domingo, 27 de diciembre de 2015

La "fuga" que no fue magia





La "fuga" de los hermanos Cristian y Matín Lanatta, junto a Víctor Schilacci, condenados por el triple crimen de General Rodríguez, desató la primera crisis de magnitud de la administración de María Eugenia Vidal.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Los siete días aleatorios que conmovieron a Berazategui




Estamos con esto de la literatura conurbana. Pablo Ramos, Juan Diego Incardona y Leonardo Oyola son tres de los más destacados representantes de la narrativa de esa terra incógnita. Uno del sur y dos del oeste.

Incardona afirmó alguna vez que quienes escriben sobre/desde el conurbano es difícil que puedan elegir alguna forma de realismo o costumbrismo para narrar historias desde un territorio donde permanentemente la realidad supera la ficción. 

Un autor menos conocido, Fabián Cesar Casas, también eligió los relatos de ficción para escribir una literatura que tiene a su ciudad (que también es la mía) como escenario. En un libro de cuentos que se llama "La situación gravitatoria de Berazategui y otros cuentos micropatrióticos", este profesor de química y física, que además es andinista, piloto de avión, trompetista y practicante de Kung fu; escribió un cuento que lleva como título "La semana aleatoria: Crónica de un experimento social".

Una historia de los años ochenta del siglo pasado, cuando los que alguna vez fueron llamados los "lománticos" tuvieron un triunfo colosal sobre la esquemática rutina de la vida, una victoria a la que aspira toda la humanidad: derrotaron al lunes.

***

La semana aleatoria: Crónica de un experimento social
Fabián Cesar Casas

Todo el mundo se queja del lunes, pero ese mal universal alguna vez fue temporalmente derrotado.
Los hombres y las mujeres de la primera administración comunal de Berazategui protagonizaron acaso la más revolucionaria mejora en la vida social de todos los tiempos. El asombroso experimento que la Municipalidad pondría en marcha el primero de marzo de 1984 determinaría el triunfo definitivo de la imaginación sobre el poder, como el arte sobre los efectos especiales, o el talento sobre los sintetizadores y samplers. Bastó una sola hora de debate en el Honorable Concejo Deliberante para sancionar la legendaria ordenanza.

Desde esa fecha en adelante, la semana sería aleatoria. De esta manera, Berazategui derrotó al lunes. Rápidamente se organizó un calendario móvil que se armó sobre una tela naútica donada por un vecino de pasado marino, todo un símbolo que alcanzó su completo tamaño profético cuando tres trabajadores municipales desplegaron el almanaque gigante desde la terraza del palacio municipal, cubriendo por completo la fachada sur, dedicada exclusivamente a los ventiletes de los baños. Así zarpó la imaginaria nave de la revolución social, tripulada por los jóvenes ediles y pilotada por el querido intendente. Ocupando toda la extensión de la tela, resultando un alto de 15 metros en total, se situaba el número identificador de la fecha, conformado por una o dos cifras de chapa pintada de negro o rojo, según correspondiera. Arriba del número, se colocaba un cartel con el nombre del mes, el cual quedaba fijo durante todo el transcurso del corriente. Debajo de la fecha, y más grande que el cartel del mes, se colocaba el trozo de chapa pintado que decía el día de la semana que le correspondía. Todas las noches, una comisión formada por los representantes de las fuerzas cívicas asistía a la extracción de la bolilla que determinaría que día de la semana sería el siguiente, cuyo reinado comenzaría a la medianoche exacta. Un boy scout de la agrupación General Paz era el encargado de anunciar en viva voz pueril el día de la semana extraído. Entonces una suerte de algarabía se apoderaba del hall municipal, donde las voces de alegría y sorpresa “Menos mal que mañana es miércoles, que tengo turno con el dentista”, se mezclaban con las de desilusión “Uh… con el lindo día que va a ser! Mirá si no podría haber tocado sábado, para ir al parque Pereyra”. La vida de la joven comuna se vio entonces saludablemente sacudida por el impacto de la nueva normativa. 

El público vivía cada día desconociendo qué le depararía el siguiente. Podría ser lunes, domingo, jueves, o incluso el mismo martes que estaban viviendo, pues nada impedía que un mismo día se repitiese tanteas veces como el azar lo quisiera, pero transcurrido el primer mes se vio que las leyes de la matemática secreta del cosmos no tenían una capítulo especial para la ciudad de Berazategui. Una comisión formada por dos profesores de álgebra y geometría del Instituto Politécnico se abocaron a vigilar la aparición estadísticamente esperable de los diferentes días a medida que se producía el sorteo diario. Las consecuencias comerciales fueron las primeras en evidenciarse en una ciudad acostumbrada a girar alrededor de la principal arteria, es decir, la calle 14. Las carnicerías pasaron a vender asado todos los días, puesto que potencialmente cada día de mañana podía ser un domingo. Las panaderías, de la misma manera, duplicaron la venta de pan, porque el día siguiente podía ser lunes. El periódico “La Palabra”, que aparecía los jueves, comenzó a imprimir ediciones de emergencia puesto que cada cierre de redacción podía terminar en prensa. Finalmente se convirtió en un diario. El tambo Barzola acomodó su régimen de entrega de lácteos para que no faltara leche ningún día de la semana, por muy domingo que fuera en el resto del mundo. Felizmente, las frutas y verduras provenían de las quintas de Hudson, donde regía, por supuesto el calendario local. Pronto se evidenciaron los cambios profundos que la semana aleatoria causaba en el tejido social. Los niños dejaban de hacer los deberes para mañana, esperanzados en la aparición de un domingo o sábado como día siguiente. Por otro lado, las parejas de novios recuperaban la frescura perdida tras meses, o años, de estrictas citas jovianas. Cada día de mañana era una incertidumbre deliciosa o amenazante, según el una incertidumbre deliciosa o amenazante, según el caso. Los domingos en particular perdieron su poder cáustico sobre el blando tejido del alma sureña para dar lugar a la esperanza, fundada por la experiencia, de que el día siguiente difícilmente fuera lunes. Incluso se había dado el caso de repetición de domingos, y fines de semana largos de tres días. Los detractores y contreras empedernidos, metástasis del riñón opositor, se empecinaban en negar la vigencia de la semana aleatoria, acudiendo a la propalación subversiva de las transmisiones radiales de las emisoras de la capital a viva voz por los combinados hogareños y los pasacasettes de sus autos. “¿No ven, boludos, que para el resto del país es martes?” “Vayan a laburar, manga de vagos” eran los gritos admonitorios que se oían a veces, durante el fin de semana local, desde los alrededores de los centros de recreación, como el club Ducilo o, ya en el colmo de la desfachatez temeraria de estos agitadores, las mismísimas piletas de Plátanos, localidad cuna del intendente.

Tras siete u ocho meses de continua felicidad y mientras algunos estaban pensando en los festejos del primer aniversario de la semana aleatoria, bajo el slogan “En esta ciudad desalojamos a la tristeza”, la intelectualidad que solía reunirse en la biblioteca Manuel Belgrano exponía sus temores. Para algunos, era evidente que Berazategui no resistiría por mucho tiempo más la embestida de los grupos hegemónicos que pugnaban por impedir que el ejemplo revolucionario se propagara por el resto del país. Florencio Varela y Almirante Brown ya habían empezado a estudiar los respectivos proyectos de ordenanza para adoptar la semana aleatoria. Incluso se había formado una mesa coordinadora cuyos integrantes estaban pensando en un sistema unificado de día semanal para todo el conurbano. La mayor parte de los gremios provenientes de la combativa CGT Brasil habían saludado con alegría la iniciativa. Sin embargo, el gobierno nacional guardaba un silencio preocupante. Algunos de los políticos locales, otrora militantes de la izquierda peronista, sostenían que había que prepararse para defender la conquista lograda contra el sistema semanal fijo. Como era de esperarse, a pesar del intenso debate interno, la iglesia local se expidió a favor del sistema antiguo, amparándose en su discutible autoría papal. “Ya tenemos la iglesia en contra, nos la quieren dar como al General en el 55” dijo el famoso militante y fotógrafo social “Pampa” López, durante un acto a favor de la insurrección sandinista realizado en el centro cultural Rigolleau.

