martes, 26 de julio de 2011

Córdoba, pasado y presente - Parte II

Movilización de los trabajadores contratados de Iveco
Decíamos que Córdoba tiene un carácter explosivo, en medio de sus largos períodos de "paz" y esto también tiene su expresión en la dinámica de la lucha de clases. Yendo otra vez a uno de los hitos de su rica experiencia obrera de los años 70s., es conocida la historia de la asamblea fundante de SITRAC, que da inicio a la experiencia clasista, cuando esos mismos obreros que casi un año antes no habían participado del mismísimo Cordobazo, dirigidos por sindicatos amarillos, echan literalmente a patadas al burócrata que se jactaba de haber conseguido en la negociación del nuevo convenio de fábrica: un rollo de papel higiénico y un jabón. 
Más cercano en el tiempo, en épocas de derrota y retroceso del movimiento obrero nacional e incluso internacional, Córdoba dio nuevamente la efímera, pero radical experiencia del SITRAMF allá por el año 1997.
Y en los últimos tiempos, los obreros Arcor, "de un dia para el otro" realizaron la huelga más importante en la historia de esta empresa desde su fundación, acompañando un proceso nacional de lucha salarial en el gremio con varias internas recuperadas (Kraft, Pepsico), pero dándole un carácter particular y totalmente ofensivo. Y otra muestra en este mismo sentido la dieron los más de 2 mil metalúrgicos hace exactamente dos años, cuando el Secretario General y legislador juecista, Augusto Varas, cometió el "error" de movilizarlos todos juntos, para terminar negociando por nada, le hicieron comerse unos golpes y correr para no ligar una paliza mayor, así como intentaron prender fuego la sede del sindicato.
No hacemos un juicio de valor sobre la forma peculiar y explosiva que adopta la lucha de clases. Porque además, también hay que decirlo, gran parte de estas experiencias, terminaron en duras derrotas y lo que es peor, sin dejar conclusiones y jalones de organización. 
Distinta en este sentido fue la experiencia de los contratados de Iveco de 2008/2009, que encararon una lucha inédita, bajo la dirección de dos delegados combativos, contra la empresa y la burocracia sindical, en una de las industrias más poderosas del país. Aunque también luego de una larga pelea, esta lucha fue derrotada, sin embargo fue un eslabón y una experiencia más en el marco de la construcción de una corriente antiburocrática y en perspectiva clasista en ese gremio, en Córdoba y a nivel nacional. 
En Iveco, cuando la crisis del 2008 encontró al sector clasista en los inicios de la construcción de una corriente en esa fábrica, se impuso una batalla difícil, con el despido de los contratados y donde la empresa pudo mantener el puesto de los efectivos, imponiendo una división. Luego la patronal tuvo la "suerte" de una nueva la recuperación económica. Es decir la crisis no fue catastrófica, no se hundió la industria. Y en ese marco, este combate se imponía aplicar una de las máximas que Clausewitz consideraba muy importante: "En general, no solo un pueblo es invencible cuando combate por su libertad, sino también una derrota eventual, tras una batalla honorable, puede asegurar el inicio de una recuperación" (Karl Von Clausewitz "La campaña de 1812 en Rusia" Inédita Editores, Barcelona 2006). Nadie que haya vivido la digna y dura experiencia de lucha de los contratados de Iveco, puede negar el carácter "honorable" de ese combate, que aportó al desprestigio de la burocracia sindical y a la experiencia que un tiempo después permitió la recuperación del cuerpo de delegados en VW.
Abrevar en estas experiencias y sus dinámicas, es más que necesario, porque como afirmó Raúl Godoy acá "los ejércitos se construyen en tiempos de paz" o mejor dicho en la guerra de clases, de "pax" impuesta por la burguesía y la burocracia sindical y en esos tiempos lo que hay son "escuelas de guerra".
Como afirma este comentarista, desde el punto de vista burgués, la industria automotriz y autopartista (y su extensión al conjunto del complejo metalmecánico), volvió a convertirse en uno de los centros de gravedad de la provincia, junto con el campo, es decir el complejo agro-industrial.
Desde el punto de vista de las clases subalternas, la enorme concentración obrera de la industria automotriz y autopartista que, por ahora, "permite suavizar los desequilibrios sociales de la ciudad", es un punto necesario de concentración ya que está acumulando contradicciones enormes. Así como hoy es base de cierta estabilidad, es cada vez más exclusivamente dependiente de la exportación a Brasil, adonde envía un 80 u 85% de su producción, por lo tanto va encaminada ser fuente de desequilibrios sociales de la ciudad y la provincia, en el marco de la crisis mundial en curso.
Los miles de estatales y la juventud universitaria y secundaria, que viene de una experiencia muy interesante de lucha el año pasado, deben ser también, apuestas de construcción de "centros de gravedad" o bastiones que permitan darle fisonomía a una fuerza política y social con capacidad de dar batalla y posibilidad de triunfo, en el marco de la construcción de un "estado mayor" de la clase obrera a nivel nacional. La industria de la alimentación, por el peso de la misma en la provincia, concentrada casi en un misma empresa (Arcor) y por la experiencia nacional que se viene dando en el gremio de la alimentación, seguramente también jugará su rol.
La campaña electoral en curso, no es más que un medio, para avanzar en estas grandes tareas estratégicas en estos "tiempos de paz". 
Eventos como este, donde se pudo reflexionar sobre las batallas tácticas más inmediatas, como la electoral y estas grandes tareas estratégicas, permiten cierto optimismo de que se está en los inicios del camino correcto.



