miércoles, 4 de marzo de 2015

El Ojo Mocho en el horno





Empezamos a leer en número 4/5 de El Ojo Mocho (nueva época) y después del editorial que habla sobre la sucesión y que quizá tomemos para el próximo número de Ideas de Izquierda, fuimos directamente a la sección "diálogos". Allí, los editores Alejandro Boverio (AB), Darío Capelli (DC) y Matías Rodeiro (MR) entrevistan a los escritores y ensayistas María Pía López (MLP) y Hernán Ronsino (HR).


Pese a que nos habían comentado sobre el apartado siguiente, no dejó de sorprendernos, no tanto la mención a "El violento oficio" y a la revista Ideas de Izquierda, como la honestidad brutal de las "confesiones de parte":

Afirman en la revista: 
DC: Bueno, Rinesi en la entrevista que le hicimos para el primer número de El Ojo Mocho, hace dos años, decía que la Universidad es la misma pero, con más dinero. Concepto que después lo tomó una revista del Frente de Izquierda para decir, "a confesión de parte..." [risas]. Son los que más leen las entrevistas de El Ojo Mocho.

MR: Los únicos que nos leen... [risas]

DC: Ahí está Fernando Rosso... que tiene un blog... en el que escribió un comentario a la entrevista que le hicimos a Nicolás Prividera, como una especie de reseña del segundo número de El Ojo Mocho, en realidad comentó la entrevista a Prividera y desde las críticas que éste hacía al kirchnerismo y a la posibilidad de que se continuara en el sciolismo; lo mismo, "a confesión de parte...". Una especie de, "si hasta los kirchneristas dicen esto, entonces..., nosotros no tenemos nada que denunciar".

HR: ¿Esto va a salir?

MR: Si, todo.

DC: Así que cuídense con todo lo que han dicho.

MPL: No, creo que ya estamos en el horno con todo lo que dijimos...

En principio vale la aclaración de que el posteo no tenía pretensiones de reseña de todo el número, buscaba simplemente señalar las perspectivas trágicas que comenzaba a ver Prividera y que este año están cada vez más cerca de "lograrse", con el espectro naranja que acecha al kichnerismo. Después, inspiró un artículo que escribimos junto a Juan Dal Maso para Ideas de Izquierda, donde desarrollamos más la crítica.

Antes de llegar al último comentario de María Pía López, pensamos exactamente lo mismo a esa altura del intercambio: con todo lo que dijeron hasta ahora no hace falta cuidarse tanto.

Efectivamente, el diálogo (que contiene muchas cuestiones con eje en la literatura y los libros de los entrevistados), da un panorama gris del estado de la "cultura" en general y la literatura en particular en los años kirchneristas; y es directamente lapidario sobre la vida intelectual y crítica de la universidad. 

Se describen las pobres políticas culturales del kirchnerismo y Ronsino llega a afirmar que "la Secretaría de Cultura de Coscia... me parece horrible". Que tuvieron que pelear tres años un premio por la realización de una revista y que se había gastado más en la presentación, en las gigantografías y en los sanguchitos (sic). 

Se cuestiona la "vuelta de la política" institucionalizada y convertida en una liturgia vacía. Acá habíamos escrito algo sobre eso.

La transformación de los intelectuales en representaciones pintorezcas de sí mismos, no solo por los llamados "medios hegemónicos" sino también por los oficialistas 

Pese a la insistencia de los entrevistadores, en busca de alguna impronta de época (forzando quizá un realismo que no es necesario), se cae en la cuenta de que los años kirchneristas no dejaron marca en la literatura, más allá del crecimiento de la industria cultural ("proliferación"), como simple reflejo del crecimiento económico en general. Esto es comparable con la economía donde hubo expansión, pero no desarrollo. Hubo "inflación" cultural y literaria pero no cambios o huellas profundas.

Pero en relación a la vida intelectual universitaria, aunque el intercambio se centra en la crítica literaria, se pinta un panorama "desolador". Es verdad que se habla de Sociales, pero junto con Filosofía fueron justamente centros históricos de "proliferación" de debates y polémicas. 

Del intercambio surge el desierto de una vida académica opaca, donde no hay nada disruptivo, una diplomatización de la crítica y una "coexistencia pacífica" (sic) de las diversas escuelas y un relativismo de la tolerancia mutua. Hay que tener en cuenta, por si hay algún distraído, que esta situación se produce bajo la dirección kirchnerista de la universidad.

La triste descripción casi hace sentir nostalgia por "los años de oro" de los 90s. De las mejores épocas de El Ojo Mocho o Confines o hasta de El Rodaballo que fue desde su escéptico resentimiento "teórico" de ayer hasta su semikirchnerismo de estos años. U otras publicaciones como Dialéctica, Debate Marxista, los primeros años de Herramienta. Tiempos en los que en las militancias (en parte impuesto por las circunstancias), había menos "proliferación" de búsqueda desesperada de títulos o becas, y se rastreaban más las ideas, incluso en las elaboraciones más lúcidas de los adversarios. Con las revistas En Clave Roja, luego Lucha de Clases (y hoy Ideas de Izquierda), nuestra corriente buscó siempre aportar al debate desde el marxismo.

Ah, y como si fuera poco todo este desastre que describen los compañeros de El Ojo Mocho, cerraron "Emeté", esa acción de este Estado si que no tiene perdón de Dios... 
[risas]

Parece que El Ojo Mocho, está otra vez al horno y el "relevo de pruebas" lo dejo a su criterio ... [risas]






1 comentario:

  1. Interesante posteo. Es increíble que una revista que se presenta como "nueva época" no haga más que repetir como farsa la historia de la anterior etapa, realizada en un momento político totalmente distinto: la resistencia anti-neoliberal. No hay aporte generacional. No se renovó la estética de la publicación (con todos los cambios tecnológicos en el medio) y en lo teórico-político no hay "parricidio", sino cita constante de los padres.

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