domingo, 26 de enero de 2014

El kirchnerismo: herencias y legados


Fernando Rosso


@RossoFer

A la recauchutada escuela del neo-revisionismo histórico le gusta ubicar al kirchnerismo en la línea de continuidad con otros “movimientos nacionales y populares”, como el radicalismo de Hipólito Yrigoyen y el mismo peronismo. Sin embargo, el kirchnerismo como movimiento surgido en respuesta una de las crisis de la Argentina semi-colonial en decadencia, repite mucho de sus defectos y casi ninguna de sus virtudes.
El yrigoyenismo pasó a la historia como el agente de institucionalización de las nuevas clases medias. Marcó el fin de la Argentina oligárquica o el aburguesamiento moderno de la oligarquía. 
El primer peronismo hizo lo propio con la clase obrera, creando un estado con base de masas que evitó su irrupción por medios violentos. La estatización del movimiento obrero fue el precio pagado por las concesiones, el presunto carnet de ciudadanía y la integración a la "república". 

2 comentarios:

  1. Interesante el artículo. Concuerdo con la función histórica, desde el punto de vista burgués, de las "funciones" del gobierno. En el caso de kirchnerismo, claramente tuvo el aval de los sectores dominantes para anestesiar a las masas, más después del las rebelión popular del 2001 sumado al quiebre del sistema financiero.
    Con un gobierno "simpático" para la clase obrera se buscó apacigüar. Es verdad que hubo un sector de la población que se insertó al consumo. Pero ese sector, sumado a las clases medias, comenzaron a deslegetimar al gobierno producto, fundamentalmente, de la inflación que se va comiendo al salario.
    Creo que sería bueno profundizar sobre estos aspectos. Felicitaciones por el artículo y ojalá el debate siga.

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  2. Interesante artículo. Concuerdo con la visión general de la historia desde el punto de vista burgués y lo conseguido por cada gobierno.
    Pero creo que en el caso del kirchnerismo, sería interesante entender su irrupción con el aval de los sectores dominantes con el claro objetivo de apaciguar el reclamo popular. Es verdad que un sector se incorporó al consumo, y es válido. Pero ese mismo sector, sumado a la clase media, comenzó a deslegitimar al gobierno desde el momento que la inflación se aceleró y fue comiendo los salarios.
    Por otro lado, también es bueno lo que decís sobre el sindicalismo: si bien los burócratas sindicales siguen teniendo poder, ya no son lo mismo que antes y perdieron peso. Al bajar la cúpula y crecer las bases, es bueno aprovechar esta coyuntura para llevar adelante con firmeza los ideales clasista.
    Felcitaciones por el artículo y ojalá se abra un debate.

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