sábado, 23 de julio de 2011

¿Qué hubiese dicho Wallander? (Resposteamos al blog "Papeles Perdidos")

Reposteamos del blog "Papeles Perdidos", del diario El País del Estado Español, este post sobre los atentados en Noruega y el policial nórdico. En su momento nosotros habíamos escrito esto, a propósito de la lectura de "El Chino" de Mankell...Es verdad, como sostiene el autor que los escritores de policiales les adelantaron a los ciudadanos nórdicos su crudo futuro, hoy convertido en un "negro" presente. Que a la vez es producto de las profundas tensiones políticas y sociales que atraviesa el mundo contemporáneo del que, a pesar de sus ilusiones, los países nórdicos no pueden aislarse  (agradecemos a EA, el envío de la nota).


Libros


¿Qué hubiese dicho Wallander?




Si hay un fenómeno que ha marcado el mundo editorial mundial en los últimos años es el boom de las novelas negras nórdicas. Son países muy diferentes y también son autores muy diferentes; pero tienen características en común, los países y los escritores. Los estados nórdicos han sido siempre un ejemplo de sociedades extremadamente avanzadas: en los derechos de las mujeres o en su capacidad para acoger  refugiados, en su apuesta por la justicia social, sus sistemas de salud... Como ha escrito el periodista Misha Glenny, "Noruega es el único país del mundo que utiliza sus inmensas reservas de petróleo para ayudar a los desposeídos del mundo, el país más admirable". Sin embargo, las novelas negras que producen estos países reflejan una profunda inquietud, un sentimiento extremo de que algo va mal. Los autores más famosos,Henning Mankell y su detective Kurt Wallander y el fallecido Stieg Larsson y su extraño mundo de hackers, periodistas, asesinos, violadores y sádicos de todo pelaje, reflejan en sus libros ese malestar, ese mal que ha aparecido el viernes en el centro de Oslo y en la isla Utoya.
"La pérdida de la inocencia", titulaba esta mañana una de sus piezas la BBC sobre la tragedia noruega. En realidad, los países nórdicos perdieron su inocencia el 28 de febrero de 1986 cuando, a la salida de un cine de Estocolmo, el primer ministro sueco Olof Palme fue asesinado. Ni siquiera llevaba escolta, ni coche oficial. El asesinato, sobre el que siguen quedando demasiados cabos sueltos, conmocionó al mundo. Suecia nunca se recuperó. Utoya, Oslo representan un paso más en la pérdida de la inocencia, en el alejamiento del sentimiento de utopía. Pero muchos de nosotros ya lo habíamos leído, en Larsson o en Mankell, en la historia de aquel muchacho que se disfrazaba de indio y cometía asesinatos (La falsa pista), en los horrores que relataron una y otra vez.
"Escribo en la tradición literaria más antigua, la que utiliza el espejo del delito y del crimen para reflejar la sociedad. ¿De qué hablaban las tragedias griegas sino de crímenes? Cuando me preguntan cuál es la mejor historia criminal, siempre contesto que Macbeth, de Shakespeare", señaló Mankell en una entrevista con este diario. "Son los otros quienes han inventado que Suecia es una utopía. Luchamos contra los mismos problemas que en España o Portugal, con la única excepción de que nosotros nunca hemos tenido una dictadura. En mis libros intento dar una imagen más real de Suecia. Es una de las sociedades más decentes en que se puede vivir", proseguía el autor.
El cansado inspector sueco, que se alimenta de comida basura y de tragarse los malos rollos del mundo, simboliza como nadie la lucha contra las pulsiones oscuras de una sociedad sólo aparentemente perfecta. Una de las cosas que más chocan al lector español cuando se entra por primera vez en la serie Wallander, publicada en España por la editorial Tusquets, es que todo el mundo se habla de tú, de hecho, el traductor tiene que explicarlo en una nota a pie de página. No puede haber un símbolo más potente de hasta qué punto pretender ser una sociedad igualitaria. Pero luego están los malos tratos contra las mujeres o el tráfico de inmigrantes. De hecho, uno de los fenómenos políticos más preocupantes que se han producido en los últimos en ese rincón nórdico de Europa es el auge de los partidos de ultraderecha. Un personaje como Anders Behring Breivik, de 32 años, el presunto asesino, podría haber aperecido en cualquiera de sus libros.
El islandés Arnaldur Indridason, la noruega Anne Holt (que también fue ministra de Justicia), la pareja Maj Sjöwall y Per Wahlöö que revolucionó la novela negra nórdica en los setenta, el veterano escritor noruego Kjell Askildsen, Asa Larsson y su Aurora boreal, Jens Lapidus con Dinero fácil, son otros autores de la fiebre nórdica. Aunque el mayor éxito lo logró un periodista de investigación, Stieg Larsson, que murió antes de conocer el impacto mundial que iban a tener sus libros. Milenium, tres volúmenes de casi mil páginas cada uno, refleja incluso con más oscuridad que Mankell ese malestar en el paraíso del frío: torturas, magnates siniestros, asesinatos, venganzas nunca olvidadas. Pero Larsson, que como reportero conoció muy de cerca los círculos de la ultraderecha nórdica, describió sobre todo una sociedad que se alejaba lentamente de la utopía para sumergirse en la realidad de un mundo herido y violento. En el fondo, nos cuentan que no existen sociedades perfectas, sólo seres humanos.