Para muchos, fue una declaración de guerra. Por esa altura, además, arreciaban a las denuncias difamatorias contra el sistema. Se decía que los sorteos del día estaban comprados; que los boy scouts eran hijos de funcionarios municipales interesados en hacer salir un día antes que otro; que los dueños del bingo habían ofrecido una fortuna a los ediles para que privatizaran el sorteo y toda clase de denuncias con muy poco fundamento, pero bastante aptitud mediática. Los rumores iban y venían desde los centros neurálgicos de la ciudad hasta los suburbios: las calles del centro, la 14, la Mitre y la 21, eran escenarios casi diarios de actos a favor del gobierno y repentinas caravanas de opositores que hacían sonar sus bocinas mientras gritaban “¡Negros vayan a trabajar!” La calle 148, ex 31, era un polvorín. Las multitudes que salían de la misa del domingo se encontraban con la populosa fila de compradores de la fábrica de pastas “La Torinesa”, mayoritariamente comprometida con el almanaque local, armándose trifulcas interminables. “¡Si no es domingo, para qué van a la iglesia, culos rotos!”, “¡Por cada domingo de mentira, van a pagar cinco lunes seguidos, negros cabeza!” eran algunos de los insultos que cruzaban los bandos enfrentados. La señal inequívoca del inminente golpe la dio una columna publicada en el New York Times a cuyo título “Argentina sigue siendo un país poco previsible” seguía un artículo donde se decía que en algunas de sus ciudades los lugareños no sabían ni en qué día vivían. Al conocerse la noticia, un grupo enfurecido partió del corralón municipal a bordo de un camión de recolección para ir a confiscar un ejemplar de la publicación imperialista. No lo consiguieron ni en el quiosco de la catorce ni en el puesto de Ducilo, de manera que fueron para Quilmes a ver si había algún quiosco que lo vendiera. La administración de la vecina ciudad, de signo político contrario, aprovechó la inofensiva incursión para multar al camión municipal y a su conductor por llevar gente en la caja. Siguió una discusión que finalmente demandó la intervención discusión que finalmente demandó la intervención de la policía, terminando los cinco obreros municipales presos. Durante horas se debatió en la Municipalidad sobre los pasos a dar para recuperar a los compañeros capturados. Los más moderados aconsejaban prudencia, mientras que los más exaltados decían que no valía la pena vivir en una comunidad libre a costa del encierro de sus habitantes. A medida que avanzaba la noche, la gente comenzó a reunirse en el playón de la Municipalidad. Primero eran unos pocos, luego cientos. Ya a esa altura se había suspendido el sorteo, por primera vez en la historia del proyecto, y todos velaban las luces encendidas del despacho del intendente y la secretaría de gobierno. Hacia la madrugada, miles de vecinos portando antorchas y estandartes con consignas diversas “No pasarán”; “En bolas pero libres”; “Barrio Marítimo Presente”; se prestaban a apoyar al intendente y resistir cualquier intento de intervención. Pero a pesar del apoyo popular, los rumores eran sombríos. Algunos habían visto un helicóptero aterrizar en el club de Golf, aparentemente portando tropas. Todos querían ver al intendente, pero nadie se asomaba a la ventana del segundo piso. De pronto sonó la sirena del cuartel de bomberos. Minutos más tarde pasaron dos autobombas raudas rumbo al río. La gente de desbandó tratando de ver qué sucedía. Aparentemente, ése fue el momento en que secuestraron al intendente, aunque algunos sostienen que se entregó para evitar derramamientos de sangre. Hacia las cinco de la mañana, el único rumor que circulaba era el de la renuncia del máximo líder comunal. Cuando la certeza de lo peor abarcaba los ateridos corazones de los vecinos, se anunció por la radio local la renuncia del intendente y su pedido de asilo en México. El gobierno provincial había intervenido el partido de Berazategui y un nuevo intendente se haría cargo del gobierno comunal. Más tristes que enfurecidos, los vecinos fueron dejando lentamente la plaza municipal, siendo reemplazados por los festivos locales partidarios de la intervención.

Cuando ya clareaba, unos desaforados hombres vestidos de traje descolgaron la tela del almanaque municipal y la prendieron fuego. Al día siguiente nadie escuchó la radio para saber qué día era. Pero no hacía falta: todos lo sabían.
Era lunes, otra vez.



jueves, 24 de diciembre de 2015

Luca Prodan: el traductor nacional (Feliz Navidad!)





El pasado 22 de diciembre se cumplieron 28 años de la muerte de Luca Prodan. El nuevo gobierno -que además de pretender llevarnos puestos a todos-, lo hace a toda máquina, no nos dio tiempo para postear algunas palabras. La navidad es una buena excusa, por el simple hecho de que Luca, entre muchas otras cosas, creó el hit argentino de "las fiestas" para varias generaciones de jóvenes perpetuos y heroicos sobrevivientes, bajo el amparo de la cultura rock.

Borges se pregunta en "El escritor argentino y la tradición": "¿Cuál es la tradición argentina? Creo que podemos contestar fácilmente y que no hay problema en esta pregunta. Creo que nuestra tradición es toda la cultura occidental, y creo también que tenemos derecho a esa tradición (...)". 

Y Gustavo Álvarez Núñez redobla la apuesta de la interrogación: "Pero qué sucede cuando el traductor es un extranjero que se instala en la Argentina y ante el estado existente de las cosas planta semillas desconocidas o poco tratadas en estos pagos. El desconcierto y la resistencia como la fascinación y la incomodidad obran como catalizadores de este personaje, ahora Luca Prodan, italiano educado en Gran Bretaña, que para limpiarse de un pasado de adicción a la heroína, descubre en la campiña cordobesa su bálsamo, su destino de cura y desintoxicación.

Pero Luca Prodan fue más que el traductor: él jugó el papel de importador, el que vino a subsanar la falta, la carencia. Frente a un rock argentino mojigato y atrasado, todavía deslumbrado por la rítmica y el virtuosismo del jazz rock, ataviado en su look hippie de jean gastado, pelo largo, remera desteñida y morral obligado, Luca Prodan introdujo al agrio y urbano Lou Reed, al chalón y apóstol Bob Marley, a los desolados y en carne viva Joy Division.

El cuadro desértico y conservador de principios de los años 80 puso a Luca Prodan como faro de la modernidad, convirtiéndolo en introductor de ideas musicales no practicadas ni tenidas en cuenta hasta ese momento en el rock argentino. Estaba la new wave revisitada por los hermanos Moura en Virus; estaba originándose el satélite Daniel Melero –quien verá desfilar por su sala de ensayo del barrio de Flores a muchos de los protagonistas del rock moderno de los 80, desde Gustavo Cerati a Richard Coleman y Ulises Butrón–; y estaban en plena combustión los orígenes del punk argentino con Los Baraja y Los Violadores –algo a tener en cuenta es que la importación de estilos muchas veces está ligada en un país periférico al bienestar económico y el buen pasar de sus "traductores"– como la intensificación de la horda heavy metal –Riff y V8–."

Norberto Cambiasso, por su parte, escribirá en el prólogo al libro "Luces Calientes" de Damian Damore: "El pasaje febril de las noches y los días de unos adolescentes fanáticos de Sumo que, persiguiendo incansablemente a sus ídolos por cuanta presentación se les ponga a tiro, reinventan un paisaje y trazan una línea imaginaria entre la Capital y el conurbano bonaerense. Al hacerlo, asoma una realidad diferente, ajena a nuestras urgencias cotidianas, suspendida en el significado renovado que le asignan a su peregrinaje.

Y hay que decir que Sumo se presta muy bien a este ejercicio. He aquí una banda con un cantante italiano y letras en lengua inglesa que muchos han postulado como representante insigne de nuestra condición ciudadana.

