino se inició con buenos y prometedores augurios. Y ejemplos no nos faltan, éste fue uno de los jóvenes que supo resistir a esa decadencia moral y de alguna manera trazar un puente entre lo mejor de las generaciones pasadas y las que están empezando a nacer. Por eso tuvo su más que merecido homenaje. (no puedo dejar agregar también éste profundo y emotivo discurso)

sábado, 19 de marzo de 2011

Francia comenzó el Ataque NO AL ATAQUE MILITAR IMPERIALISTA CONTRA LIBIA. SOLO EL PUEBLO LIBIO TIENE EL DERECHO DE DERROCAR A KADAFI

Fecha: Viernes 18 de marzo de 2011



El 17 de marzo, después de varias semanas de discusiones en las que emergieron diferencias importantes entre las distintas potencias imperialistas, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha dado luz verde un ataque militar aéreo en territorio libio, usando como cobertura “razones humanitarias” y la “protección de civiles”, explícitamente en Bengasi, el corazón del levantamiento popular contra Kadafi. La resolución 1973 habilita a que Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y otras potencias occidentales “empleen las medidas que crean necesarias”, lo que incluye bombardeos y ataques con misiles disparados desde los buques de guerra estacionados en el Mediterráneo desde que estalló el levantamiento con tra Kadafi a mediados de febrero, aunque ante el temor de que sea visto como otra guerra imperialista en un país musulmán, se excluye la invasión con tropas terrestres.
Esta resolución fue aprobada con 10 votos a favor, entre ellos Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y Líbano. Alemania, Brasil, la India, Rusia y China se abstuvieron, estos dos últimos, miembros permanentes del Consejo de Seguridad, evitaron usar su poder de veto que hubiera hecho imposible su aprobación.
Además, cuenta además con el apoyo de la reaccionaria Liga Árabe y las petromonarquías del Consejo de Cooperación del Golfo, entre los que se encuentran nada menos que Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, que han mandado tropas para ayudar a la monarquía de Bahrein, miembro del Consejo y aliado fundamental de Estados Unidos, para sofocar la revuelta popular que desde hace más de un mes sacude a este pequeño reino, sede del cuartel general de la V Flota norteamericana.
El Consejo Nacional de Transición (CNT) libio, compuesto fundamentalmente por exfuncionarios de la dictadura de Kadafi y “notables” que incluyen abogados, jueces y sectores burgueses opositores al régimen kadafista, ha venido pidiendo a las potencias occidentales que intervengan, generando la ilusión de que los gobiernos imperialistas podrían actuar a favor de alguna causa popular. Pero mientras tanto se han ocupado de comprometerse con los representantes de estos gobiernos, a que el nuevo régimen que eventualmente surja, respetará, al igual que Kadafi, los intereses económicos y geopolíticos imperialistas. La justificación “humanitaria” para la intervención imperiaista en Libia es una gran hipocresía. Mientras Obama se “preocupa” por los civiles libios, apoya la represión de la monarquía de Bahrein contra su propio pueblo y sigue las guerras de Irak y Afganistán donde han muerto decenas de miles de civiles por los bombardeos imperialistas. Por su parte, Sarkozy, que ahora posa de “abanderado” de la “democracia árabe” y fue el primero en reconocer al CNT, sostuvo hasta último momento al régimen de Ben Ali en Túnez, con el cual tenía relaciones promiscuas.
