martes, 28 de febrero de 2012

La tragedia de Once y los años kirchneristas

Publicado en Plazademayo.com y en Diario Alfil el 29/02/12


Por Fernando Rosso (@RossoFer)
Indudablemente la que pasó fue la semana más negra de los años kirchneristas. El “relato” había recibido otros golpes bajos en su flanco izquierdo. La temprana desaparición de Jorge Julio López, un militante de los DDHH, testigo en los juicios contra los responsables de la última dictadura o el asesinato de Mariano Ferreyra a manos de una patota del gremio ferroviario. El gobierno y sus defensores habían encontrado las formas laberínticas para autoengañarse y tercerizar la responsabilidad en aquellos casos. En el caso de Julio López habían sido las “sobrevivencias marginales de la derecha” y en el caso del joven militante, una dirigencia sindical “enemiga”, también parte del pasado que estaba en tránsito de superarse.
Todos se negaron a ver el continuismo que estos casos evidenciaban. Era indiscutible la complicidad policial de la bonaerense, al mando del “compañero Daniel”, para encubrir a los desaparecedores. Y no mucho tiempo atrás, Cristina Fernández, lucía feliz un gorro de la Unión Ferroviaria, en un acto junto a Pedraza, el capo de ese sindicato, responsabilizado del asesinato.
En la explicación de estas “contradicciones”, los defensores del gobierno, hasta se atrevían al recurso de autoridad y nos ilustraban gramscianamente con la explicación de que “lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer”.
Y sin embargo “lo viejo”, con toda su vitalidad, emergió violentamente y los que murieron fueron 51 personas en la tragedia de la Estación Once.
Como ya se afirmó en varias oportunidades, el proyecto es “restaurador”, por lo tanto los cambios más “radicales” se hicieron sobre la apariencia y las formas, la sustancia y la esencia mantuvo e incluso profundizó el continuismo.


El “modelo” y su estructura


Las bases estructurales de la economía y del estado impuesto en los años de “neoliberalismo”, le empiezan a marcar los límites al “modelo”.
En el área petrolera y energética en general, la Argentina pasó a ser deficitaria. Las empresas privatizadas sacaron hasta el jugo de las piedras, sin invertir en exploración de nuevos pozos. Después de 9 años de esta situación, ahora se lanzan rumores contra las petroleras, campañas mediáticas, amenazas de intervención y diatribas para la tribuna, pero ninguna medida concreta.
La extensión de la frontera sojera al máximo y la permanente expulsión de la población hacia las ciudades, fenómeno que viene desarrollándose desde antes que este gobierno llegara al poder, pero que continuó firme bajo su mandato, hizo estallar la “cuestión urbana”, la falta de tierra y vivienda.
Finalmente, en la estructura del transporte y de los ferrocarriles en particular, se mantuvo la misma lógica. Subsidios de capitalismo de amigos, falta inversión, agravada por el envejecimiento propio de la red y el aumento de la circulación de pasajeros movidos por la recuperación económica.
Y esta dinámica puede generalizarse al conjunto de la estructura productiva del país que basó su “milagro” de los últimos nueve años, en la devaluación “fundacional”, un saqueo al salario y en el aumento de las conmodities que exporta la primarizada economía argentina.
La inflación es la consecuencia lógica de una economía basada en estas condiciones.


El futuro llegó


Y estas no son “materias pendientes” como les gusta afirmar, para autoconsolarse a los kichneristas, sobre todo a los que revistan en su “ala izquierda”; directamente no son parte de la agenda. Ahora, cuando la crisis global, comienza a afectar a la economía argentina y en consecuencia a sus finanzas estatales, el “bonapartismo fiscal”, esa herramienta mágica para mantener a los amigos y disciplinar a los adversarios, comienza a debilitarse. La “sintonía fina” es el programa para intentar sostener la Caja, pero a costa de limitar una conquista, presuntamente otorgada por la bondad kirchnerista y reivindicada como propia durante todos estos años: las negociaciones paritarias. El paro decretado por un gremio “amigo”, como es el de los docentes (CTERA) es sintomático de la dinámica de las negociaciones que están en puerta (como será con los no tan amigos).