Un sortilegio de vivencias abigarradas que, en la medida en que nos comunica con el ambiente externo, termina también por transformar nuestras propias experiencias internas.

¿Y quién mejor que Luca para ilustrar ese estado de perpetua juventud que los rituales del rock, siempre repetidos pero siempre distintos, promueven en nuestra memoria?"

Luca Prodan observaba en el rock nacional mucho de "calco y copia", por eso dudaba que un virtuoso como Gustavo Cerati pudiera pelar con una guitarra criolla algo que le mueva el corazón (lo mismo dirá de Federico Moura), o que Los Violadores tenían mucho arreglo de "pelito así" para parecer un perfecto punk. Por eso admiraba más a Mercedes Sosa o Atahualpa Yupanqui.

Así es como un italiano que llegó a la Argentina a instalarse en las más tana de nuestras provincias (Córdoba), educado en la cultura inglesa y que cantaba rock en ingles, inventó en el Zero Bar el hit nacional que le permitió a varias generaciones bancar los trapos de las "felices navidades". Esas donde mamá e hijo con antifaz, disfrutan su noche de paz (tiempo después Ataque 77 completará la postal de la familia feliz con la presencia de un clásico de clásicos: "papá que llega borracho, como de costumbre...").

En otro lado le contó al mundo como eran las mañanas del gardeleano barrio del Abasto, introdujo a Chivilcoy de prepo en alguna canción, simplememte porque le gustaba ese nombre e hizo un fresco de un eterno personaje porteño que hoy vivirá el éxtasis de haber asaltado los cielos y haber llevado su "imaginación" al poder: la rubia tarada.

Para Luca fue simple el hit: “Lo hicimos porque estábamos locos. La hicimos punk y yo la canté en tres idiomas. Tocábamos esa noche de Navidad y así salió, en Zero Bar”. 

Y salió buenísima. Salud!



Como bonus track para los que se quedaron con ganas, vale la pena escuchar la cocina de Sumo, en este disco "póstumo" que tiene canciones grabadas en Córdoba en los años 1981, 1982 y 1983 y que se llama "Perdedores Hermosos" (Alto descubrimiento!, en su momento)


lunes, 9 de noviembre de 2015

Focus group conurbano para el balotaje



Ayer anduvimos por la Tercera del conurbano al fondo. Primero tuvimos que visitar una unidad básica de Pancho, para cumplir con una de las ceremonias. Estaba lleno de globos amarillos (y también blancos, pero más amarillos), y el “portavoz” habló mucho de los tiempos de cambio, pero puede ser pura paranoia (como esa que dicen que llamaron a votar “contra el narcotráfico” en octubre). Comentan que desde que agarraron la manija universal está mejorando la “construcción”, recuperaron contactos, están armando círculos de aspirantes y “renovaron el padrón”. Aunque tampoco para exultarse, puede ser una moda.

En el asado, lógicamente surgió el debate sobre el balotaje. Es bueno aclarar que es una "cultura política" donde es completamente verosímil la anécdota que relata Pablo Ramos sobre el diálogo con su padre cuando se le ocurrió preguntar, no por el origen de la tristeza, sino por el peronismo:

- ¿Qué es ser peronista, papá?
- Lo que vas a ser de acá hasta que te mueras o te rompo el culo a patadas. 

 
Más allá del “núcleo duro” que así como metió a Del Caño, ahora va por el blanco; en general los que estaban presentes votaban a Macri. Aunque paradójicamente no creían que pueda ganar. Gente laburante (plomeros, de la construcción, gasistas), hijos de inmigrantes de países limítrofes algunos; aunque con cierta “ética protestante” del que pasó mucho tiempo viviendo del cuentapropismo precario. Aunque hoy trabaje en fábrica. También docentes, esos que pasaron la “década ganada” escuchando los retos desde la cúpula del Gobierno. “Que estén 12 años cagándote a pedos y sembrando dudas sobre tu trabajo, te cansa un poquito”, comenta una voz. Y cuando tenés razón…

Mi sobrina (15) dice en un momento -con tono de broma, obvio- “yo crecí bajo la tiranía de los Kirchner” y desató la carcajada generalizada. Luego le pedimos las explicaciones del caso y contó que en realidad estaban estudiando “tiranía” (o sistemas políticos) en la escuela y que cuando la profesora explicó las características, un alumno preguntó si lo de “los Kirchner” era una tiranía. Le dieron las explicaciones correspondientes sobre el sistema representativo, republicano y federal, donde el pueblo no delibera ni gobierna, sino a través de sus representantes. No parecía muy convencido y a la salida algunos lo escucharon murmurar algo que no se sabe si fue "eppur si muove" o "igual, para mi es una tiranía". En las escuelas parece que no se está entendiendo la cruzada que el joven Patricio (el de la “tiranía de los Mussi”) lleva adelante con tanto esfuerzo y por el bien la patria.

Dimos nuestro punto de vista de rigor, tratando de desinflar el “globo” de que la ola de “cambio” no es muy distinta a la “ola” de continuidad. 

Algunos se quedaron pensando, o eso parecía. La tangente de “son todos lo mismo” (menos Del Caño) siempre es buena, para llegar hasta el final de la velada y no cagarse a puteadas en el intento.

Al final uno dice, “qué se yo, guita no le hacía falta. Es empresario, sabe cómo manejar el país”. E inmediatamente agrega: “pero además ya aprendieron todos estos. Cualquier cosa ahí nomás tenés del helicóptero y en dos meses te convertimos en De la Rúa". 

Más que “doble conciencia”, parece bipolaridad extrema o el camino sinuoso entre ideología y relación de fuerzas.

Pero bueno, aprovechamos para hacer este focus group casero. Aunque en realidad lo importante del día era el “primer concierto” de guitarra de mi sobrina (después de un año de estudio). En la casa cultural “Queruba” se tocó cuatro temas: uno de Los Piojos, uno de los Red Hot Chili Peppers y dos de Nirvana. Hace grunge conurbano, porque está convencida que el el rock de los 90’ not dead. 

Nosotros aplaudimos a rabiar como si estuviéramos en el Madison Square Garden. El concierto más hermoso del mundo, incluidos los cinco errores que no podían haber estado puestos en momento y lugar más oportunos. Para nosotros, fue sublime hasta en la forma de equivocarse. 

Porque después todo, la vida también es eso que pasa entre las generales y el balotaje.



sábado, 17 de octubre de 2015

Miren lo que dicen los de Dicen


El portal Artepolítica publicó una encuesta de la Consultora Dicen de Hilario Moreno del Campo y Fernanda Cancela.
Los de Dicen, dicen, entre otras cosas, que Del Caño está cuarto con el 5,6%, arriba de Margarita. Si es así (o parecido) se estaría confirmando lo que dicen acá.
Las cosas que dicen y andan diciendo los de Dicen... 
La encuesta puede verse ACÁ (CLIK)


martes, 1 de septiembre de 2015

Breve comentario sobre el Diario del exilio de León Trotsky

Ilustración de Sergio Cena tomada del N°22 de la Revista Ideas de Izquierda

Mi vida, la autobiografía de Trotsky y una de las mayores obras literarias del siglo XX, es una intervención política en el fragor de la batalla con el arma implacable de un implacable itinerario personal. Está dotada de la objetividad del partidista, del que “odia a los indiferentes”, y por eso mismo se caracteriza por el respeto a los hechos que conforman su derrotero, narrados desde un punto de vista político.

El Diario del exilio*, en cierta medida también tiene esa característica, pero posee el atractivo de los pasajes donde se vuelca un pensamiento espontáneo, casi en estado de sentimiento.

El análisis político de los sucesos franceses o noruegos está mejor desarrollado en los documentos y folletos (¿A dónde va Francia?, entre otros). Lo novedoso e interesante del Diario, son las vicisitudes de una agitada y a la vez calma vida cotidiana.