El verdadero objetivo de la intervención militar de las potencias imperialistas, apoyadas por sus aliados reaccionarios como las dictaduras y las monarquías de la Liga Árabe, es abortar el desarrollo del levantamiento popular armado, y evitar que una eventual caída de Kadafi pueda derivar en el surgimiento de un régimen que cuestione sus intereses y los negocios de las grandes petroleras como la italiana ENI y la francesa TOTAL. Intervienen para garantizar que el gobierno que reemplace a Kadafi sea tan proimperialista como este. Más aun, a nivel regional, una intervención imperialista en Libia sería una avanzada contra los procesos revolucionarios que se vienen desarrollando en varios países árabes y musulmanes, para imponer las salidas controladas o desvíos y mantener el sometimiento de estos países a los distintos imperialismos.
La oleada revolucionaria que sacude el mundo árabe está dejando al desnudo los verdaderos intereses de las principales potencias. No solo eran hasta hace escasas semanas los principales socios de los regímenes autocráticos contra los que se están levantado las masas, sino que siguen defendiendo regímenes reaccionarios, como hace Estados Unidos con las monarquías de Bahrein o de Arabia Saudita, para preservar a sus agentes más importantes que le garantizan sus intereses en la región. La izquierda reformista, entre ellos el PS, el Partido de Izquierda y el Partido Verde en Francia, le dan crédito a la “carta humanitaria” y consideran que ante la superioridad militar de Kadafi es lícito que la dirección rebelde pida asistencia al imperialismo y de esa manera actúan de cobertura “progresista” del ataque militar, como antes hicieron en la ex Yugoslavia y Kosovo.
Cualquier gobierno que surja avalado por una intervención militar imperialista no será más que un títere al servicio de los intereses de las grandes potencias y corporaciones capitalistas.
Contra quienes pretenden presentar al levantamiento libio como una “conspiración imperialista” como hacen Hugo Chávez, Fidel Castro Daniel Ortega y otros gobiernos “progresistas” para justificar su defensa vergonzosa de la dictadura de Kadafi, los marxistas revolucionarios de la Fracción Trotskista – Cuarta Internacional, afirmamos que solo el pueblo libio tiene el derecho de derrocar a Kadafi.
Repudiamos la resolución de Naciones Unidas y toda injerencia o intervención militar imperialista. Los verdaderos aliados del pueblo libio son los trabajadores, los jóvenes desocupados y los pobres de los países árabes que se han levantado contra sus gobiernos autocráticos y proimperialistas, y el conjunto de los explotados que enfrentan en todo el mundo la opresión imperialista. El único apoyo real que pueden recibir los procesos revolucionarios desde los países imperialistas será el que los trabajadores y la juventud, junto con los millones de trabajadores árabes que son explotados allí, creen en forma de lucha contra sus propios Gobiernos, su política de expolio y dominación del mundo árabe y en favor de organizar la ayuda en todos los terrenos a su lucha contra Kadafi y la agresión imperialista.
Llamamos a las organizaciones obreras, estudiantiles y populares, organismos de derechos humanos y organizaciones de izquierda, a convocar ya mismo una gran movilización en solidaridad con la lucha del pueblo libio y contra todo ataque militar o injerencia imperialista.
No a la intervención militar imperialista en Libia. Abajo Kadafi. Por un gobierno obrero y popular