El ciclo kirchnerista parece haber dejado atrás su cénit, en la curva descendente son más recurrentes los tropiezos y los errores. Las conferencias de prensa de Schiavi, por la tragedia de Once o de Garré, por el cuestionado Proyecto X y el espionaje de la Gendarmería, mostraron que hay poco y nada más allá del 54% de Cristina. Como afirmamos alguna vez, las capacidades del estadista se miden en momentos difíciles, el último discurso de Cristina, puede tener una buena nota en “actuación”, pero una baja calificación en política.

domingo, 26 de febrero de 2012

Carta Abierta a Horacio Verbitsky

Publicamos esta Carta Abierta del delegado de Kraft, Javier "Poke" Hermosilla al periodista Horacio Verbitsky, a propósito de sus columnas publicadas acá y acá.


Carta Abierta a Horacio Verbitsky

Buenos Aires, 26 de Febrero de 2012

Me veo en la obligación de escribirle esta carta, en el marco de la difícil situación por la que estamos atravesando muchos luchadores sociales que estamos siendo, no solamente perseguidos y enjuiciados, sino ahora también, ilegalmente espiados; ya que por segunda vez consecutiva Ud. cita mi nombre en su columna dominical del diario Página 12.
Estas persecuciones y espionaje, que luego terminan en causas armadas en la justicia, tienen para mí graves consecuencias. Me han significado 11 causas penales en mi contra y un embargo que llegó a $290 mil, cuando mi salario, señor Verbitsky, es de $4 mil. Esto por el único hecho de defender a mis compañeros de trabajo ante la multinacional Kraft. Por ello sigo con atención la información referida al espionaje que, como hemos denunciado, realiza la Gendarmería sobre organizaciones sociales, obreras y políticas. Ud. escribió hace una semana, en su columna del domingo pasado, que "La defensa de Schenone (Jefe de la Gendarmería) de que sólo actuaron por indicación judicial es menos sólida de lo que parece. Por más que la firme un juez, la orden de hacer Inteligencia sobre trabajadores en huelga o movilización es ilegal”. En esa misma columna explica que el Protocolo de actuación de fuerzas de seguridad y policiales en manifestaciones públicas sentencia que  "Todo el personal de seguridad debe lucir una identificación clara que se advierta a simple vista y respetar en cada etapa del operativo la Ley de Inteligencia Nacional" y termina afirmando claramente que "Antes de que concluya la auditoría, parece evidente la contradicción entre esta línea central de trabajo y los procedimientos con anuencia judicial que ha estado realizando la Gendarmería". La Ministra Garré, en su conferencia de prensa, no dijo nada sobre esta forma ilegal de proceder de la Gendarmería. Por si fuera poco Ud. afirma tajantemente que el Jefe de la Gendarmería, Schenone, es "uno de los hombres de la DEA en la Argentina". Sin embargo lo que era “evidente” hace apenas siete días, a la semana siguiente ya no lo es tanto y la defensa de Schenone que era “poco sólida”, de repente se volvió fuerte y termina escribiendo la lamentable frase de  que la persecución es "un estigma político, no legal". Usted titula su columna de hoy con un "Ni uno", pretendiendo negar sin investigación alguna, el espionaje de la Gendarmería, que había aceptado como “evidente” la semana anterior. ¿Puede llegar a tanto su alineamiento con la ex vice ministra de la Alianza, Nilda Garre, como para negar una semana lo que afirmó la anterior? Las causas que pesan en mi contra son reales, señor Verbitsky, y los embargos que se me quieren imponer, inalcanzable para mi sueldo de obrero ¿le parecen a usted solo un "estigma político"?
En segundo lugar, al insistir Ud. jocosamente, en dos oportunidades, con el “chiste”  de que yo estaría "alienado" a tal o cual organización política y sabiendo que Ud. se proclama amigo y admirador de ese gran periodista que fue Rodolfo Walsh, una cosa queda clara: más allá de las diferencias políticas podamos tener con R. Walsh, éste nunca se hubiera burlado de esa manera, de una victima de espionaje y mucho menos ridiculizarlo a él y a su partido.
Contrariamente, estaría revisando un "alineamiento incondicional” con un gobierno responsable de 17 muertes por protestas sociales "en democracia", incluida la de Mariano Ferreyra  – a manos del sindicalismo patotero, muchas veces elogiado por CFK -, o los miembros de la comunicad Qom en Formosa, que trató de meter preso al delegado ferroviario Rubén Sobrero (en otra vergonzosa causa armada) para castigar a  los  trabajadores que  denunciaban la complicidad objetiva del gobierno  y la empresa de Cirigliano  en el Ferrocarril Sarmiento y ahora se ha transformado  en cómplice  de la masacre de más de 50 hermanos de clase en la Estación Once. Es más, me atrevería a decir que como lo hizo en varias de sus valiosas investigaciones, estaría preocupado por develar quienes son los responsables de estos crímenes y no ocultando, mintiendo, a lo que ahora le suma el “plus” de burlarse de delegados obreros perseguidos y espiados, demostrando "involuntariamente", que distancia moral  lo separa  con su admirado  R. Walsh. y muy alejado  de ese compromiso con la verdad “para dar testimonio en los momentos difíciles” (Carta Abierta a la Junta Militar).