Una noche no puede dormir y escribe a la una de la mañana, por culpa de esa necesidad que “sufre” todo escritor a quien se le impone registrar las ideas que lo torturan en la cabeza.

Otro día nos cuenta que Natalia Sedova, su compañera de la lucha y de la vida, tiene una capacidad especial para sentir todas las tonalidades de la música, y eso le da envidia. La describe tiernamente, afirmando que todo su ser está hecho de musicalidad. E incluso que vive con una plenitud extrema y da a sus sentimientos una expresión “artística”. El secreto de ese arte está en la “profundidad, la espontaneidad, la perfecta pureza del sentimiento”. No podemos comprobar si Natalia Sedova alcanzaba ese estado ideal de vivir su vida en forma artísticamente pura, en todo caso, la conmovedora descripción delata que Trotsky era un gran intérprete de las pasiones sociales de su tiempo; pero también un hombre que no se privaba de amar con plenitud.

Antes había asegurado que la música es buena compañera cuando ayuda a tirar las ideas sobre el papel, pero es un poco molesta cuando se trata de elaborarlas.

Deja caer sus angustias por la tragedia francesa que -junto con la española- se estaba sumando a la alemana. Se compara con un “viejo médico” que está presenciando impotente como curanderos inescrupulosos e ignorantes de las leyes de la historia (reformistas y estalinistas), intervienen sobre los procesos humanos y en vez de aportar a su cura, aceleran su liquidación.

Plantea más crudamente la agudeza de las contradicciones de la convulsiva situación francesa. La alianza de los socialistas y radicales galos le recuerda sorprendentemente –por sus semejanzas- al bloque de los “kadetes” y mencheviques rusos de 1917. Sin embargo, lamenta las diferencias que son “desgraciadamente no menores”: a) que las organizaciones obreras conservadoras (SFIO, CGT) en Francia desempeñan un papel incomparablemente mayor que en la Rusia de 1917; b) que el bolchevismo fue referenciado vergonzosamente con la caricatura estalinista; y c) que toda la autoridad del Estado soviético fue puesta en marcha para desorganizar y desmoralizar a la vanguardia proletaria.

Mientras públicamente, en los folletos donde analiza la situación francesa apuesta con justeza al optimismo revolucionario, a factores como las facultades creativas y la tradición que el movimiento obrero francés lleva en sus venas; en el Diario muestra el sufrimiento angustiante de la inexistencia de un partido, que, cómo los médicos -y más con la experiencia de los “viejos”- no se forma de un día para el otro.

Percibe que Engels es más “humano” que Marx, y que lograr convertirse en el complemento de un genio o un titán es un hecho que no le quita nada, todo lo contrario, suma méritos a su figura histórica. Es mucho más que un discípulo, es alguien que logró llegar a la altura de dialogar con Marx de igual a igual. Relata que Lenin justamente admiraba a Engels por “lo que hay en él de orgánico y universalmente humano”.

“La vejez es la cosa más inesperada de las cosas que le suceden a un hombre”, confiesa con un dejo de melancolía. Complementando la sentencia irónica que toma de Lenin que había afirmado que el mayor vicio de un hombre es tener más de 55 años. Deja entrever una mayor preocupación por esta cuestión, antes que por la muerte, de la que habla con toda naturalidad, ya que algún día hay que “unirse a la mayoría” (join the majority, una frase de Paul Lafargue recordada también por Lenin)

“La vida es bella”, esa frase de película se complementa en el Diario con otra que asevera que “la vida no es fácil…” Porque “uno no puede vivirla sin caer en la postración o el cinismo, sino la domina una gran idea que se eleve por encima de la miseria personal (…)”. Bella no quiere decir fácil.

Alfred Rosmer dice que el Diario es un documento único porque en él Trotsky comunicará más de sí mismo de lo acostumbrado. Y un intelectual de la talla de Erich Fromm dirá que en el Diario “encontramos a un hombre modesto; orgulloso de su causa y de las verdades que ha descubierto”.

Estas grageas levemente íntimas aunque profundamente políticas, donde la ventaja reside en que el género habilita no someterse a ninguna obligación o regla literaria (como reconoce el mismo Trotsky), amplían el conocimiento un hombre de fuertes convicciones. Pero además, permiten confirmar que, por suerte, no era un “hombre de hierro” y que hay mucho en él de universalmente humano.


*León Trotsky, ¿Adónde va Francia?/Diario del exilio. Obras Escogidas N° 5. CEIP León Trotsky en coedición con el Museo Casa León Trotsky (México). 2013



martes, 21 de julio de 2015

GRECIA Y “LAS IZQUIERDAS”: UN BAÑO DE REALIDAD





Juan Dal Maso / Fernando Rosso

(A propósito de un artículo de Esteban De Gori publicado en Revista Panamá) 

1. 

Alentada por la crisis y desprestigio de la socialdemocracia histórica y la extensión hacia su propio "patio trasero", la Unión Europea resistió la crisis del neoliberalismo con más neoliberalismo. El Modell Deutschland como gran operación de propaganda en los estados del este de Europa fue durante estos años una de sus armas legitimadoras. Y así fue que mientras en otras partes del mundo resurgían ciertos "populismos", los altos mandos europeos siguieron todos estos años con la máxima acuñada en tierras riojanas: "ramal que para, ramal que cierra". 

El ejemplo de Grecia ha puesto en evidencia qué tan lejos pueden llegar Alemania, Francia, el Banco Central europeo y el FMI en imponer mediante el chantaje y la extorsión un plan de ajuste salvaje, contra la voluntad de un pueblo entero. Esto despoja a su vez a la UE de cualquier halo "democrático" y consensual, por más parlamentos, foros y "comisiones" que inventen.

La posibilidad de que Grecia se convierta en un "Estado sin soberanía" es la expresión política de un proceso de retrogradación social a través del cual la política de la Troika se propone cambiar el status de Grecia como país, en términos más parecidos a los de una semicolonia o un capitalismo dependiente. 

2.
 
Sin llegar a ser un "supraestado" con plenos poderes, la existencia de la Unión Europea y su intervención directa en la política de los "socios menores" como Grecia, plantea la necesidad de resignificar la vieja fórmula de Marx sobre que la lucha de la clase obrera era nacional por su forma pero internacional por su contenido. En la actualidad incluso la forma es un poco más internacional que en el pasado, obviamente sin haberse liquidado el rol de los Estados nacionales que está en la base de la crisis que atraviesa la UE. En su momento, Toni Negri utilizaba la figura de la "huelga metropolitana" que por decirlo sin mucha sutileza servía para unir clase obrera y multitud. Quizá debiera ser una conclusión de la tragedia griega la necesidad de una nueva forma de lucha que cada vez se acerque más a “la huelga continental”. 

Los sindicatos, lejos de haber dejado de existir, no solamente existen sino que actúan como un aparato conservador, y no solo en Grecia, sino en el conjunto de Europa. 

3.
 
La apuesta de Syriza fue llegar al poder como expresión electoral de un largo proceso de luchas obreras y populares, contra el cual el ajuste había ganado por cansancio y falta de perspectivas. Más que "hagan lío" le decía a sus fieles "síganme" que intentaré no defraudarlos, hasta que los defraudó en tiempo récord: de una semana a la otra. El fracaso de Syriza como experiencia de izquierda aggiornada es también la derrota de dos estrategias. Primero la de los que apostaron a reeditar un eurocomunismo light que, contra el viejo "esencialismo de clase" y "obrerismo", apostaba a una forma débil de hegemonía política sin hegemonía social. La “autonomía de la política” como factor unilateral y cargado de un valor sin límite. En criollo, muchos votos, poca estructura, escasa capacidad de movilización, nula construcción orgánica en la clase obrera y en las organizaciones de las clases subalternas en general. Esta estrategia fracasó precisamente por la falta de peso específico del "sujeto político" que decantó y marca las grandes debilidades del revival eurocomunista de moda estos últimos dos o tres años. Apenas llegaron a ilusionarse con el "tercer movimiento histórico" que ya estaban tragando -seis meses después!-, el sapo de la obediencia debida y el punto final. O la “solución final” que impone Merkel, al mando de la Europa del capital.

