viernes, 21 de octubre de 2011

El peronismo, la izquierda y los “gorilas” (publicado en el diario "Alfil")

Reposteamos la nota publicada hoy (viernes 21/10) en la edición impresa del "Alfil" de Córdoba. El diario publicó el 19/10 éste post de Ramble Tamble (Artemio Lopez). Agradecemos a la redacción de "Alfil" el espacio cedido para que podamos publicar esta respuesta.

Fernando Rosso*
                                        
En una nota publicada en este diario, el sociólogo y encuestador kirchnerista Artemio López,  hace una “crítica” a un artículo  que publicamos en el blog “El violento oficio de la crítica”, a propósito de un nuevo aniversario del 17 de Octubre.
Nuestro post original respondía a una crítica de otro bloguero peronista (Manolo Bargue, del blog Deshonestidad Intelectual) que debatía con la izquierda en general, incluyendo al trotskismo, por no haber “entendido” lo que Carlos Altamirano llamó el “hecho peronista”. Y a la vez, nos llamaba a “pensar lo impensable”, para “no cometer los mismos errores de 1945”.
Nosotros respondimos que fenómenos como el peronismo, en realidad habían sido pensados por el “Trotsky mexicano”, es decir por el revolucionario ruso, en los años que le tocó exiliarse en el México gobernado por Lázaro Cárdenas. En sus escritos latinoamericanos había previsto la posibilidad de gobiernos de tipo “bonapartistas sui generis”, continuando, pero a la vez renovando, las elaboraciones de Marx en torno a la cuestión del bonapartismo moderno.
Desde esta óptica, planteamos los elementos que condicionaron el fenómeno peronista en sus orígenes:
La disputa internacional entre una potencia imperialista en retirada, como era Inglaterra y nueva potencia en surgimiento, EEUU, que todavía no asentaba su hegemonía a nivel mundial. Este relativo “vacío hegemónico”, poco contemplado entre aquellos que estudian el peronismo, nos parece de primer orden para entenderlo. La división en las clases dominantes, generadas en gran parte por lo planteado anteriormente, fue otra condición determinante.
Los cambios estructurales, que se impusieron como necesarios, luego de la crisis del 30 y la misma guerra, con la política económica que se conoció como “sustitución de importaciones” y que trajo consigo lo que el historiador marxista Milcíades Peña denominó una “pseudo-industrialización” del país.
El surgimiento, como consecuencia de lo anterior, de una clase obrera muy poderosa, que había desarrollado una amplia organización y “amenazaba” con imponerse abruptamente en un escenario de regímenes anti-obreros como eran los del “fraude patriótico”.
Todos estos elementos fueron condicionales para el surgimiento del peronismo, como un bonapartismo especial, que regateaba con el imperialismo americano y se apoyaba en la clase obrera, favoreciendo su organización sindical, pero absolutamente regimentada por el estado, como forma de “encauzar” pasivamente la cuestión obrera y evitar su irrupción autónoma.
De esta manera simplemente discutíamos contra varios mitos que pretendían ver en el peronismo (no un movimiento “trotskista”, como chicaneramente afirma Artemio Lopez), sino ni siquiera un movimiento serio de “liberación nacional” o incluso “pro-obrero” (Cook, Hernández Arregui, Abelardo Ramos y lo que se conoció como “izquierda nacional”). El segundo gobierno peronista, con su giro hacia el capital extranjero y su exigencia de aumento constante de la productividad para salir de la crisis, e incluso la forma de su misma caída, desmentían materialmente esos mitos.
Artemio López responde a todo esto con el epíteto de “gorila”, típico argumento de los peronistas… sin argumento. Es verdad que en el 45 existió una izquierda “gorila”, si con esto se califica a aquellos que pretendieron combatir al peronismo, aliados a sectores burgueses reaccionarios y anti-obreros. El Partido Comunista y el Partido Socialista, fueron la expresión de esto y una gran ayuda, paradójicamente, para que Perón gane ascendencia entre los obreros. Pero ni Trotsky, ni el trotskismo tienen nada que ver con esas corrientes, a las que combatió desde mucho antes de que el peronismo aparezca la escena argentina.
De más está decir que el presente de los años kirchneristas, poco y nada tienen que ver con las condiciones del primer peronismo, pero esto será cuestión de otros debates, que se vienen desarrollando y a los que también hemos aportado desde el blog.

*Autor del Blog "El violento oficio de la crítica"

2 comentarios:

  1. Excelente nota para poder separar la paja del trigo. Saludos!

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  2. Jauretche lo expresa muy bien cuando explica que la izquierda y la derecha comparten la matriz ideologica "Civilizacion y Barbarie", y si bien no comparten una misma concepcion de civilizacion identifican al Peronismo como el enemigo comun,o la barbarie a civilizar.
    Son gorilas viejo no le demos tanta vuelta.

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