Javier “Poke” Hermosilla, delegado de los trabajadores de Kraft y militante del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS)

(PD: como los dichos las afirmaciones de Verbitsky, pretenden banalizar mi trayectoria y mi buen nombre y honor, como representante de los trabajadores y como militante, solicito a la redacción de Página 12 me otorgue el “derecho a réplica” y publiquen esta carta)   

sábado, 25 de febrero de 2012

Cuando lo fundamental se hizo coyuntura (o cuando la realidad, se impuso al relato)

(Hacemos nuestro aporte y recomendamos este agudo análisis de Juan en sus "Galos de Asterix")

Hace tiempo que venimos insistiendo sobre dos elementos de debilidad estratégica del kirchnerismo, especialmente en su etapa cristinista. El bonapartismo hiperdependiente de la figura de Cristina y el continuismo estructural con lo esencial de la década "neoliberal", es decir la negativa revertir las conquistas que la burguesía obtuvo sobre la clase obrera, bajo los años menemistas. La obnubilación del 54% y el crecimiento económico (lo uno ligado íntimamente a lo otro) eran la respuesta simplista y hasta jocosa del los kirchneristas. 
Esta semana volvió a emerger, bajo la forma de una tragedia, una de esas contradicciones fundamentales. Otras habían estallado antes. La cuestión de la tierra y la vivienda en Parque Indoamericano, Formosa o Ledesma, consecuencia también de la expulsión de pobladores del campo a las ciudades por la "colonización" sojera, no sólo continuada, sino reforzada, durante los últimos años. La batalla de los "tercerizados" del ferrocarril Roca, con la muerte de Mariano Ferreyra incluida, fue también la expresión del salto a la superficie de quienes portan ciudadanía de segunda entre los trabajadores, de los "kelpers" de la clase obrera.