En relación con esta crisis más general de los "neo-reformismos" (también llamados “gobiernos antiausteridad”), está la de los "entristas" de todo tipo y color, que apostaban a que la experiencia gubernamental de Syriza fuera un punto de apoyo positivo para el desarrollo de una nueva oleada de luchas y movilizaciones, con la chispa encendida desde arriba. Como dijera un lejano Horacio González, otra vez se benefició más el "entrado" que el "entrista" y la oposición de izquierda dentro de Syriza quedó pedaleando en el aire, imposibilitada de presionar por izquierda a un gobierno que asumió como propia la política de la Troika, represión incluida. El premio fue su expulsión del gobierno. Alexis Tsipras echó de la plaza gubernamental a sus imberbes “montoneros”, tomando la comparación como metáfora en su justa medida y armoniosamiente. Y como si estuviera empeñado en representar la farsa de manera literal nombró un cómico al frente del Ministerio de Seguridad (¿Bienestar?) Social, perteneciente a la derecha de los “Griegos Independientes”.

4.
 
Más en general, el drama griego debería llevar a revisar seriamente la sobreproducción “teórica” en la que se basan las nuevas izquierdas (sobre todo Syriza y Podemos), y que podría sintetizarse en un gramscismo mal aprendido y leído bajo el prisma deformante de Ernesto Laclau. Los fundamentos de una estrategia que adopta la abstracción del “posicionalismo”, sin definir las “posiciones”. O, mejor dicho, que en última instancia reducen la posición a la ocupación del Estado al que se le da una importancia suprema. “Ganar en la política hegemónica es básicamente convencer del propio relato”, simplificaba Pablo Iglesias. Sin soja, ni petróleo en una situación geopolítica muy distinta, el “relato” y el “populismo” desnudan su debilidad espantosa.

Porque la cuestión, como decía Ellen Meiksins Wood es "quién será el portador del discurso (...) La primera respuesta es: nadie. O todos." (¿Una política sin clases? El post-marxismo y su legado, Ed. RyR Bs. As. 2013 pág.135).

En Grecia fueron todos y finalmente no fue nadie. El Estado definido como “la última esperanza de los pobres”, termina como la primera trinchera de avanzada de los ricos y especialmente de los alemanes.

Porque no existe una política sin clases, menos aún si se pretende emancipatoria. Se vuelve un arte de lo imposible, de negociaciones imaginarias, derrotas penosas y traiciones terriblemente reales.


lunes, 29 de junio de 2015

LA PATOTA Y SUS DEBATES




La Patota es un relato crudo y llano que deja una fractura expuesta. La nueva película de Santiago Mitre pone en escena un diálogo imposible que no es entre “civilización” y “barbarie”, sino entre una barbarie social que anida en la Argentina profunda y otra estatal que circula impune por todos los poros de las instituciones de la “democracia”. La película deja al rojo vivo algunas de las verdaderas “grietas” existentes en la sociedad y en el Estado.




lunes, 22 de junio de 2015

Scioli, el centro extremo y la extrema izquierda

Fin de semana salvaje. Cerraron las listas que competirán en las PASO y se realizaron las elecciones de Mendoza, donde perdió el peronismo y el Frente de Izquierda, encabezado por Noelia Barbeito (PTS), volvió a realizar una elección histórica.






Pasó el día finalmente del cierre definitivo de las listas que van a competir en las PASO de agosto y que delimitarán el escenario para las generales de octubre. 

El reducido mundo del país politizado “vibró” -si vale la expresión para este caso-, al calor de las idas y venidas, de las subidas y bajadas, de las aspiraciones y frustraciones de los candidatos; y de una rosca histórica con “minuto a minuto” televisivo incluido. 

El país real siguió su vida más o menos normalmente, con un lejano ruido de fondo de lo que se cocinaba en comités, locales o bares cercanos a las juntas electorales. 

El teatro de la democracia tuvo en este cierre un impacto mayor en la vida pública en relación a otros por ser la primera elección en 12 años donde se produce efectivamente una transición que augura tiempos de cambio. 

Los llamados “años kirchneristas” se apagan de la peor manera y lo confiesen o no, una gran parte de quienes apostaron a una utópica “primavera” avizoran un futuro sombrío envuelto en la bruma de una nueva desilusión. 

Se conoció el conjunto del armado de la coalición FPV-PJ, que lleva a Daniel Scioli como candidato a presidente. 

Habilitar a Carlos “el Chino” Zannini para que acompañe a Scioli y no participar en persona en ninguna de las listas, fueron las dos decisiones más importantes que tomó Cristina Fernández en estos días. 

Con el pasar de las horas se fue conociendo que un buen número de los llamados cristinistas o kirchneristas “puros” encabezan las listas a legisladores nacionales en varios distritos. Eduardo “Wado” de Pedro ocupa el primer lugar en la lista de diputados nacionales del FPV en la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof encabeza el mismo tramo en la CABA, lo secundan Nilda Garré y Andrés “Cuervo” Larroque. Finalmente, la cabeza del Parlasur la ocupará Jorge Taiana. 

El acuerdo que terminó con la aceptación de Scioli como candidato a presidente de una lista de unidad, parece sintetizarse en el epigrama: “sciolistas a los cargos ejecutivos y ‘puros’ a los legislativos”, tanto locales como nacionales, allí donde el kirchnerismo tiene candidatos para imponer. Así fue como cerraron las listas en provincias como Córdoba o Mendoza, con los matices y diferencias de los “colores locales” y las relaciones de fuerzas correspondientes. En Santa Fe, un distrito adverso en general para el kirchnerismo, Omar Perotti, un peronista sciolista que acaba de reconocer su derrota en las peleadas elecciones provinciales, encabezara la lista de senadores nacionales. 

La opción de Cristina de no participar en ninguna boleta se basa más en un cálculo político-electoral, que en la épica heroica con la que es revestida (“renuncio a los honores...”). El eventual resultado de una participación encabezando, por ejemplo, el Parlasur traía escenarios inquietantes. Bajar dramáticamente del generoso 54% del 2011 y peor aún, salir debajo de Scioli. Más en general, perder el halo de simpatía que tienen los que se van, “kirchnerizar” 100% a las listas y piantar votos “independientes”. Al filo del cierre, alguien que apuesta al triunfo del peronismo sintetizó: “por el bien de ella y el nuestro, esperemos que no juegue”. No jugó. Cristina cumple, Scioli dignifica. 

La decisión de optar por Daniel Scioli generó una crisis no menor en una franja importante de quienes apoyan al gobierno. Las defecciones impuestas a referentes como Taiana o Rossi ya no habían caído bien. Florencio Randazzo no era una expresión de los más “puros”, pero les permitía descargar su rechazo a Scioli, por lo menos en las PASO. 

Frente a la bajada obligada de Randazzo, hubo en general dos respuestas. Vimos a comunicadores y referentes de la clase media porteña (que hasta ayer eran “Randazzo o muerte”) exagerar su pejotismo y dar clases con el manual de conducción bajo el brazo, sobre la importancia de la verticalidad del movimiento nacional y la obediencia debida. Todo por el bien colectivo, que le permite seguir ocupando el cómodo lugar de las mayorías en el aparato. Daniel Tognetti les hizo, quizá, la chicana más lúcida: “si ahora quieren tanto la verticalidad, tomen el 86, se bajan en Ezeiza, tomen el primer avión a Madrid y diganlé a Isabel que reasuma. Qué mejor intérprete del pensamiento del General y del verticalismo que la mujer que estuvo 20 años con él”. 

Otras expresiones, un poco más pensantes y con cierta dignidad, levantaron la voz y dijeron que hasta Scioli no llegan, acompañan al kirchnerismo hasta la puerta del cementerio, pero no tienen ganas de enterrarse con él. 

