domingo, 25 de mayo de 2014

El futuro llegó, hace rato (a propósito de Carta Abierta)


Fernando Rosso*
@RossoFer

-Sencillo y raro -dijo Dupin.
-Justamente. Pero tampoco es completamente eso. A decir verdad, todos estamos bastante confundidos, ya que la cosa es sencillísima y, sin embargo, nos deja perplejos.
La carta robada. Edgar Allan Poe

El asunto es demasiado evidente, pese a la perplejidad que parece apoderarse de los miembros del colectivo de intelectuales kirchneristas. La propuesta de Carta Abierta número 16 que ya circula de manera semi-pública en las redes sociales y lleva por título “Encrucijadas del futuro”, desnuda, en primer lugar, la funcionalidad de la crítica dentro de la estrategia oficial. Si Zola con su “J´acusse” disparado por el emblemático caso Dreyfus funda la tradición del intelectual comprometido que pone a la crítica denuncialista en el centro del enfrentamiento contra las injusticias de gobiernos o estados; el último documento y las declaraciones públicas reafirman una tradición -muy propia del progresismo argentino-, de domesticación de la crítica a los juegos mezquinos de la pequeña política. Si la crítica se realiza sobre los hechos consumados pierde su razón de ser y se convierte en adorno o maquillaje berreta, en compromiso servicial con el orden y el poder.
El kirchnerismo decidió que su estrategia es la retirada, y su táctica electoral la presentación de varios candidatos para competir en la interna del FPV-PJ. Si el objetivo es el sueño utópico de conquistar un candidato que pueda superar a Daniel Scioli o el de posicionar, -dentro de la nueva racionalidad política que imponen las PASO-, a varios referentes que luego terminarán bajándose a puestos menores (gobernaciones o bancas legislativas); es secundario para el caso que nos ocupa. La cuestión es que los cartaabiertistas salieron a la escena pública a revelar las aberraciones del sciolismo después de conocida esta decisión política (¿y por orden del oficialismo?) y a descubrir un hecho tan evidente, como que Daniel... es Scioli (como Mauricio… era Macri). El gobernador menemista que creció como figura bajo el cobijo de la coalición oficial, que fue “custodiado” por los referentes de La Cámpora -incorporados el PJ-, en la última reunión de Unidos y Organizados en La Matanza, que hasta ahora usufructuó el silencio cómplice de los “críticos”; se convirtió bajo el imperio de una táctica electoral en el eje del mal, en el depositario de todos los peligros y en la continuidad imposible. Hasta ayer nomás era un gobernador leal, merecedor solo de algunos susurros y comentarios elípticos en los estrechos muros de la Biblioteca Nacional. Ricardo Forster había afirmado que se ganó el derecho a participar de la interna y Eduardo Jozami, el más radical contra el gobernador de la provincia de Buenos Aires en la asamblea de Carta Abierta en la que se dio a conocer su oposición total a la candidatura de Scioli, decía hace un año: “no hablo de Scioli, ahora apoyamos el mismo candidato en la provincia de Buenos Aires”. El “mismo candidato” que apoyaban -Scioli y Jozami-,  era Martin Insaurralde, que estaba haciendo una campaña de claro tinte sciolista y por ende massista, y hoy coquetea con el ex intendente de Tigre con serio riesgo de “garrochazo”.
Encadenado dentro de una política general, el último documento de Carta Abierta y sus declaraciones públicas se evidencian como absolutamente funcionales a la derecha que engendró la propia coalición oficialista. Y en un mismo movimiento buscan dos objetivos: darle visibilidad política a la interna del PJ-FPV de la cual sólo puede salir beneficiado el nuevo demonio Scioli y salvar la discutible alma bella de los críticos, mediante el apoyo a un candidato que se le oponga, pero que tiene prácticamente nulas posibilidades de éxito. Con esto repiten un movimiento que llevaron adelante en los últimos 30 años: acompañar, como ala izquierda legitimadora, hasta las puertas o incluso hasta adentro mismo de la Casa Rosada a dirigentes conservadores, para luego romper a último momento o en las horas tempranas porque “se dan cuenta” de que efectivamente se hace realidad la crónica de una traición anunciada. El kircnerismo les brindó la apariencia de que esta vez