martes, 19 de julio de 2011

Córdoba, pasado y presente (o historia y coyuntura) - Parte I


Algunos aseguran que la marca de su rebeldía puede rastrearse en el mismo momento de su nacimiento, cuando J.L. de Cabrera desobedeciendo las órdenes del Virrey del Perú, fundó la ciudad a orillas del rio Suquía.
La lectura de una Córdoba "de los extremos", recorre toda la historia de una ciudad y una provincia desgarrada en sus contradicciones antitéticas de las que pareciera nunca llegar a una síntesis. 
Condenada por haber sido un primer "bastión" de la reacción contra Mayo. Ya Sarmiento se quejaba de esta ciudad "detenida en el tiempo": “La ciudad es un claustro encerrado entre barrancas; el paseo es un claustro con verjas de fierro; cada manzana tiene un claustro con monjas y frailes; los colegios son claustros; toda la ciencia escolástica de la Edad Media es un claustro en que se encierra y parapeta la inteligencia, contra todo lo que salga del texto y el comentario. Córdoba no sabe que existe en la tierra otra cosa que no sea Córdoba” (D. F. Sarmiento, Facundo).
Oscurantista y clerical, la Córdoba "de las campanas", fue sin embargo faro de un movimiento político y cultural que gestó el nacimiento de una hora americana, en el temprano siglo XX. Movimiento que se desplazó por el continente y mutó en diferentes y variadas formas, incluso más radicalizadas que el propio acontecimiento reformista.
"Isla democrática" con Amadeo Sabattini, el último y tardío Yrigoyenista (¿o el primer peronista?), en los años de la Argentina del "fraude patriótico", que engendró la tradición de un radicalismo populista del que surgió la "rareza" de un movimiento obrero radical que incluso resistió al vendaval peronista.
De cuna del golpe gorila del 55 a vanguardia nacional de eventos y nuevas tendencias revolucionarias, con sus dos cordobazos, el movimiento obrero combativo y el mismo clasismo, uno de los fenómenos más avanzados de la historia del movimiento obrero argentino.
Epicentro también del desafío intelectual de los "gramcisanos argentinos", con la mítica Pasado y Presente, que creyeron en su momento obrerista, encontrar en esta "ciudad de frontera", a la misma Turín Argentina (más allá del triste camino que este grupo adoptó en los años posteriores). 
Siempre esquiva en su "extremismo", a los progresismos del tono que sean, reacia a las medias tintas. Y así también sensible a los planteos "federalistas", contra el centralismo y la dominación del puerto. Quizá, para entender esto, habría que remontarse hasta los momentos decisivos de los triunfos y las derrotas de las guerras civiles argentinas, cuando la hegemonía de Buenos Aires impuso su proyecto de país, lo que no es sinónimo de Nación. Ya que la llegada tardía al concierto internacional y la génesis cobarde de sus clases dirigentes, limitó las posibilidades de realización nacional, condenada al vasallismo y la sumisión a los imperios. La atomización interna del país, producto de este desarrollo atrofiado o desigual y combinado, no estuvo excenta de "injusticias" no solo para Córdoba, sino para con muchas otras regiones. El sentimiento federal, quizá tenga en esa larga historia, bases materiales y concretas de explicación, aunque por supuesto que con distinto valor, ya se trate de pueblos oprimidos o de clases dirigentes. El "campo" supo explotar coyunturalmente en su última batalla, esa aspiración federalista. Pero no siempre cumple un rol reaccionario, también estuvo presente en la relativa autonomía que según algunos historiadores, logró el movimiento obrero en los años sesenta y setenta y su negativa a subordinarse a las órdenes de la burocracia "porteña", lo que estampó una tónica peculiar en su desarrollo.
Hasta hoy se siguen discutiendo las causas de una Córdoba siempre "a contra mano" y hasta no faltan las explicaciones psicologistas que la etiquetan como "bipolar".
Seguramente la historia y la comprensión de este entramado político y cultural, explica muchos elementos del pasado reciente e incluso prepara para los futuros acontecimientos, que tuvieron y tendrán un carácter siempre explosivo con sus buenas y malas consecuencias, a quienes luchamos por un proyecto revolucionario.
Aunque la situación política y las relaciones de fuerzas sociales del momento presente, requieren de un análisis de la reconfiguración estructural de las fuerzas económicas, del resurgimiento de una nueva y poderosa clase obrera, así como de una juventud estudiantil que sigue imponiendo su impronta a la ciudad y no puede excluirse en la elaboración de cualquier proyecto estratégico. Sólo desde allí puede pensarse el escenario de las fuerzas políticas y las hipótesis de desarrollo de la lucha de clases, así como las tareas preparatorias necesarias. Abordaremos esto en un próximo post. 





  

miércoles, 13 de julio de 2011

Elecciones porteñas: los kirchneristas y sus "confesiones de invierno"


Leímos atentamente los análisis de la prensa, así como de la blogósfera (kirchnerista, peronista o troska), sobre el triunfo de Macri el domingo en la CABA.
Varios plantearon elementos con los que coincidimos: un voto esencialmente conservador, pero en el sentido de que puede serlo también para CFK en las primarias o en octubre. Es decir una manifestación conformista, para que todo siga más o menos así. El crecimiento económico que se mantiene y el consumismo, están en la base del triunfo de los oficialismos que parece ser la tendencia general en el país.
Pero lo que queremos destacar son las verdades que se les escapan a los progres kirchneristas, cuando hacen el balance de porqué perdieron con Macri. Dejando de lado los que le echan la culpa al pecho de "pantriste" (que es verdad que siempre está temperaturas bajo cero), cuando van a lo más general dicen:

1/ Macri ganó, porque muchos de los que trabajan, pagan alquiler, tienen créditos y no les alcanza para una casa propia, tienen bronca con el "populismo" de la AUH y que le regalen a los pobres, lo que a ellos les cuesta el sudor de su frente. Y el gobierno no "pudo" ser una alternativa para esta gente. Eva Row describe más o menos así el razonamiento de este sector: "La jubilación ha sido una gran cosa. También la Asignación Universal. Pero a ellos no les alcanza. Quieren un vivienda mejor. Viven como en la villa, pero pagando, pagando, pagando".
Conclusión: bajo la administración K (después de 8 años!), los salarios son malos, el trabajo precario, la inclusión no es tal, la vivienda es una cuestión inalcanzable y la AUH no es más que un paliativo. Se "vive como en la villa, pero pagando, pagando, pagando...". La calidad del empleo y el poder de compra de los salarios, la usura de los créditos de los bancos y hasta la vivienda, son esencialmente responsabilidad del gobierno nacional, el que debería ser la "alternativa"... 