El experimento hacia el futuro es en cierta medida inédito para la historia política reciente de la Argentina. 

El marco económico es de agotamiento de los pilares del “modelo”, pero la coyuntura se sostiene en base a factores que le dan cierta sobrevida. A diferencias de otros fines de ciclo, no hay catástrofe económica que horade las bases de apoyo de la presidenta saliente. El kirchnerismo encumbra a un hombre que está entre los preferidos del establishment y el empresariado y apunta a “condicionarlo” dentro de los lineamientos del “proyecto”. 

Pero la realidad es que “el proyecto”, sobre todo en el último tiempo, es también de Scioli. La hoja de ruta económica marcada, sobre todo desde el año 2014 para acá, es un programa que el gobernador bonaerense intentará llevar hasta el final. 

Hace bastante tiempo que el kirchnerismo tocó su techo como proyecto reformista (o de remedo de un “nacionalismo burgués”) y comenzó a transitar el camino de la sciolización. 

La fórmula “Scioli-Zannini” no hace más que sellar institucionalmente este movimiento que viene de mucho antes. 

El liderazgo del peronismo será otra de las cuestiones a definir en el próximo periodo. El kichnerismo contará con un bloque legislativo fuerte, pero dispuesto a colaborar con su “proyecto”, del que tampoco Scioli quiere sacar los pies. 

En ese marco, se medirá si Cristina mantendrá su conducción “desde el llano”, o pasará más tarde o más temprano al olvido “desde el llanto”. 

La ecuación se invierte. Luego de la asunción de Néstor Kirchner, fueron los diputados pejotistas los que acompañaron con su voto, las medidas que impuso la urgencia de la crisis y que (devaluación mediante) permitieron algunas concesiones. 

Ahora, serán los kirchneristas los que apoyen con su voto la continuidad de las medidas que ellos mismos comenzaron (en el caso de Kicillof es literal). 

Condicionados por la crisis, los conservadores ayudaron a estabilizar el proyecto reformista. Hoy los “reformistas” están ayudando y ayudarán a institucionalizar el proyecto conservador. Una dialéctica que se ha repetido muchas veces a lo largo de la historia. Lo que la “anomalía argentina” aporta de peculiar, es que todo esto se produce dentro de ese movimiento llamado peronismo. 

Mendoza y nuevo “batacazo” de la izquierda 

Lo verdaderamente nuevo que se ratificó este domingo con la histórica elección que hizo la izquierda en Mendoza, es la emergencia del Frente de Izquierda y de los Trabajadores. Cerca del 11% obtuvo Noelia Barbeito (PTS) en la elección a gobernador. Un batacazo que se suma a los que “nos tiene acostumbrados”, Nicolás del Caño (PTS), uno de los precandidatos a presidente que participa en la única interna competitiva nacional que quedó en pie en estas PASO, desafiando a Jorge Altamira. 

En Mendoza, el peronismo, luego de una crisis hacia el armado de las listas en las PASO se había unificado detrás de los referentes moderados (sciolismo) y perdió alrededor de tres puntos desde las primarias a las generales. Los mismos que sumó Barbeito y que le permitieron un crecimiento del 50%. ¿Una señal del posible desplazamiento de votos que puede darse en las elecciones generales frente a la desilusión de ciertas bases kirchneristas con la “tragedia Scioli”? Si esto es así, el otro interrogante que surge es cuál será la opción por la que se inclinarán en la interna del FIT. 

El marco de cierta estabilidad económica y escasa movilización social (donde juegan también las expectativas e ilusiones de la coyuntura electoral), convierte en más meritorio el sostenimiento de estos resultados para la “extrema izquierda”. 

Gran parte de la superestructura política y empresarial se rinde a los pies del representante del “centro extremo”. Los últimos de los “mohicanos sociolistas” fueron los panelistas de 678, genuinos representantes del “extremo tranfuguismo”, a los que Scioli se dio el lujo de chicanearlos sin que se den cuenta (“en 2011 yo saqué el 55% de los votos”) y hasta de “correrlos por izquierda” (“yo voy a todos los medios porque hay que dar el debate en todos lados”). 

La oposición “republicana” siempre encuentra la forma de encerrarse en su laberinto. 

La sciolización del kirchnerismo, el “enredo” republicano, todo es parte de lo viejo de la restauración. Lo único verdaderamente nuevo es la extrema izquierda, que la elección de ayer volvió a consolidar, posicionando a sus jóvenes representantes mendocinos en un excepcional lugar hacia las PASO.


sábado, 20 de junio de 2015

100



Desde hace nueve meses que está online La Izquierda Diario. En todo ese tiempo, en este vertiginoso país en el que pasa de todo... y nada, hemos escrito sobre las más variadas cuestiones. En conjunción con este movido cierre de listas en la transición política más importante de estos 12 años, el último artículo fue el número 100. No solo escribimos sobre la realidad nacional, también hay artículos sobre cuestiones internacionales y algunos escritos en común con Juan Dal Maso, con disquisiciones teóricas hechas en el registro de lo que, graciosamente, llamamos "nuestro arte menor", engendrado en los ensayos al tuntún del bloguerismo. Pero la mayoría son intentos de entender (y en menor medida explicar), desde la izquierda, los avatares de la vida política argentina.

sábado, 16 de mayo de 2015

América Latina, presente y futuro





En un artículo de Diego García-Sayan publicado en el diario El País del Estado Español en abril pasado, se alertaba sobre los péndulos latinoamericanos. Allí se hablaba de la incorporación de 50 millones de personas a lo que el autor denominaba la "clase media", además del crecimiento concentrado en diez años del producto bruto del continente y una disminución de la desigualdad. Si se "desagrega" esa "clase media" seguramente se "descubra" que la inmensa mayoría son asalariados, por lo tanto parte de la clase trabajadora.

El autor marcaba una serie de contradicciones con las perspectivas a futuro y tomaba el dato de la CEPAL que rebajaba las perspectivas de crecimiento al 1% para el 2015 (en su informe de finales de 2014 había indicado que el crecimiento sería del 2,2%). Pero además, el crecimiento inédito de la última década había subido las expectativas y generado nuevas aspiraciones y demandas en un marco en el que los problemas estructurales de empleo o infraestructura urbana no habían sido resueltos (las movilizaciones en junio de 2013 en Brasil, eran una primera consecuencia).

El nuevo informe de la CEPAL-OIT, recientemente publicado (mayo-2015), afirma que se espera para este año un aumento de la tasa de desempleo para la región (del 6.0 al 6.2%), debido justamente al escenario poco alentador de crecimiento económico.

El documento CEPAL-OIT analiza en su primera parte el desempeño laboral de la región en 2014. Durante ese año, que fue también de bajo crecimiento económico, hubo una caída de la tasa de desempleo. Sin embargo, este descenso se debió a un comportamiento atípico de los mercados del trabajo en Argentina, Brasil y México (los tres más importantes de la región), específicamente por la gran magnitud de la caída de sus tasas de participación urbana. 

Esto significa que el potencial aumento de desempleo, una consecuencia lógica del crecimiento cercano a cero, se "ocultaba" por la baja participación en el mercado de trabajo. "En efecto, entre 2013 y 2014 la tasa de ocupación urbana se contrajo del 56,8% al 56,5%, mientras que la tasa de participación urbana registró una disminución aún mayor, del 60,6% al 60,1%", afirma el documento.

La "resiliencia" por cierto "colchón" social en los hogares, producto de la etapa de crecimiento anterior, permitió que hasta ahora no haya habido necesidad apremiante de enviar a la "fuerza de trabajo secundaria" (sobre todo los jóvenes) al marcado de trabajo. Según el documento, esa situación es muy difícil que se sostenga durante el 2015 y los próximos años. 

