domingo, 25 de marzo de 2012

El bonapartismo en su etapa superior



Esta nota de Página 12 señala alguna de las encrucijadas del mecanismo de gobierno del cristinismo. Los indicadores reafirman el ciclo descendente, tanto en la economía como en la política. Y la respuesta cristinista es más y más dosis de bonapartismo.
La producción industrial muestra signos de desaceleramiento y las primeras consecuencias del bajón mundial y sobre todo de Brasil y China, empiezan a sentirse en el país. El precio de la soja juega a favor y el petróleo en contra. La cuestión energética limita la base de sustentabilidad del esquema a mediano plazo, poniendo en cuestión el balance comercial, aunque también fiscal (ya que Enarsa subsidia gran parte del abstecimiento energético, para mantener la disparidad de precios internos en relación a los internacionales). Lo que ganaron por el recorte de subsidios, se licua con por este lado. Aunque también, un desaceleramiento de la producción, disminuye el consumo de energía y "ajusta" de hecho, aunque con otras consecuencias "no positivas" para la economía general. Ritmos con final abierto, aunque en pendiente de descenso.
En lo inmediato el "manotazo a las reservas", para decirlo en forma "clarinezca" o "la ruptura final con la convertibilidad", dicho en términos de Página 12, le permite al gobierno patear un poco para adelante el "ajuste brutal" (Marcó del Pont dixit) y congelan la sintonía fina, por el momento.
Los síntomas de agotamiento y el fin del "nunca menos" emergen por donde se lo mire. Y más administrado o menos, por un camino o por el otro, la hoja de ruta hacia adelante es el ajuste.
Sin embargo, exponer los elementos concretos es necesario para huir del "derrumbismo permanente" que confunde parafraseando a Gramsci, los elementos "orgánicos" (o las tendencias a mediano y largo plazo), con los "de coyuntura" (es decir el aquí y ahora). Distinguir uno y otro es útil para la definición de los tiempos de la política y no anunciar, como reloj parado, finales permanentes. Aunque siempre se está en "zona de riesgo" latente, con la posibilidad de que "lo fundamental se vuelva coyuntura".
La oposición zigzaguea, siguiendo la agenda de la coorporación mediática, entre atacar eventualmente por izquierda (como cuando quisieron apropiarse de la denuncia de "Proyecto X") para volver a su naturaleza socialmente de derecha. Artemio López les endilgaba ser "pre-kirchneristas" y lo son, en la medida en que son "pre-2001", retrasando en los tiempos del espíritu de época.   
Llevar el bonapartismo hasta su etapa superior, es la respuesta que le queda al cristinismo. Más bonapartismo y menos hegemonía , puede funcionar en lo inmediato, pero rompe con la ingeniería de poder que construyó el kirchnerismo durante todos estos años. Y que incluía un control "consensual" (con altas dosis de coerción) del movimiento obrero y de gran parte de las organizaciones sociales, una negociación permanente con el pejotismo (tarea que hacía Néstor Kirchner) y un ala izquierda para amoldarse a los años pos 2001 y a un espíritu de época, que no es sólo nacional, sino internacional, por la debacle del "pacto neoliberal" a escala global.
En el movimiento obrero, le soltaron la mano a Moyano, subidos al caballo del 54% y alientan la división de la CGT, siguiendo la misma receta que con la CTA. Caló o Pignanelli, pueden controlar a sus bases (con el elemento a favor que la industria automotriz es de casi la única que sigue con crecimiento "chino"), pero difícil que actúen con la "eficiencia moyanista" en la contención del conjunto de los reclamos del movimiento obrero, en un momento más que necesario. La paritaria docente fue sintomática al respecto. La resultante puede ser una "jibarización" de esa institución clave para la estabilidad del régimen político argentino: la burocracia sindical. La táctica "evitista" ("como van a hacerle una huelga a Perón"), de apelar personalmente al pueblo, contra los docentes, es de muy dudosa efectividad.
A los movimientos sociales aliados, les resulta más difícil impulsar la esclavización de sus bases, a lo que también les llega la sintonía fina, con exigencias de productividad y presentismo para pasar de los $1200 a los $1700. 
Berni es el elegido para regimentar y ordenar la calle, confesando que la tendencia es más al orden, que al consenso. A Nilda (que soñaba con ser "Dilma") Garré, luego del "Proyecto X" le pusieron un "Comisario Político" y está más cerca de Fernández Meijide, que de Roussef. 
El peso político que tuvieron ayer, a 36 años del golpe, las marchas alternativas a los organismos de DDHH oficialistas y con gran peso de la izquierda, demuestran su retroceso en este terreno, donde el kirchnerismo supo hacerse bastante hegemónico.
Y finalmente en la relación con el "pejotismo", comienza a emerger la "paradoja" histórica de todo bonapartismo: la sucesión. Urtubey se anotó en la carrera con el "lapsus" (en realidad una declaración política planificada) sobre el aborto y se sumó al siempre presente Scioli. 
Al cristinismo le queda "La Cámpora", que tiene más forma de "La Solano Lima", como bien define MR acá y ronda la peregrina idea de que "Mínimo" haga honor a su nombre y se convierta en "Máximo" de algo, en el 2013 o 2015!. Después dicen que los marxistas somos "utópicos".
Los que compraron el "relato" reclaman renovación , pero reciben más bonapartismo en su "etapa superior" (en términos leninianos, su momento decadente). La dinámica es la misma del primer peronismo pos-52, que llega hasta el "Congreso de la Productividad" y su ruta. Claro, esto sólo en la forma, porque como todos sabemos, en el contenido, Cristina no es Evita, ni el kirchnerismo llegó ser lo que el primer peronismo.
El que siempre sí está presente y con fuerza renovada es el "verdugo en el umbral" y encima con  una destacada vanguardia clasista con la presencia de ..."nosotros, la izquierda".