2/ El discurso de recuperación de lo público no va, "lo público es para el que está en la última" (Ezequiel Meler).
Conclusión: en boca del kirchnerismo, la "recuperación de lo público" no es más que eso: un discurso. No pueden mostrar nada cualitativo de "recuperación de lo público", que sea eficiente, simplemente porque no han recuperado nada de las privatizaciones y el estado general de los servicios básicos (educación y salud), sigue siendo malísimo. ¿O los hospitales de La Matanza o José C. Paz, gobernados por Scioli o los intendentes amigos, pueden mostrar una realidad distinta de un esplendor de la  "recuperación de lo público"?

3/ El discurso de los DDHH, no le interesa al que tiene problemas concretos todos los días (Eva Row). 
Conclusión: en boca del kirchnerismo, no es más que eso: un discurso. No se desmantelaron los aparatos represivos, todo lo contrario se fortalece la represión, se mantienen en funciones a policías y hasta jueces que vienen de la dictadura. Y por arriba se habilitó el juzgamiento de algunos represores emblemáticos. Peor aún, el uso (y abuso) por parte del gobierno de un sector de los organismos para adornar la política de la coalición de gobierno, terminó primero en el caso Shocklender y ahora llevó al desprestigio político de uno de los emblemas de los "nietos recuperados", Juan Cabandié, convertido en uno de los jefes de una banda de arribistas y además fue uno de los grandes derrotados en este elección.
Estos son solo algunos de los argumentos, para no nombrar a aquellos que reclamaron que los gendarmes a las zona sur se tendrían que haber mandado tres meses antes o incluso a los que van más allá y dicen que también hay que utilizar la "fiesta" y los "globos", para transmitir alegría. Es decir, tomar no solo la agenda de Macri, sino hasta la forma menemista (este...ejem) de la campaña.
Muchos lectores del blog dirán que esto es lógico, porque está en la naturaleza del kirchnerismo esta "impotencia" para "enfrentar a la derecha". Y que estas denuncias sobre los límites del "proyecto nac & pop", es lo que planteamos en los pocos espacios que tuvimos desde el Frente de Izquierda. Sin embargo lo novedoso es leerlo o escucharlo de boca de los mismos K. A confesión de partes...

Kirchnerismo, progresismo, populismo y peronismo

Los peronistas ortodoxos, a los que hace un tiempo se les sumó Artemio Lopez, dicen que hay que cortarla con eso del progresismo, que el "el kirchnerismo no es un progresismo". Es uno de los populismos, que, como los infinitos de Hegel, los hay de dos tipos: buenos y malos. El populismo de Macri es el malo y el populismo de CFK, apoyada en los intendentes, gobernadores derechistas, que administran con los mismos métodos de Macri, es el bueno.
No importa que los punteros de Macri que le ganan los votos de la zona sur, tengan exactamente los mismos métodos que utilizan los de Ishi para ganar votos de para CFK en José C. Paz
Lo que los peronistas ortodoxos no entienden o no quieren entender es que después del 2001, el kirchnerismo tuvo que adoptar varios discursos y algunas medidas simbólicas (derechos humanos, "renovación" de la corte, discurso de la "no represión", "lucha" contra Clarín) que combinado con el crecimiento basado en la devaluación duhaldista y la tendencia favorable a la región en la economía internacional, se convirtieron en una "estrategia de pasivización". Esto es lo que entusiasmó al "progresismo" y a cierta intelectualidad, que ahora confiesa los límites de estas medidas para "enfrentar a la derecha". Es verdad que el centro de gravedad siguió siendo el "bloque" del peronismo territorial y la burocracia sindical. Pero sin el "condimento progre" (e insistimos la suerte de la economía), quedaba reducido a duhaldismo puro y duro y en tanto tal, incapaz de cumplir su función, ante la crisis orgánica abierta en el 2001.
En fin de este ciclo político se comenzó a expresar con el giro más abiertamente hacia el pejotismo que comenzó NK y ahora se expresa en la interna latente que subyace bajo la lucha por interpretar cual es el verdadero "sustrato" del kirchnerimo o del cristinismo: si progresismo o peronismo populista. CFK le sumó a esto el intento de armar "tropa propia" por arriba, agudizando las tensiones y quemando puentes con los que pueden cumplir el rol de contenedores en el movimiento obrero o en el territorio.
Incluso el giro a la derecha, desde los años en que los piquetes y las huelgas eran las "tensiones del crecimiento", los pañuelos blancos y el nombre de las Madres no se lea caía de la  boca en cualquier acto político, cuando la juventud era heredera de la "juventud maravillosa", setentista y montonera; cuando no habían asesinado a los Qom, a los sin techo del Indoamericano o a Mariano Ferreyra; algo dice también de la elección porteña. Lo que actuaba como un discurso habilitante y en cierta medida generaba politización, hoy trocó en un discurso de una nueva "épica de la gestión", de la condena de las huelgas y los piquetes (y la persecusión judicial correspondiente a los luchadores), símbolos de otra nueva y descafeinada "batalla cultural" de estos años cristinistas, que cada vez deja más "progresistas" pedaleando en el aire. La calentura de "Rodolfito" no es nada más que una expresión extrema de esta impotencia.
Más allá de las próximos triunfos y derrotas de coyuntura, el fin de ciclo político emerge permanentemente, en la economía interna la inflación muestra los límites del modelo (con su consecuente cada vez mayor intento de contener las paritarias), y en la economía internacional éste es solo un hecho más de la crisis en curso. La batalla del Frente Izquierda, en el terreno electoral, es una más de las tareas preparatorias hacia los estallidos que estas contradicciones anuncian.