Esta tendencia a la pérdida de dinamismo económico, muy marcada desde el 2011, y sus consecuencias sociales, están en la base estructural de las diferentes crisis de los llamados gobiernos posneoliberales y el creciente conflicto social y obrero que enfrentan (o lo que en el último número de Ideas de Izquierda, hemos llamado "la hegemonía débil") 

Además, como también reconoce el documento, se mantienen condiciones estructurales de precariedad laboral y altos niveles de desigualdad, ya que "se estima que en 2014 los ingresos de 167 millones de latinoamericanos y caribeños no alcanzaron a superar la línea de la pobreza".

En un escenario económico adverso, los gobiernos posneoliberlaes enfrentan su verdad, cuando llevan más de una década en el poder y presencian el crecimiento de nuevas derechas así como una oposición social por izquierda que agrava las tensiones en el continente.

Datos duros que muestran una recomposición social de los asalariados, un aumento de las aspiraciones (muchas veces alimentado desde los discursos oficiales) y una reversión, aunque no catastrófica, de un ciclo que permiten pronosticar nuevos tiempos de lucha de clases y experiencias políticas que ya están en curso.


jueves, 14 de mayo de 2015

Frente para la Victoria: progresismo en caída libre






Jorge Taiana y Fernando "Chino" Navarro (ambos del Movimiento Evita) fueron los últimos candidatos en bajarse de la interna del FpV para despejar el camino hacia las PASO, tanto en la carrera presidencial como en la disputa por la gobernación de la provincia de Buenos Aires.

Anteriormente se habían bajado Patricio Mussi (intendente de Berazategui) que perfilaba como más cristinista que Cristina y amigo de La Cámpora, Agustín Rossi y Sergio Uribarri, otros en quienes el "progresismo" había depositado esperanzas. En la carrera por la provincia también se bajó Diego Bossio. 

De esta manera, en la interna del FpV por la presidencia quedaron solo Florencio Randazzo y Daniel Scioli. Y en la pelea por la gobernación de la provincia de Buenos Aires (si no olvidamos a nadie) quedan el autodenominado "duhaldista portador sano", Anibal Fernández, que ayer fue hasta el centro de la redacción de La Nación para una entrevista con el diablo (Joaquín Morales Solá); Julián Dominguez, un íntimo de la patota de SMATA, además de un gran amigo del campo (sobre todo de los dueños) y uno de los delegados de la "Puerta de Hierro" de nuestros días (el Vaticano); Fernando Espinoza, un mazorquero de ley; y finalmente "la experiencia Insaurralde", como lo llamaron los filósofos de "El Ojo Mocho". También creo que se mantiene carancheando, como de costumbre, Sergio Berni. 

Los oyentes de Radio Pública lamentaban la caída de sus eventuales candidatos, ya que Randazzo tampoco genera pasiones (y con justas razones) en el espectro del progresismo. Es un sciolismo con rostro un poco más humano para ese universo, pero sciolismo al fin. 

Pero además, es algo así como un mal menor frente a Scioli, pero un mal menor sin posibilidades de ganarle al mal mayor (esa debería ser la función genérica de todo mal menor).

Juan Manuel Urtubey en Salta, Omar Perotti en Santa Fe, Adolfo Bermejo en Mendoza. Eduardo Acastello (y su acompañante "Del Sel" Buenaventura) en Córdoba, alguna variante de duhaldismo para "la provincia", Scioli en la país y Francisco en el mundo, es una verdadera "continuidad con cambios". 

Podrían haber sostenido a Taiana, para contener unos puntitos de votos por izquierda, 4 o 5% (o 3%), para descargar la culpa de las "almas bellas". Pero no, la sciolización dijo: "vamos por todo".

De esta manera, el voto a Randazzo puede ser muy "poco útil", por la simple razón de que no gana (una modificación sería un muy difícil apoyo explícito de Cristina lo que implicaría dividir el voto peronista y dejar bajo a los dos en la tabla de posiciones hacia octubre). Hasta ahora se conoce la posible medida de desligarlo de todo lo referente al proceso electoral, un gesto demasiado implícito, casi imperceptible. 

Por todas estas razones, en las PASO, el oficialismo no deja muchas opciones para una franja de sus votantes que la de inclinarse hacia el Frente de Izquierda, que sigue debatiendo cual será el camino hacia las primarias.

martes, 5 de mayo de 2015

Pablo Iglesias y su Gramsci a la carta




Juan Dal Maso y Fernando Rosso

En su reciente artículo publicado en publico.es y reproducido en el blog amigo gramscimanía, Pablo Iglesias realiza una interpretación de la teoría de Antonio Gramsci, tendiente a justificar su política electoral, después del cimbronazo sufrido por la dirección de PODEMOS ante la dimisión su "número tres", Juan Carlos Monedero. 

El artículo tiene cierta coherencia interna pero está, sin embargo, plagado de operaciones ideológicas que de conjunto expresan una degradación del pensamiento gramsciano. Veamos por qué. 

En primer lugar, Iglesias asimila los conceptos de hegemonía y guerra de trincheras con el de "lucha cultural" y esencialmente “superestructural”. Si bien es una interpretación posible de algunas formulaciones de los Cuadernos de la Cárcel (la de Iglesias sería como una versión "posmoderna" de la apropiación realizada por Palmiro Togliatti) trabajos como The Gramscian Moment (Brill, Leiden-Boston, 2009) de Peter D. Thomas, del cual hemos realizado distintas críticas o el de Alvaro Bianchi, O Laboratório de Gramsci (Campinas, Alameda Editorial, 2008) demuestran que solamente forzando en un sentido "culturalista" la lectura de la cuestión de la hegemonía puede realizarse esa asimilación sin establecer matiz alguno.

Dice Iglesias: “Gramsci fue el primero en entender la hegemonía no como la necesidad de las organizaciones socialistas de liderar a sectores subalternos distintos a la clase obrera o de aliarse con sectores de la burguesía, sino como el conjunto de mecanismos supraestructurales, sobretodo en un sentido cultural (…)”

Sin embargo en un “pasaje legendario” (Iglesias dixit) Gramsci afirma que la hegemonía “si es ético-política no puede no ser también económica, no puede no tener su fundamento en la función decisiva que el grupo dirigente ejercita en el núcleo decisivo de la actividad económica” (C13 §17).

En segundo lugar, de esta primera asimilación de lucha por la hegemonía con "batalla cultural", Iglesias da un paso más y degrada a aquella a la "lucha electoral por imponer un relato" (en la Argentina esto significó un largo camino desde el kirchnerismo hacia el peronismo moderado).

“Y es que el poder en las sociedades avanzadas no sólo se expresa a través de mecanismos coercitivos, sino predominantemente a través del consentimiento y el consenso”, dice Iglesias.

Sin embargo, en otro pasaje tradicional (citado hace algunos años acá en polémica con el kirchnerismo) Gramsci explica que “la técnica política moderna ha cambiado por completo luego de 1848, luego de la expansión del parlamentarismo, del régimen de asociación sindical o de partido de la formación de vastas burocracias estatales y "privadas" (político-privadas, de partido y sindicales) y las transformaciones producidas en la organización de la policía en sentido amplio, o sea, no sólo del servicio estatal destinado a la represión de la delincuencia, sino también del conjunto de las fuerzan organizadas del Estado y de los particulares para tutelar el dominio político y económico de las clases dirigentes. En este sentido, partidos "políticos" enteros y otras organizaciones económicas o de otro tipo deben ser considerados organismos de policía política, de carácter preventivo y de investigación” (C13 § 27).

De esta definición no se desprende que estas “vastas burocracias” estatales y privadas (que en el siglo XX llegaron a transfigurarse en un "sistema" aberrante de estados nacionales, bajo la dirección de los estalinismos varios), tengan el “consenso” como práctica predominante. O en todo caso es un consenso tutelado con métodos de policía política, un consenso que se parece mucho a la coerción o a la coacción. Si Iglesias observara la burocracia sindical “consensual” sobre la que se apoya su admirado kirchnerismo laclausiano o la propia burocracia sindical de su país, debería revisar estas conclusiones simplistas con las que intenta teorizar su oportunismo electoral. Aquí se ubica nuevamente por detrás de la teoría gramsciana del Estado integral que Gramsci resumía como "dictadura + hegemonía" (C6 §155).