martes, 15 de marzo de 2011

Camporismo, Cristinismo y Peronismo (provincias "a la derecha" y miles de perseguidos del "gobierno popular")

Mucho se ha discutido y analizado en estos días, después del acto de Huracán. El "cristinismo" y el "camporismo" estuvieron en el centro del debate. O mejor dicho cuánto de "camporismo", cuánto de "cristinismo" y cuánto de peronismo hay en el proyecto político actual del gobierno. El presunto diálogo de CFK con la "juventud" y la reivindicación de la "primavera camporista", 38 años después, llevaron a distintos análisis que van desde aquellos que plantean que hay una continuidad con aquel proyecto trunco, hasta los que ven puro peronismo, pasando por aquellos para los que hay una superación y una nueva síntesis, aggiornada a estos tiempos, donde se "recupera" una fecha mítica pero dentro de un proyecto democrático, lejos de las divisiones de aquellos años. B. Sarlo, se encuentra entre estos últimos y se obnubila tardíamente con la hegemonía cultural del "proyecto".
Pero poco puede entenderse, si no se analiza qué fue la "primavera camporista" y en última instancia por qué "no hizo verano". No podemos analizar profundamente en este espacio la compleja trama de un momento político, que en última instancia remite a discutir el conjunto del proceso que abrió el Cordobazo y cerró el Golpe del 76. 
Pero sí podemos dar una definición sintética: el camporismo fue la forma más "frentepopulista" que adoptó el peronismo, que a su vez fue históricamente, como todo bonapartismo sui generis, un "frente popular en forma de partido". El proceso revolucionario de lucha de clases que se abre con el Cordobazo, "se introduce" en el peronismo y lo divide entre izquierda y derecha, entre otras cuestiones, por el fracaso de las corrientes marxistas y clasistas en poner en pie, en los momentos previos, una dirección alternativa superadora del peronismo (los porqué de esta cuestión, que no puede dejar de ser nombrada, dan para otro largo debate).
El historiador Pablo Pozzi afirma en uno de sus libros de investigación sobre la clase obrera, discutiendo contra aquellos que planteaban que las ideas y la tradición de izquierda eran "ajenas" a la clase trabajadora argentina, que en realidad eran tan fuertes y arraigadas las tradiciones de izquierda en el movimiento obrero argentino, que hasta el peronismo tuvo que hacerse "un poco" de izquierda. 
Con la misma lógica podemos decir que era tan aguda la lucha de clases en el período abierto con el Mayo cordobés y tan fuertes las tendencias revolucionarias en la clase obrera, que hasta el peronismo tuvo que hacerse "un poco revolucionario". El frentepopulismo camporista, no fue más que una expresión -no la única posible- de esto. Y en eso le caben "todas las generales de ley" del frente popular, es decir, cumplir el rol de abrirle el camino a la derecha que comenzó su tarea sucia con la vuelta de Perón a la presidencia (López Rega y la Triple A incluídos) a quién la muerte lo "salvó" de terminar su misión, que luego continuó su mujer y acabaron los militares.
Los que buscan explicaciones alternativas en la sociología burguesa, para negar este elemento esencial (la lucha de clases) en el análisis del camporismo, hacen agua por todos lados. En una entrevista a Alicia Servetto en Radio Nacional, ante la pregunta de Jorge Halperin de si el conflicto entre derecha e izquierda peronista era la "introducción de la lucha de clases dentro del movimiento", la historiadora cordobesa responde "yo no trabajo desde esa lógica (claro!), sino más bien de una fractura al interior del peronismo, entre distintas vertientes (?), entre distintos intereses (?) y cómo se van reconfigurando (?) en los escenarios provinciales esas dinámicas (?) dentro del peronismo". Cuáles eran los motores de esas vertientes, a qué intereses respondían y por qué se daban esas fracturas es "cosa e´Mandinga" para la pobre sociología de Servetto. Y eso que es una de las pocas que investigó el proceso profundamente y hasta escribió un libro sobre las "el peronismo contra las provincias montoneras"! Esto, además de demostrar la aversión que tienen a la lucha de clases, los integrantes de la camarilla académica que dirige actualmente la UNC, muestra la pobreza de la "novísima" sociología burguesa, frente al marxismo, para el análisis de los procesos sociales y políticos.