domingo, 10 de julio de 2011

Cristinismo y peronismo resentido (o "perro que ladra no muerde")


Los voceros cibernéticos del peronismo bonaerense, los escribas ilustrados de la "Mazorca", dejaron que emerja en sus últimos post, el verdadero sentimiento que recorre al "despechado" aparato pejotista conurbano: el resentimiento.
En esta buena y hasta poética descripción de la CABA, Manolo Barge alerta:"Lo que “contenía”, “encauzaba” y “morigeraba”; hasta llegar mansamente al microcentro; ya no estará, porque no se tuvo oportunidad de legitimar vía el voto". 
Un más "guerrero" OMIX, lanza casi una amenaza: "Esa perrada empieza a clamar por un jefe vándalo al estilo del gran  Genserico que, tal parece,  no es ninguno de los que están sobre el escenario hoy".
En la semana, ya escuchamos la protesta del moyanismo, la otra pata del "bloque", haciendo berrinche por los escasos lugares que les dieron en las listas. E incluso el único con posibilidades, es el más "blanco" de los Moyano.
Unos amenazan con la re-edición de un "vandorismo" versión siglo XXI y volver al peronismo del "partido sindical". Otros con la "rebelión" de la "perrada" que murmura y está en busca de un jefe que los lance al campo de batalla.
La realidad es que no pasan de "fanfarronadas", lanzadas para la secta que visita la "peronósfera", movidas por el resentimiento y quizá un poco de la clásica melancolía de domingo. Total "cualquier boludo tiene un blog", como dijo el filósofo... ;)
Ni la burocracia sindical, ni el aparato pejotista sacan los pies del plato y, por ahora, se comen los "sapos al revés". Y esto se debe a que los últimos 20 o 30 años (incluido el 2001) no fueron en vano. El "partido de la contención" y su agente en el movimiento obrero tuvieron su "perestroika" y el "mito" peronista se debilita generación, tras generación. 
Sin embargo, las tensiones existen, la crisis latente y seguramente más abierta después de octubre, entre los diferentes pilares del "partido de la contención", por la subida al caballo del "cristinismo", entre otras razones, no son más que posibles "líneas de falla" que hay que saber aprovechar. Cuando la debacle mundial aterrice en estos lares y cuando los límites del "modelo" le empiezan a plantear al kirchnerismo cristinista su "congreso de la productividad" o su "junio y julio".   
Las posiciones de la izquierda clasista, en "centros de gravedad" como la estratégica zona norte del GBA, que tuvieron su expresión acá aunque no son irreductibles a las elecciones, son más que valiosos puntos de apoyo para esta tarea del futuro más o menos inmediato.