5 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Claudia, porque creo que describe algunas cuestiones de la tendencia al bonapartismo (siempre entrecomillas) de la forma de gobernar de CFK
      slds

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    2. Gracias por tu respuesta, Fernando. No lo veo tan claro en esa nota. En ella, creo, hay cuestiones más de fondo. Las citas a la CGT y a los gobernadores Scioli y Urtubey...pero son formas diferentes de leer.

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  2. Buenas, como anda estimado ?
    Para no hacer de un comentario un post quisiera señalar un par de puntos, nomás...
    1) "la hoja de ruta hacia adelante es el ajuste" Pues, claro, el tema es quién lo paga.
    Y si por un lado se descarga mas pesadamente sobre el salario (presión a la baja de las paritarias) por el otro las medidas de intervención monetarias (carta orgánica del BCRA, no para "manotear las reservas", sino para inyectar liquidez e inversión mediante crédito a tasa negativa), fiscales (revalúo inmobiliario) y aduaneras (mayor control sobre las importaciones) constituyen un combo que impacta sobre algunas fracciones del capital.
    El bonapartismo, no se olvide estimado, tiene que revalidar títulos cada dos años. Por tanto apuesta a que el mantenimiento del nivel de actividad económica y la preservación de los puestos de trabajo actúen como contrapeso en el espíritu de los votantes a la pérdida de poder adquisitivo del salario.
    2) Habrá que ver si la "destacada vanguardia clasista" tiene propuestas que seduzcan a una mayor porción del electorado. Y para eso deberá ensancharlas (a las propuestas) a fin de incluir a algunos que quizás no estén dispuestos a aguantar una huelga general revolucionaria que derrumbe un sistema podrido. A lo mejor si prueban cambiando el vocabulario, dejando de llamar traidores y cómplices de asesinato a gente que tal vez sean solo compañeros equivocados.
    A modo de final: puede ser que mucha gente espere de la izquierda propuestas que puedan ser llevadas a la práctica sin necesidad de una revolución. Si todas las respuestas que da la izquierda quedan supeditadas a la expropiación inmediata de los medios de producción, sin nada intermedio, el final del camino se ve tan lejano que no se visualiza su posibilidad.
    Concretamente: si la solución al problema del transporte ferroviario en el GBA es la inmediata expropiación y control obrero-usuario de las líneas: ¿De dónde saldrán los recursos para la adecuación de vías, infraestructura y material rodante? Y si no hay respuesta sin revolución...bueno, alguien podrá incluso suponer que se trata también de pereza intelectual. Para hablar más en criollo: Si no se puede hacer una revolución, entonces: ¿No hacemos nada?
    Salute !

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  3. Aló, tarde pasé por acá, para hacer una acotación al margen: Ud se dio cuenta que todos los "presidenciables" para la sucesión de Bonaparte son del Opus Dei? Linda etapa superior nos espera, si se les llega a dar...

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