En este marco, definir una continuidad entre camporismo y "cristinismo" es un simple disparate. Con una durísima derrota de por medio y una reversión de las conquistas y subjetividad obreras, durante y después de la dictadura, la clase trabajadora retrocedió en toda la línea; hasta que el 2001 comenzó a revertir esa tendencia y en los últimos años comenzó un proceso de recuperación objetiva y subjetiva, donde la lucha de clases (en general bajo formas de luchas económicas sindicales) volvió a escena.
Así mismo, el camporismo abrió un proceso que incluyó a las "provincias montoneras" con los gobiernos de la izquierda peronista y un hecho relevante que le fue impuesto al mismo Cámpora por la movilización popular: la liberación de los presos políticos con el "Devotazo", que se produjo la misma noche de asunción de "el Tío".
¿Cuál es la política de los "neo-camporistas" actuales en relación a estas cuestiones? 
A nivel de las provincias el "cristinismo" se basa en pactos con la "derecha" peronista, más cercana a la tradición de Calabró que a la de Bidegaín (con De la Sota en Córdoba, Scioli y la Mazorca bonaerense, los Saadi y hasta Barrionuevo en el flamante triunfo de Catamarca, con Reuteman en Santa Fe etc. etc.). Las colectoras pueden engañar a algunos giles, pero el poder real, queda en manos del pejotismo. Por supuesto que hoy "democráticos y de los derechos humanos" somos todos... mientras la lucha de clases no meta la cola, como pasó con la irrupción de los de más abajo en Parque Indoaméricano, que se convirtió casi en una crisis nacional y que nadie puede afirmar que situaciones similares no vuelvan a producirse, sino todo lo contrario.
Y en relación a la otra cuestión, el "critinismo" está más cerca del Perón de 1974, que propone el endurecimiento del Código Penal contra la "actividad subversiva", hecho por el cual se produce la famosa renuncia de los ocho diputados de la "Tendencia", entre los que se encontraba una de las actuales "espadas" (más bien hoy un tramontina desafilado) del kirchnerismo, el diputado Carlos Kunkel.
Así es, el gobierno de CFK con sus discursos del "orden" contra los cortes de calles o de vías, la huelgas, los piquetes y la movilización popular y con el hecho grande como una casa, que los "camporistas" olvidan, de que hay miles de procesados y perseguidos por la justicia, las patronales y las burocracias sindicales, demuestra la farsa del "gobierno popular". Incluso un luchador como Roberto Martino está en la cárcel por haber dicho simples verdades sobre el estado sionista y asesino de Israel.
Raro "camporismo" con provincias entregadas al pejotismo puro y duro y hasta "sojero" y con miles de luchadores obreros y populares perseguidos. Podríamos parafrasear "Qué pasa, qué pasa.... está lleno de procesados el gobierno popular".
A nosotros no nos interesa cómo resuelven su interna "cristinistas", "peronistas" y "camporistas", pero es nuestra obligación marcar la diferencia entre discurso y realidad, ante aquellos que reproducen por doquier el primero y ocultan discretamente la segunda, para endilgarle al gobierno un carácter "popular" del que carece.
Los que dicen apoyar "lo bueno" y criticar "lo malo", deberían preguntarse por estas "pequeñas" contradicciones.
El trasvasamiento generacional y la juventud dan para un largo debate (si nos da el tiempo, haremos otro post), pero muchos de los jóvenes "negociantes" que dirigen La Cámpora, tienen más en común con el "último" Galimberti, que con aquellos que depositaban sus ilusiones en la "patria socialista" y esperaban ver "el Hospital de niños en el Sheraton Hotel..."