La crónica de la masacre de Once, no estaba más que anunciada solamente por los evidentes problemas estructurales de esa rama de los servicios esenciales. Once o el Sarmiento son la metáfora de las historia reciente y del presente argentino, de la "Argentina Cromañón". 
Un país y un gobierno que pretende esconder bajo una alfombra de votos a los "condenados de la tierra" arrasada del neoliberalismo, sobre cuyas espaldas se edificó el "milagro"  criollo, que hasta llegó exigir licencia "for export" como receta ante la crisis mundial. Crecimiento económico de ese "universal abstracto" que es el PBI, con primarización de la economía, sin inversión, precariedad laboral y alta dependencia de los precios de las materias primeas, no hacen lo que se dice un desarrollo nacional y acumula contradicciones en la realidad, más allá de 678. 
La ilusión de que con Asignación Universal, creación de puestos trabajo precario, más "batalla cultural", más relato, se estaba abriendo las puertas de una nueva era, se desvanece entre la sangre y los hierros retorcidos del ferrocarril Sarmiento. Y algunos empiezan a despertar del "sueño dogmático", lo que no quisieron ver con Julio Lopez, Mariano Ferreyra, Jujuy, Formosa, parece que lo "descubren" cuando los cadáveres están en la puerta de su casa. 
El oxímoron de la "izquierda K", entró en estado de shock, los muertos vivos de Once se le aparecen en sus sueños y les piden explicaciones. Se sienten cómplices (y en cierta medida lo son), aunque todavía tienen la posibilidad de la reparación.
Más en general, hay que complejizar las hipótesis del la dinámica argentina. La espera de los "golpes de la crisis mundial", puede caer en el unilateralismo. La realidad es que al "modelo" (y al "proyecto") lo zapan sus propias contradicciones endógenas (sin descartar que la hecatombe global vuelva a meter cola).


Cristina y la Nada


Y también en la política, en esta semana (la más negra de los años kirchneristas), la fortaleza se tornó debilidad.
Las conferencias de prensa de Schiavi y Garré, mostraron que además de Cristina y sus 54% no hay nada. El bonapartismo cristinista y su movimiento político invertebrado, desnudan su impotencia de "manta chica" para cuando emergen problemas estructurales. 
Más de conjunto la crisis de la oposición y la no reconstrucción de un régimen político estable pos crisis del 2001, empieza a preocupar a algunos que lo plantean en términos de una "contradicción" entre una agenda aguda, sin expresión en los partidos políticos "del sistema". Y aunque la "oposición" y Clarín, no les quedó otra que tomar la agenda que golpeé por izquierda, saben que esto es "jugar con fuego", porque en última instancia, no es su agenda. La relación de fuerzas, como no podía ser de otra manera, determina en último término, los movimientos tendenciales de todo el régimen político argentino. La oposición que era "pre-2001" se tratar de poner tardíamente a tono. La izquierda luego de varios triunfos tácticos, puede estar a las puertas de una coyuntura estratégica, para su emergencia como alternativa real. Y justamente...es real porque es necesaria.

jueves, 23 de febrero de 2012

La “Masacre de Once” abre otra crisis política

Publicado en "La Verdad Obrera" N° 463


Los intentos del gobierno de copar la agenda con su “relato” progresista y hasta de “defensa nacional”, utilizando la justa causa de Malvinas, vienen naufragando aceleradamente. Al escándalo que provocó la denuncia del “Proyecto X” se suma otra crisis política con final abierto, por la gravedad de los hechos ocurridos en la Estación Once y la obscena asociación del gobierno a la empresa TBA, ambos responsables de este verdadero crimen contra el pueblo trabajador.

Tragedias como la del Ferrocarril Sarmiento desnudan las condiciones inhumanas en las que viajan diariamente millones de almas. A fines de 2010 y mediados de 2011, ya había estallado otro de los dramas más sentidos para el pueblo pobre: la rebelión de los sin techo en Villa Soldati y en Ledesma (Jujuy), por la falta de vivienda. Estamos ante ejemplos contundentes de que, pese al crecimiento económico inédito de los últimos 9 años, el kirchnerismo no ha resuelto los graves problemas que afectan a la Argentina profunda.