no iba a ser así, que podían apostar al final feliz, por las medidas de pasivización que se vio obligado a tomar condicionado por la relación de fuerzas, la crisis y la convulsión social pos-2001, y favorecido por la devaluación duhaldista y el marco de la economía mundial. Pero ahora se encuentran otra vez en la encrucijada cuidadosamente construida, y espantados por los frankensteins que ellos mismos ayudaron a engendrar. Se borran los límites difusos entre la “inocencia” y el cinismo del tropezar mil veces con la misma piedra, o el resignarse conscientemente a su función de dudosa honorabilidad. Total el que sufre las consecuencias es “el otro” o los miles de otros para los que la “patria” es una realidad mucho más cruda que la comodidad del funcionariado estatal o el último refugio de la siempre democrática academia, desde donde ejercer la crítica sin mayores riesgos.
Y esto nos lleva a la segunda cuestión que hace al contenido del último documento de Carta Abierta. Involuntariamente saldan “por la negativa” dos debates, que en realidad es uno solo, y que giró en la última década en torno a si ciertas medidas que tomaba el gobierno eran producto de una voluntad política, de una firme decisión basada en el convencimiento de enfrentar a las corporaciones; o si por el contrario fueron sencillamente impuestas por las circunstancias con el único objetivo de restaurar el orden y la autoridad, que todo país “sciolistamente” normal merece. E íntimamente relacionado con esto, si para esta función se vio favorecido de un viento de cola de la economía mundial en general y la latinoamericana en particular o si fue el producto de una voluntad de cambio profundo de los condicionantes económicos y estructurales dependientes del país.  
La devaluación fue forzada, obligada, impuesta y la inflación, necesaria, sentencia el documento. “Cualquier análisis serio debe partir de reconocer que las perspectivas de la economía argentina se hacen gradualmente más inciertas como consecuencia de la incidencia de la crisis económico-financiera internacional, las restricciones de la demanda externa y, en particular, las expectativas de un crecimiento limitado  del Brasil, nuestro principal socio comercial (…)”.
La situación llevó a devaluar la moneda. Como aquella trágica crisis que “causó dos nuevas muertes”, la situación llevó a tomar una medida que causó de un plumazo cientos de miles de nuevos pobres. No hay culpables o responsables, el gobierno no tiene nada que ver, fue la dictadura de la situación.
Se describen  también en el documento las carencias estructurales de la economía argentina, la extranjerización y el control del aparato productivo por agentes empresarios con limitada disposición a invertir y escaso interés por fortalecer un proceso de desarrollo tecnológico autónomo. Pero nadie reclame por esto al kirchnerismo, hay que golpearle las puertas a la situación.
Y el dilema no lleva a la exigencia de tomar medidas inmediatas que vayan en el sentido de afectar estos intereses poderosos y a beneficiar a las mayorías populares (expropiar las cerealeras, nacionalizar la banca o las empresas se servicios públicos, aplicar el control obrero, expropiar a la angurrienta oligarquía, imponer impuestos progresivos, estatizar realmente los recursos naturales). Eso no es posible porque la situación lleva, obliga, fuerza, impone, limita. Lo único que la soberana situación permite, autoriza, aprueba es… abrir un debate, sobre una abstracción tan grande como “la centralidad del Estado -incluyendo su involucramiento productivo- para un proyecto de desarrollo nacional que al mismo tiempo concentre el máximo de los atributos en cuanto a ampliación de derechos, distribución de la renta, nuevos planteos de incorporación social y medidas auto protectoras del vivir común”. ¿Dónde está el límite de los atributos máximos? ¿Cuál es la profundidad del involucramiento en el terreno productivo? ¿Cuál es la frontera de la ampliación de derechos? ¿Cuáles son las medidas concretas protectoras del vivir común? Lógicamente no se definen, no se especifican, se dejan al arbitrio de lo tácito, justamente porque los límites son los que impone, obliga, fuerza, la situación -reina y señora-, que ya sabemos adónde te lleva: a la devaluación, al ajuste y a la necesaria inflación. Y más aún, tenemos que estar agradecidos de que el gobierno mantuvo el control de la coyuntura aplicando medidas que por supuesto no deseaba, pero debía llevar adelante porque sino “perdería el control de la coyuntura, en un escenario de fuerte presión de las demandas salariales, creciente alza de los precios internos y de la cotización del dólar. En ese contexto, el gobierno de Cristina Kirchner  se vería obligado a transitar un sendero de ajustes sucesivos y recurrir sin condiciones al crédito internacional (…)”. La crítica servicial no solo justifica los ajustes actuales, sino que aterroriza y justifica otros posibles y probables ajustes peores, y no duda en afirmar que su gobierno no se resistirá en lo más mínimo a llevarlos adelante, simplemente porque se vería obligado. ¿Acaso Menem no se vio obligado? Con esta lógica que bordea el absurdo, la diferencia entre los distintos modelos de ajustadores se reduce a matices casi psicológicos, entre aquellos que disfrutan y gozan del ajuste y los que lo hacen por obligación. Pero como el hambre que viene comiendo, el deseo de ajustar viene, nomás ajustando.
Otras perlas del documento merecen mención, como el horror ante el discurso y política de seguridad y guerra contra el delito de Scioli, mientras aceptan la práctica de Berni que iguala manifestantes que cortan calles a delincuentes que no merecen ni el beneficio de la duda. O el obstáculo epistemológico, similar al del prefecto de París del que se ríe el Dupin de Poe, que los lleva a ni registrar lo que se mostró delante de sus narices como un hecho más evidente que la carta robada: la intervención del movimiento obrero en el paro del 10 de abril.
La conclusión es que el gobierno no solo ahora, sino siempre, fue un simple ejecutor de las medidas que imponía la situación y cuando obligado por unas circunstancias y favorecido por otras otorgó determinadas concesiones, lo hizo aprovechando los vientos favorables de la situación económico-financiera internacional, las expansión de la demanda externa y, en particular, las expectativas de un crecimiento no limitado del Brasil, nuestro principal socio comercial.
Es decir, el reconocimiento actual del viento de frente, es una confesión del usufructo del anterior viento de cola.
No es el futuro el que está en la encrucijada, es el pasado que impone un balance, donde la única verdad de esta realidad es que Carta Abierta fue el ala  progre funcional que acompañó e hizo su aporte crítico al nacimiento y desarrollo del sciolismo. Y avaló con la construcción de un discurso legitimador, la adaptación a las condiciones de la dictadura de “la situación”.
El futuro llegó, hace rato… y  “quizá lo que los induce a error sea precisamente la sencillez del asunto (…) Quizá el misterio es un poco demasiado sencillo -dijo Dupin (…) Un poco demasiado evidente”.
Mayo 2014

*Partido de los Trabajadores Socialistas www.pts.org.ar / Redacción Revista “Ideas de Izquierda” http://ideasdeizquierda.org/

3 comentarios:

  1. Forster puede decir lo que quiera, pero si Scioli al final es el candidato K todos sabemos que va a llamar a votarlo. Porque más que intelectual, es felpudo.

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  2. Si la estrategia k fuera la retirada ,dejar a Scioli como heredero sería la táctica .No ,
    la estrategia K es trascender a los fundadores y permanecer .
    La verdad es q no se avizora q haya nadie capaz de comandar ningun viento ni a favor ni en contra ni en calma siquiera fuera de este fenómeno K en constante transformación igual q el mundo global No hay nadie más Eso es evidente /Mabel

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  3. La tactica K se manifiesta a traves de Karta Abierta,Ignorar la realidad. Continuar con el relato por un lado y por el otro la crudeza de lo real;Milani al fte del ejercito!clausulas secretas con Chevron,mas de 5000 procesados por defender sus derechos,perpetua a trabajdores Petroleros,Ausencia de proteccion a los pueblos originarios,casi el 50%de la fuerza laboral debajo de un salario acorde a la canasta familiar.Se hace dificil creer el relato de los Intelectuales K

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