lunes, 4 de julio de 2011

Córdoba: kirchnerismo y pejotismo. En la tensa espera de nuevas crisis

(Hoy el post lo hace Eduardo Castilla, que envió al "El Violento Oficio..." este artículo sobre el escenario político en Córdoba)

El kirchnerismo de Córdoba y el PJ no llegaron con la sangre al río, pero es cierto que en el campo de batalla se mostraron bastante más los dientes de lo que lo hicieron sus homólogos en otras provincias. En particular en Buenos Aires.
Por algo la “Corpo mediática” se encargó de mostrar al Gallego como uno de los que pueden sumarse a la carrera del 2015[1] y entablar desde adentro la batalla por “recuperar el peronismo” de las manos del cristinismo.
Pero por el momento, como decíamos, la sangre no llegó al río. Esto no quiere decir que no haya habido una mini-guerra de guerrillas donde el objetivo fue obligar al otro a ceder en la negociación de la vice-gobernación, la lista de legisladores provinciales y, finalmente, la lista de diputados nacionales. 
En última instancia la batalla es la misma que se libra en todo el PJ entre la camarilla de arribistas que llegó el gobierno en el 2003 ( y su modelo de “renovación” con los nuevos arribistas de La Cámpora) y el viejo aparato del PJ que no tiene tolerancia (ni siquiera gástrica) para “los derechos humanos”, la “pelea contra las corporaciones” y demás latiguillos K que todos estos años sirvieron para seguir honrando la deuda externa, garantizando negocios multimillonarios a las multinacionales  y permitiendo la continuidad del trabajo precario a gran escala. 
Pero que la sangre no haya llegado al río se debe a varias causas. La primera es que CFK mide bien por sí misma. Algunas encuestas en territorio mediterráneo le dan a la “presi” alrededor de 30 puntos. Esa fortaleza electoral hizo que los K se suban al caballo y que se nieguen a ir como furgón de cola en las listas del PJ provincial, incluso que se nieguen a permitirle llevar como candidata a presidenta a Cristina en la lista de diputados nacionales del PJ cordobés. 
La fortaleza electoral K es simétrica a la debilidad del delasotismo que no puede salir a enfrentar abiertamente a CFK sin chocar con un sector que pueda retirarle sus votos y, eventualmente, darle de esa forma el triunfo a Juez en la provincia.
La segunda es que al mismo kirchnerismo le conviene seguir trabajando al interior del PJ. En estos años, para no perder la costumbre hubo un creciente transfuguismo de dirigentes y militantes desde el PJ provincial a las filas K. Uno de esos ejemplos paradigmáticos es el mismo Acastello que fue ministro de De la Sota entre el 2003 y 2005 (un ejemplo de funcionario, como dijo el Gallego). Incluso los mismos operadores K en la provincia no se cansan de decir que ellos están dentro del peronismo[2]
La realidad es que por fuera del aparato del PJ provincial no parece existir ninguna construcción orgánica seria, con peso en el interior provincial y capacidad de movilización (y contención). Es por eso que tanto CFK como sus aliados cordobeses apuestan a la “renovación del PJ provincial”[3], pero no a una construcción alternativa.
La tercera razón, ligada a la anterior es que el panorama electoral viene mostrando una continuidad conservadora en las elecciones que se hicieron hasta el momento (Neuquén, Misiones, Tierra del Fuego). En la Capital, Macri, a pesar del traspié de bajarse de la elección nacional a la local, se recupera gracias a un voto de este tipo que también pueden ir perfectamente a Cristina[4]