Este 22 de febrero, que enlutó a cientos de familias trabajadoras e inundó de dolor al país entero, volvió a develar la realidad donde las concesionarias de los ferrocarriles asociadas al gobierno, literalmente matan para incrementar sus ganancias. La empresa TBA y el gobierno son culpables de la muerte de 50 personas y cerca de 700 heridos. Como denunciaron los miles de usuarios, víctimas de la tragedia y los propios trabajadores, la inversión para el mantenimiento del ferrocarril es prácticamente nula. Los empresarios dueños del país, que se beneficiaron con el “modelo K” en todos estos años no viajaban en el Sarmiento. Allí las víctimas nuevamente fueron trabajadores.

La trama de fondo de esta situación es la continuidad con lo esencial del “modelo neoliberal” de los ‘90. En 9 años de gobierno K la privatización de los ferrocarriles sigue intacta, bajo la forma de concesiones a patronales “amigas”. La “herencia” de los ’90 la vimos también en las últimas semanas, con la defensa fanática de Cristina Fernández y sus gobernadores, de la megaminería a cielo abierto, negando las probadas consecuencias, también criminales, del uso de cianuro contaminante en las provincias donde operan con total impunidad las multinacionales mineras. El Código minero, que data de 1997, permite a las empresas transnacionales y a sus socios locales esta explotación irracional y expoliadora de nuestros recursos naturales.

Los sufrimientos inauditos que trajo la tragedia de Once para cientos de personas del sector más pobre de la población trabajadora se producen a sólo días de que los legisladores nacionales aprobaran un aumento del 100% en sus abultadas “dietas”. Las declaraciones del jefe de la bancada de diputados kirchneristas, Julián Domínguez, justificando el “salariazo” con un “Vaya a cualquier lugar donde se vende ropa y fíjese cuánto sale un traje, una camisa y una corbata” muestran que hasta en los gestos se está colando la continuidad menemista.

Espionaje “nacional y popular”

La denuncia realizada por los abogados del CeProDH y el PTS, patrocinando a los delegados de Kraft y a la que se sumó un amplio espectro de organizaciones de DD.HH., desenmascaró el verso de la política de “seguridad democrática”, con la que pretendían lavarle la cara a las instituciones represivas del Estado (ver páginas centrales). En la Argentina de los “derechos humanos” se hace inteligencia sobre las organizaciones obreras antiburocráticas y sobre la izquierda, incluso violando las propias leyes que “prohíben” este tipo acciones. El pase a retiro de una parte de la cúpula de la Gendarmería por parte de la Ministra Garré, tiene el objetivo de “echar lastre” para cubrirse las espaldas y liberar al gobierno de su evidente responsabilidad política. Y esto cuando el mismo Verbitsky confiesa que el actual Jefe de la Gendarmería “Nacional” es “un hombre de la DEA en la Argentina” (Página/12 19/02/12). Pero la denuncia del “Proyecto X” también ha desnudado el doble discurso del gobierno en su faceta más progre, defensora de los derechos humanos y le ha generado una crisis que abre un campo propicio para avanzar en la defensa de todos los luchadores perseguidos y en la anulación de las causas. Golpear contra la acción directa de los que luchan es el objetivo del “Proyecto X”, mucho más cuando la Presidenta ya alertó que son tiempos de “sintonía fina”, es decir de ajuste. Los espiados por Gendarmería son militantes de la izquierda y luchadores antiburocráticos que luego son procesados.

Nuestro partido, el PTS, cuenta en sus filas con más de cien compañeros con causas judiciales. Entre ellos los delegados de Kraft, que iniciaron la denuncia contra “Proyecto X” y que hoy encabezan la flamante lista Bordó contra el burócrata Rodolfo Daer en el gremio de la Alimentación (ver contratapa), así como varios compañeros ferroviarios de la Bordó del Roca, que siempre estuvieron al frente de las denuncias contra las indignantes condiciones en que viajan los usuarios de los ferrocarriles.