lunes, 14 de marzo de 2011

Hasta siempre....compañero Polo


Comunicado del PTS: ANTE LA MUERTE DEL COMPAÑERO LEOPOLDO DENADAY

Fecha: Lunes 14 de marzo de 2011


(14/03/11) En la mañana de hoy, en un trágico accidente automovilístico en la provincia de Mendoza, perdió la vida nuestro compañero Leopoldo Denaday, integrante del CEPRODH y destacado militante del Partido de los Trabajadores Socialistas de Neuquén. En el mismo accidente perdió la vida Mirta de Fernández y resultó lesionada nuestra compañera Ivana Dal Bianco.
En este momento, una delegación de compañeros de nuestro partido, junto a integrantes del Sindicato Ceramista de Neuquén, organización de la cual era abogado, están saliendo junto a familiares y amigos hacia la ciudad de San Rafael, donde se encuentra internada la compañera Dal Bianco.
Leopoldo se inició en la militancia política revolucionaria desde muy joven, cuando empezaba a cursar la carrera de Derecho en la Universidad de Buenos Aires. En esos años de degradación social y cultural que impuso el menemismo, mientras muchos jóvenes optaban por el “sálvese quien pueda” y el individualismo más mezquino, decidió poner sus conocimientos, su energía y la que iba a ser su profesión, al servicio de la causa de los trabajadores y el pueblo. Compartimos con él intensas jornadas de militancia, que se multiplicaron cuando los obreros y obreras de Zanon tomaron y pusieron a producir la fábrica, luchando contra la patronal, la burocracia vendida y la represión del Estado.
Como abogado laboralista intervino en innumerables causas en las que defendió los intereses de los trabajadores, logrando fallos y sentencias que fueron históricas para la defensa de los derechos obreros, como el fallo a favor de la reincorporación y el reconocimiento como delegada de hecho de una trabajadora de la Textil Pastora, entre otros.
También, junto a Ivana Dal Bianco, Natalia Hormazábal y Mariano Pedrero, estaba participando activamente de la querella del CEPRODH en las causas contra los genocidas de la región, luchando por la cárcel común y efectiva para todos los genocidas.
Desde la regional Neuquén del PTS y sus compañeros de militancia de todo el país, acompañamos a su compañera Ivana Dal Bianco y sus familiares en este durísimo momento y rendimos homenaje a su militancia revolucionaria y su dedicación a la causa de los trabajadores y el pueblo. Su historia de militancia es un ejemplo para los jóvenes, intelectuales, trabajadores y profesionales que, como él, no se resignan ante la miseria a que nos quiere condenar esta sociedad de explotación.