Y ya que Iglesias habla de "legendarios pasajes" sin mencionar cuáles, podemos citar el célebre fragmento "Análisis de situaciones y relaciones de fuerzas" (que se puede leer en el C13 §17 y ya citamos más arriba) en el cual se plantean tres niveles de las relaciones de fuerzas: sociales, políticas y político-militares, de forma tal que la conquista de hegemonía, que para nosotros implica la constitución de un partido proletario que luche por ella, es inseparable del desarrollo del movimiento social de la clase obrera y a su vez no puede detenerse en una influencia "cultural" sino que abre paso al "momento político-militar" que Gramsci ejemplifica con el arquetipo de una guerra de liberación nacional, pero cuyo equivalente de clase es la guerra civil. 

Es decir, la lucha por la hegemonía no se reduce ni a la "lucha cultural" ni a la "electoral", mucho menos si, como en el caso de Iglesias, el mundo se descompone entre "políticos que crean un relato" y "electores que optan por uno u otro relato", división que curiosamente se parece mucho a la distancia entre "dirigentes y dirigidos" contra la que Gramsci consideraba que debía luchar el marxismo como teoría y movimiento histórico. 

En última instancia, el pensamiento de Iglesias es que ser hegemónico significa conquistar una mayoría. Por eso, todos los gestos que viene haciendo para ubicarse en el "centro", que provocaron múltiples cuestionamientos hasta la dimisión de Monedero. En el mismo sentido dice que PODEMOS nació para ganar las elecciones generales, a tono con su idea de que "el Estado es la última esperanza de los pueblos" (según afirmó en una entrevista con Chantal Mouffe). Se guía por una idea similar a la de Stathis Kouvelakis que sostiene que "hay que tomar el Estado sin dejarse tomar por él". Esta especie de utopía pos-poulantziana vuelve a reproducir el mismo problema al que hacíamos referencia más arriba: ¿a partir de qué cambios reales en las relaciones de fuerzas sociales y políticas se proponen estas "izquierdas" como Syriza y PODEMOS llegar al "poder" y de qué "poder" estamos hablando?

Puesto que la única forma de "tomar el Estado sin dejarse tomar por él" es con una estrategia de movilización revolucionaria de las masas obreras y populares (lo que implica destruir el Estado), las políticas de "utilizar el apoyo popular para ganar las elecciones con un discurso de centro" no sólo es lo contrario de "NO dejarse tomar por el Estado" sino que es directamente funcional a la recomposición de la autoridad estatal (capitalista) en crisis.

En otro lugar, hemos criticado el “posicionalismo sin guerra de posición” de PODEMOS o Syriza. El posicionalismo absoluto es impotente porque niega la maniobra o la deja para eventuales momentos que nunca llegan (y por lo tanto no se prepara para ella). Pero el “posicionalismo vacío” que reivindica Iglesias es una degradación grotesca que algo explica la crisis actual de PODEMOS: antes de “llegar al poder” ya tienen crisis por sus capitulaciones. 

Sucede con Iglesias lo que contradictoriamente ha sucedido con muchos "gramscianos": del análisis de las revoluciones pasivas como procesos, pasaron a la reivindicación de la revolución pasiva como "proyecto" (para utilizar una expresión de Massimo Modonesi). La "antítesis vigorosa" de la que hablaba Gramsci no es del agrado de esta izquierda electoral sin fuerzas sociales.


domingo, 3 de mayo de 2015

Algunas conclusiones el batacazo mendocino



Los diarios del domingo habían publicado información sobre las polémicas y los cambios de estrategia que se estaban discutiendo dentro del Frente Para la Victoria después de la derrota en la Ciudad de Buenos Aires. El fracaso de la táctica de presentar múltiples listas internas en las PASO (en Capital fueron siete!) estaba llevando a la conclusión de que era necesario concentrar en una candidatura única (o a lo sumo dos). La elección en la Capital de Mendoza vuelve a poner en cuestión todos estos interrogantes. 

El FpV con cuatro candidaturas había logrado ubicarse segundo como fuerza en las primarias del 22 de febrero pasado con el 17.71%. En esa elección se impuso en la interna el peronismo moderado "sciolista" representado por la candidatura de Carlos Aranda (9%). La candidatura del "kirchnerismo puro" de "Pinty" Saba apenas había alcanzado el 5.38% de los votos. 

En las generales que se realizaron este domingo, el FPV con Aranda a la cabeza retrocedía casi tres puntos y llegaba al 14.68%, cayendo al tercer lugar.

De las elecciones en la CABA y Mendoza se desprende una conclusión que tiene posibilidad de generalizarse: si optan por una candidatura del "kirchnerismo puro" retroceden hasta los niveles más bajos obtenidos por el peronismo en la historia (CABA). Si se impone una candidatura del peronismo "moderado" o sciolista, no logran contener al conjunto de los apoyos kirchneristas. Las PASO con varias candidaturas pueden representar una "ilusión óptica" como es el caso de Mendoza (en CABA se presentaron todos candidatos del mismo "perfil"). En las primarias pueden mantener los votos de la fuerza de conjunto pero luego en las generales no logran contenerlos cuando se impone un candidato con un claro perfil.

El problema de fondo es que cruje la coalición oficial. Hasta ahora se mantiene "unida" bajo la conducción bonapartista de Cristina Fernández que no tiene continuidad ni posibilidad de reelección. Estas son expresiones más o menos distorsionadas de la transición de una coalición que está pasando de "partido de la contención" a "partido del orden" (dando por hecho que ambos contienen elementos de su contrario).

El Frente de Izquierda con la candidatura de Nicolás del Caño creció casi la misma cantidad de votos que perdió el FPV, lo que no quiere decir necesariamente que todos los apoyos ganados provengan de allí, aunque si una parte significativa (otra puede venir de listas de izquierda que no pasaron las primarias).

El FIT se constituyó (con desigualdades) en una fuerza con capacidad de disputa de aquellas personas que con aspiraciones progresistas apoyaron al FPV y genuinamente creyeron en algunas banderas levantadas durante todos estos años.

La necesidad del "desvío" y la pasivización luego de la crisis del 2001 impusieron un cambio que implicó levantar demandas y un discurso que el kirchnerismo no es capaz de sostener cuando se agotan las condiciones económicas y políticas que hicieron posible las maniobras pasivizadoras.

Por otra parte, Mendoza vuelve a desmentir la tesis de que los apoyos al FIT provienen de la crisis del histórico "espacio de representación radical" (en general de clase media) y que no afectaba a las bases tradicionalmente peronistas. En esta elección, el radicalismo se alza casi con el 60% de los votos y el FIT logra el 17%. 

Por lo tanto, parte de la Mendoza profunda de los trabajadores y de la juventud precarizada, encuentra en el FIT y en Del Caño (así como en en otros candidatxs) una representación que va configurando una nueva identidad política ligada a la izquierda clasista, con la crisis histórica y coyuntural del peronismo. Los zig-zag del kirchnerismo no permitieron recuperar una identidad peronista en las nuevas generaciones ni alcanzaron a crear una identidad cualitativamente nueva. La consecuencias de su propia amalgama que fue del "Nac&Pop" a la tardía restauración de la mano del peronismo tradicional. 

Por último, el batacazo de Nicolás del Caño gravita sobre el Frente de Izquierda nacional. El potencial de "electorabilidad" revalidado y ampliado en esta elección cuyo resultado inmediatamente tuvo repercusión nacional (derrotar al peronismo en una elección ejecutiva en la capital del quinto distrito electoral del país, no es cosa de todos los días); re-legitima lo que algunos consideraron una "osadía": su presentación como pre-candidato presidencial con sobradas credenciales para la batalla que tiene planteada el FIT hacia agosto y octubre.