Esto es lo que palpitan hacia adelante, como perspectiva posible, tanto De la Sota como CFK. Para el Gallego se trata de no llegar a octubre con el gobierno nacional en la vereda del frente. Ligado a esto, como había señalando en un comentario a un post de FR “A De la Sota y Schiaretti les asusta mirarse en el espejo de Scioli que, Clarín dixit, ha sido humillado a más no poder. Pero lo que más les asusta es una crisis de las finanzas provinciales en medio de la campaña electoral, donde una parte central de la misma es la inauguración de nuevas obras (http://www.lavoz.com.ar/noticias/politica/temor-peronismo-cordobes-represalias-desde-casa-rosada.) La última crisis importante por diferencias entre el gobierno nacional y provincial llevó a la reforma previsional del 2008 que terminó con enfrentamientos entre la policía provincial y los gremios estatales como Luz y Fuerza, palmeras ardiendo en Plaza San Martín mediante. Estas son parte de las contradicciones que asoman la nariz en Córdoba hacia el 2012.
CFK tendrá a su favor los recursos de la caja como para imponer disciplina temporal a los gobernadores en provincias con deudas importantes y, al mismo tiempo, muy dependientes de la coparticipación nacional. Pero esto no garantiza consenso, sino que hace más agudas las tensiones”[5].
Agreguemos que esa dependencia de la caja nacional es un problema estructural. Si tomamos algunos datos del año 2010 (año de pujanza, crecimiento y de recuperación de la caída del 2009) vemos que en Córdoba la recaudación propia de la provincia dependía en un 74% del rubro de Ingresos Brutos. Por el mes de agosto, La Mañana indicaba: De acuerdo a los últimos datos provisorios cargados ayer en la página Web de la Provincia, correspondientes a los meses de junio y julio, en este último período los ingresos tributarios de origen provincial aumentaron un 34,2%, sumando $ 446,1 millones frente a los $ 332,3 millones de doce meses atrás(…)Nuevamente, el empuje vino de la mano del Impuesto sobre los Ingresos Brutos, demostrando que el principal factor que explica esta fuerte recuperación de las finanzas provinciales es el repunte de la actividad económica”[6].
Pero la misma nota de La Mañana agregaba que “Sumando los recursos propios y los que envía la Casa Rosada, los datos oficiales indican que la Casa de las Tejas percibió en julio $ 1.172 millones, 35% por encima de los $ 868,3 millones de igual mes del año pasado. En el acumulado, el crecimiento es apenas menor: 33,2%, al pasar de $ 5.798 millones en 2009 a $ 7.727 millones[7]
Si analizamos la totalidad de los ingresos provinciales en julio del 2010, de los $1172 millones que ingresaron, $446 millones fueron ingresos propios y $726 millones pertenecían a la coparticipación nacional y a impuestos nacionales. Es decir, el 61% de los ingresos provinciales no fueron ingresos propios sino que estuvieron atados a la negociación con el poder político central. Esta situación no era coyuntural sino estructural. El presupuesto provincial del año 2010 fue  armado sobre la misma estructura[8] y en el presupuesto del año 2011, los ingresos proyectados dependen en más del 63% de los ingresos nacionales[9].
Esto configura una situación donde los ingresos propios son endebles porque dependen del nivel de actividad económica, altamente atado a la producción automotriz y agrícola, (esencialmente la sojera, ambas atadas a las exportaciones a un mercado mundial en crisis) y los ingresos externos de la provincia dependen de la negociación con el gobierno central.
Esta situación, en el marco de la interna política nacional, preanuncia un futuro gobierno provincial con contradicciones muy fuertes. Habrá que ver cómo se desarrollan las mismas y que perspectivas abren para una intervención activa de la clase trabajadora y para la construcción de fracciones clasistas y antiburocráticas a su interior en el marco de esas peleas.