Causas de toda la clase obrera

Para la burocracia sindical de la CGT la gravedad de los hechos de Once sólo mereció, hasta ahora, una denuncia por “twitter” y el reclamo “para el futuro” de que “cese la concesión a TBA”. Según Julio Piumato, las empresas y el gobierno son responsables por no haber hecho caso a las denuncias de los trabajadores. Pero se trata de declaraciones generales, sin tomar ninguna medida concreta. El “Proyecto X” directamente no figura entre sus preocupaciones. Semanas atrás, Hugo Moyano atinó a decir que había un “cambio” en la política del gobierno respecto de la criminalización de la protesta, criticando la represión a los veteranos de Malvinas y la persecución a los que luchan contra la megaminería a cielo abierto. Puras palabras cuando el diputado de la CGT, Omar Plaini, votó la Ley Antiterrorista. La agenda discursiva de la burocracia sindical se limita a la suba del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, las paritarias y prioritariamente el reclamo de su “caja” de las Obras Sociales. Los tarifazos, la causa contra la megaminería, la necesidad vital de acabar con las privatizaciones y la lucha contra la represión, están ausentes.

Mientras los trabajadores se preparaban para unas paritarias donde gobierno y empresas pretenden imponer techos salariales, aumentos de tarifas e inflación, ocurrió la tragedia de Once y el escándalo del “Proyecto X”. Ante la negativa de la burocracia sindical de levantar demandas que involucren al conjunto del pueblo pobre y trabajador, la clase obrera y en especial su vanguardia clasista, además de prepararse para luchar por un salario mínimo equivalente al costo de la canasta familiar, el fin del trabajo en negro y paritarias libres sin techo y con delegados electos en la base, deben inscribir en su programa la inmediata renacionalización sin pago de los ferrocarriles y de todas las empresas privatizadas, bajo administración de los trabajadores y con la asistencia de comites de usuarios, el fin de la megaminería a cielo abierto y la nacionalización de los recursos naturales, el combate contra la represión y el espionaje. Por el cese de las causas a todos los luchadores, la anulación de la Ley Antiterrorista y la disolución de los Servicios de Inteligencia.

Hay que imponer en todos los sindicatos un plan de lucha nacional por estas reivindicaciones y que también estén presentes en la próxima marcha convocada por la CTA opositora el 14 de marzo.

viernes, 17 de febrero de 2012

De la "Restauración" a la "Menemización"? (o sobre los fantasmas del bonapartismo cristinista)

