sábado, 18 de diciembre de 2010

"Córdoba se mueve..." (apuntes sobre el escenario político mediterráneo)

Nacionales y Populares
La semana estuvo movida en la Docta. La aprobación de la nueva Reforma de la Ley de Educación Provincial, en medio de represión y detenidos, abrió una crisis política del peronismo local con el gobierno nacional y mostró las contradicciones que tiene el intento de "kirchnerizar" al peronismo de Córdoba y a Schiaretti. Y lo más utópico aún adornar al sapo del Gallego De la Sota.
Sin embargo esta crisis sacó a la luz contradicciones y cambios en la situación política de la provincia, que vienen desarrollándose hace tiempo.
La emergencia de la juventud secundaria este año, cuestionando la injerencia de las empresas y el intento de introducir la religión en la educación, precedida por un importante movimiento por la diversidad que se movilizó por la aprobación de la ley de matrimonio igualitario, mostraron que las "aspiraciones igualitarias" que recorren la Argentina después del 2001 llegaron o mejor dicho comenzaron a expresarse en en las calles de Córdoba, donde el 2001 como jalón de movilización popular no tuvo la misma relevancia que en Buenos Aires. Estas aspiraciones igualitarias que el kirchnerismo cree y quiere hacer creer que son una "creación propia", son en realidad el legado más profundo de las jornadas revolucionarias del 2001, que el kirchnerismo (y el crecimiento económico) logró "pasivizar", pero no liquidar. El movimiento de los sin techo, fue la entrada en escena de uno de los sectores más postergados de la clase trabajadora. Introduciendo un factor totalmente revulsivo en la "pax" que bajo el gobierno de Cristina pretendía instaurar el kirchnerismo a fuerza de paritarias controladas para los trabajadores en blanco, pacto social, migajas devoradas por la inflación con la AUH y una gran dosis de artistas "comprometidos" (es decir olfas) y muuuucho 678. Los tercerizados que estaban en el primer subsuelo, abrieron la puerta a los de más abajo aún: los pueblos originarios que piden tierra y los pobres urbanos que exigen una vivienda digna. Las primeras respuestas fueron "duhaldistas", asesinatos de miembros de la comunidad Qom en Formosa y jóvenes inmigrantes en Parque Indoamericano.
Y muchos militantes K. se dieron cuenta de que el "modelo" alcanza para pocos y que la pasividad que mantuvieron durante mucho tiempo estos sectores,  los más explotados entre los explotados, se empieza a acabar. Conurbanos o Manolo B., que admiran y bancan a los intendentes, según ellos por el particular "mérito" de mantener en raya a esos sectores más postergados, tendrán que empezar a pensar nuevos argumentos, porque estos "resolvedores de problemas" (como llaman "peronistamente" a los tránsfugas de los intendentes) se pegaron un julepe bárbaro con la posibilidad de la extensión de las tomas, como bien lo cuentan acá.
Pero volviendo a Córdoba, lo interesante es que: lo que para el gobierno de Cristina significa un claro "giro a la derecha" (pactar con De la Sota, Boudou en Capital, FMI), para el peronismo de Córdoba la necesidad de aliarse al gobierno nacional, como forma de aspirar la unidad del peronismo, además de seguir recibiendo recursos para obras de campaña, significa un movimiento (o algunos movimientos) en sentido contrario. (Aclaración para las sectas: ya sabemos, son dos gobiernos burgueses, la cuestión es pensar cuales son las diferencias específicas que pueden ser aprovechadas por los de abajo, como fue en la votación de la ley de educación).
El cuestionamiento que se hizo desde el mismo gobierno a la represión, llegando a abrir una investigación y también la liberación en tiempo récord de los presos, impuesta por la movilización, pero donde también bajaron los abogados de los organismos de DDHH K., son hechos bastante novedosos en Córdoba.
Nuestra hipótesis es que por arriba (por las necesidades mutuas del gobierno nacional y provincial) y por abajo, por la emergencia de la juventud entre otros "actores", Córdoba está cambiando. El reinado del "neoliberalismo menemista" (que impusieron todos los gobiernos, cualquiera sea el signo político) y que cruzó a todas las instituciones: partidos, sindicatos, hasta la misma universidad e inclusive sectores amplios de la sociedad, se empieza chocar con una Córdoba en la que aparecen elementos de la Argentina pos 2001. En la coyuntura electoral que se abre, esto puede favorecer a Juez, pero nuestro análisis pretende ir más a fondo en los cambios ideológicos, culturales, políticos y hasta generacionales, de los que hay que tomar nota, para definir un proyecto revolucionario estratégico. 
Se habla de una posible unificación de la CGT, es decir unir a Dragún (SMATA) con Leyria (Luz y Fuerza), bajo el auspicio de Moyano, esto es un cambio importante en un gremio (SMATA) que "educó" a su base en la idea de que los de Luz y Fuerza son los "zurdos". Los golpes que recibió la Iglesia a nivel nacional, tienen una relevancia mayor en la "Córdoba de las campanas" y no solo fue cuestionada durante la discusión sobre el matrimonio igualitario, después miles de estudiantes gritaron por meses en las calles "fuera la iglesia de nuestros pupitres". La perdida de autoridad de esta institución en una provincia donde tiene (tenía) un peso específico mayor, hay que enmarcarla también como un signo de estos tiempos. 
El triunfo de una lista que no responde la burocracia y con referentes de la izquierda clasista, en las elecciones a cuerpo de delegados en VW, algo dice también sobre la hipótesis que queremos poner a prueba.
Veremos si la hipótesis se confirma y se asientan estas contradicciones. En el caso de la aprobación de la Ley de Educación estallaron abiertamente. Obviamente que todo esto tiene sentido sí y sólo si los "de abajo" saben aprovechar estas contradicciones para denunciar al conjunto del régimen, sus gobiernos y los intereses que defienden y proponer un proyecto político audaz. Nuestro modesto aporte, creemos que fue muy importante en estos días. Expresado esta vez por valientes compañeras que no solo mostraron aguante, sino y sobre todo, claridad política para convertir el lugar mismo ganado en la lucha, en una tribuna popular para denunciar la represión de unos y la complicidad de otros. La ley se aprobó con los votos schiarettistas y kirchneristas, donde el discurso macartista contra la movilización de los estudiantes ("grupos minoritarios") lo hizo una representante K., justificando de esa manera la represión. Esto dejó "pedaleando en el aire" (por no decir otra cosa) a la centroizquierda K: sus representantes políticos locales apoyaron la ley, sus organizaciones de base se debatían entre ir o no ir a la liberar a los detenidos y quedaron peligrosamente "presos" (no en Encauzados), sino de la política de las alianzas que su jefa política pretende para Córdoba. Y no en vano fue el reconocimiento que hicieron muchos de la actitud consecuente de los manifestantes, entre ellos los más serios de la izquierda.
Parafraseando, los arriba empiezan a no poder y los de abajo a no querer, y esto abre la posibilidad de crisis con oportunidades para que emerja con más fuerza una alternativa política independiente de la clase obrera y los sectores populares.

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