PTS

Partido de los Trabajadores Socialistas
Belgrano 1072 -Neuquén

martes, 8 de marzo de 2011

De estos polvos, futuros Cobos


Parafraseamos el título de un inédito de Los Redondos (De estos polvos, futuros lodos") para graficar la situación actual del kirchnerismo cristinista y particularmente a la ilusa centroizquierda K que  todavía (ay!) "cree en el proyecto".
Un nuevo final trágico se presenta en el horizonte más o menos inmediato para los que apostaron a este nuevo intento de un reformismo imposible.
En otro post, luego de los asesinatos en Parque Indoamericano y Formosa, analizábamos las perspectivas de lo que se empezaba a conocer como "cristinismo". Se impone discutir el escenario con el nuevo tablero político, la orientación más definida y un sistema de alianzas con el que el gobierno pretende ganar las próximas elecciones. 
Observando más allá de la superficie, donde la buena coyuntura económica y el consumismo parecieran negar todo tipo de contradicciones, el "proyecto" está cavando su propia tumba o quizá hasta la misma Cristina esté dispuesta enterrarlo junto con su marido en el Calafate. Esas son las opciones que se corresponden a la dinámica política que está adoptando el gobierno, más allá del borbotón de números que lanza cotidianamente Artemio L. desde su blog, de las volteretas de Horacio Verbitsky para "explicar" como a pesar de Scioli, De la Sota, los intendentes mazorqueros, Boudou y la burocracia sindical, vamos por el buen camino hacia paraíso nacional y popular. Incluso más allá del "Nunca Menos" que impactó a la "neo-Kamdombera" Beatriz Sarlo, el "kirchnerismo" (tal como se lo conoció hasta ahora) va rumbo al purgatorio con o sin Cristina.
Ya nos parece estar viendo a la centroizquierda K, pedir hasta con cierta nostalgia, "Cleto volvé, te perdonamos todos lo que hiciste".
Daniel "Cleto" Scioli en la provincia de Buenos Aires, Jose Manuel "Cleto" de la Sota en Córdoba, Amado "Cleto" Boudou en Capital, Gildo "Cleto" Insfran en Formosa, Carlos "Cleto" Reuteman en Santa Fé, esos son los aliados con los que Cristina se prepara para intentar ganar en octubre. La centroizquierda K debería pensar en el sabio dicho popular "Dios, líbrame de mis amigos, que de mis enemigos me libro yo..." y la duda es si el mayor problema es perder o ganar...
Este artículo, donde entrevistan al flamante apoderado del Frente para la Victoria de Córdoba, el abogado de la filial de HIJOS de esta ciudad, quien declara que si CFK lo ordena, pondrán el partido al servicio del triunfo de De la Sota;  confirma que el sainete nacional está tomando ribetes cómicos, aunque este caso es más bien trágico. El representante de la organización HIJOS dispuesto a apoyar al hombre que ayer nomás dijo un 24 de Marzo que "las madres no habían cuidado bien a sus hijos".  Un hombre más cercano a la "tradición" de Lacabanne, que a la de Obregón Cano o Atilio López y ni hablar de "su" tan venerado Agustín Tosco. Patético.
El "kirchnerismo", como ya lo hemos dicho, como fenómeno político no fue más que un gobierno de desvío de las jornadas del 2001, con el objetivo de reinstiucionalizar la Argentina y volverla un país "normal"...para los negocios de la burguesía. La devaluación y la bonanza económica internacional, hicieron el resto. El discurso habilitante hacia los piquetes, los DDHH y cierto roce con las "corporaciones" (esencialmente con Clarín) fueron el condimento necesario y tolerado por la clase dominante, para lograr que la camarilla de Santa Cruz pueda hacer bien su trabajo. Pero tanto en lo económico estructural, como en lo político, ese ciclo está en su etapa final.
¿Estarán preparando para el día después (si CFK gana las elecciones) una nueva "teoría del cerco" que hoy ellos mismos ponen en pie al ritmo de candombe? Dos opciones: o esta gente no aprende nada de la historia y sus errores, que se pagaron con la vida de una generación a la que no le faltó heroicidad, aunque sí orientación estratégica o son una simple expresión del cinismo de época que caló hondo en estos años de restauración. Ninguna los favorece demasiado.
O quizá, no haga falta ninguna teoría, ni cerco alguno, porque CFK continúe con la línea de los "qualunquismos sciolistas" del tipo "la seguridad no tiene ideología" o "no voy a ser cómplice de los sindicatos". Y se proponga como candidata a la mejor alumna que pueda garantizar las condiciones que necesita el conjunto de la burguesía para sus negocios y firme la "paz de Brest" (sin más piquetes, ni huelgas, ni cortes de vía, ni reclamos salariales "desmedidos") y éste sea triste final del ultramoderado reformismo K, en el que algunos quisieron ver la única "revolución" posible (por suerte la masas del Magreb vuelven a hablar un lenguaje revolucionario verdadero). Entonces dirán que fue una especie de "traición Frondizi", más lenta y en cuotas, aggiornada a la comedia actual.
Pero dejemos que la centroizquierda K resuelva, si puede, sus contradicciones políticas y hasta psicológicas.
El problema estratégico, ya sea para Cristina o sus Cletos, está como siempre...en el movimiento obrero, del cual la relativa autonomía (semi-vandorista) de Moyano, no es más que la expresión distorsionada.¿Quién le pondrá el cascabel al gato de un movimiento obrero con una enorme tradición combativa y que en los últimos años viene desarrollando distintas experiencias de lucha, como escuelas de guerra preparatoria y destacando una vanguardia representada por el sindicalismo de base? Y el problema es aún más grave (para ellos) en un mundo con una crisis capitalista en curso y donde los aires de luchas radicalizadas y hasta revolucionarias van desde el Mabreb, hasta Oaxaca o Bolivia, pasando por Grecia y otros tantos países.
Y donde ellos tienen el problema, nosotros vemos la solución. Más allá de la bruma conformista del momento presente, del éxito en construir una corriente política militante en el movimiento obrero (y una juventud revolucionaria) que puedan erigirse en partido dirigente de los explotados, dependerá en gran parte nuestro futuro.