Sucedieron varios hechos significativos en los últimos días, algunos más graves, otros no tanto. Sin embargo, lo llamativo fueron (y son) las respuestas del gobierno y sobre todo  de aquellos que intentan defenderlo "por izquierda":
Según ellos, los cuestionamientos y acciones contra la megaminería en varias provincias argentinas, fueron una campaña contra este gobierno popular que "apuesta a la producción", hecha por afiebrados "ecotroskos" que se niegan al "progreso". Las represiones fueron un invento exagerado por Julio Bazán.
El aumento de 100% de las dietas de los legisladores nacionales, en momentos en que se abren las negociaciones paritarias y donde empresarios y gobierno buscan poner un techo de alrededor del 20%; es un tema secundario y "hay que discutir las cosas importantes". La indignación popular por esta medida, es "puro humo creado por los medios".
Con el "Proyecto X", todavía están pedaleando en el aire, sin embargo "Hannibal" y otros kirchneristas, no tardaron en responder que "acá no ha pasado nada", que la gendarmería "no hace un trabajo de inteligencia, sino un trabajo inteligente" y todo  es una operación contra la "buenaza" del Nilda Garre, armada por la Corpo y por supuesto con aporte de "los troskos funcionales". El origen de esta crisis, fue un pedido de informe del juez a la Gendarmería preguntando si hacían inteligencia y esta respondió: si y qué? somos la Gendarmería del gobierno "nacional y popular" y encima con el 54%, pero el caballo se redujo a pony y encima se tropezó.
Es interesante notar una cuestión que se verifica con fuerza de ley, cuánto mayor es la crisis y la impotencia del bonapartismo ante los tropiezos de sus propias debilidades, aumenta proporcionalmente su fiebre macartista. Y no es casualidad que el nombre del trotskismo, aparezca ligado a las causas obreras, populares o democráticas. Podríamos parafrasear diciendo que un "fantasma recorre al kirchnerismo", el fantasma de las consecuencias de su propia "menemización" y a ese fantasma les gusta ponerle un nombre: "los troskos". Para nosotros, la izquierda (trotskista), es un honor ocupar ese lugar entre las fobias de los adherentes al proyecto restaurador.
Pareciera que para los derrideanos kirchneristas "no hay nada fuera del texto" que escribe diariamente el monopolio (excepto el otro "texto" seisieteochesco del monopolio oficial), todo es una operación mediática del "eje del mal", cuyo monje negro es Magnetto. Y las represiones en Famatina, Tinogasta y otras, la indignación por el "dietazo" con tufo menemista impulsado por sus propios legisladores y los espionajes secretos del "Proyecto X", simplemente "no han tenido lugar", como la Guerra del Golfo para Baudrillard. Muy posmoderno, para pasar por nacional-popular.
Pero, "menemización" no es decir mucho? Aunque a algunos les suene muy "hegeliano", es contradictorio, "es y no es".
Subidos al caballo del voto líquido y a cierta estabilidad económica, aplican la táctica de la ofensiva permanente. Con el 54 %, más Cristina hablando todo el día (tanto que "se habla encima", como diría el "Turco" Asís), alcanza para todo. No hace falta Moyano, ni fracción orgánica alguna, ni oposición, ni nada. Sobre esa base, fortalecen las tendencias a la superestructuralización de su régimen político (con formas de bonapartismo fiscal), es decir hacia la "menemización" o lo que sería peor, a su "etapa superior", la delarruización. Ajustes y represiones provinciales, "dietazos" con argumentos "cavallistas" como los del Domínguez y sus trajes, defensa de los monopolios mineros, persecusiones y espionaje. Ahí está el género próximo.
Pero hay diferencia específica. La realidad concreta del momento histórico nacional e internacional, es decir, la relación de fuerzas objetiva y subjetiva es otra. Si el kirchnerismo pretende hacer aflorar el "pequeño Menem" que todo gobierno burgués lleva adentro, tendrá que cambiar la relación de fuerzas, que se remonta a la crisis del 2001 y a las conquistas arrancadas todos estos años por el movimiento obrero. Y otras de más larga data, como el golpe impuesto a las FFAA con la caída de la dictadura, que convierte en "escándalo" toda pasada de raya de las fuerzas represivas. 
Internacionalmente que se hable del "Consenso de Brasilia", en lugar del "Consenso de Washignton", es decir un poco más de estado o de keynesianismo pos-neoliberal, es otro límite de estos tiempos.
Podemos definir que el kirchnerismo, en su etapa cristinista, es todo lo menemista que la relación de fuerzas le permite ser.
Con el pequeño problema que la crisis capitalista mundial obliga a una hoja de ruta con programa menemista, aunque ahora no se llame ajuste, sino sintonía fina.  
Los "errores" o tropiezos como el "Proyecto X", están inscriptos en la naturaleza de las debilidades del "bonapartismo del 54%" y en las necesidades que la sintonía fina impone al futuro control social. Y si algo faltaba, por todos lados... aparecen "los troskos". 

miércoles, 15 de febrero de 2012

La Universidad Nacional del Córdoba contra la minería (de Scotto para Artemio, Eva Row y demás "amanuenses")



El amigo Daniel del blog "Sacado del medio", nos reenvía información posteada por Dario Aranda, recordando aquel pronunciamiento del Consejo Superior de la UNC rechazando los fondos de la minera "La Alumbrera"...
"La" Carolina (Scotto), tan buena y tan K, "el" Diego (Tatian), tan spinoziano y ahora, tan "peculiarmente" gramsciano, además de, por supuesto, tan K...serán parte de la "secta ecologista, golpista y destituyente", al servicio del Grupo y bajo la dirección de Magnetto"?