[1] http://www.clarin.com/politica/peronistas-Kirchner-cristinistas-celebran-Boudou_0_509349126.html
[2] http://www.lmcordoba.com.ar/nota.php?ni=60779
[3] http://www.lavoz.com.ar/noticias/politica/casa-rosada-dicen-que-cristina-apostara-renovacion-cordoba
[4]¿Se verifican, entonces, votos cruzados entre Macri y Cristina Kirchner?
Si bien tiene menos votos que en el promedio nacional, Cristina Kirchner también gana en la Ciudad de Buenos Aires con amplitud. Incluso, podría ganar en primera vuelta en el distrito. Esa superposición también se observa en Santa Fe y en Córdoba, por ejemplo. En términos ideológicos, esa combinación del voto parece anómala, pero en términos pragmáticos no lo es.”
http://www.revistadebate.com.ar/2011/06/24/4115.php
[5] http://elviolentooficio.blogspot.com/2011/06/el-cristinismo-la-audacia-y-el-mal.html
[6] La Mañana. 13/08/10
[7] Ídem
[8] Ver en http://www.cba.gov.ar/imagenes/fotos/13_ingresos_2010.pdf
[9] http://www.cba.gov.ar/imagenes/fotos/12-ingresos-por_jurisdiccion_caracteryorgen-economico.pdf