viernes, 14 de septiembre de 2012

Disidencias y bonapartismo

Los "luchadores" del 13 S
¿Cuál es la "gramática de (esta) multitud? para retomar la metáfora de Juan Dal Maso en su post de (muy buen y rápido) análisis del cacerolazo de ayer, con reminiscencias a los debates de la edad de oro del autonomismo local. Aquel que encumbraba a Toni Negri y Paolo Virno, quienes habían aggiornado su operaísmo de ayer hacia un más posmoderno autonomismo pos-restauración. Una primera lectura debe separar el contenido social del contenido político.

La "minoría intensa" que se movilizó con fuerte presencia en la CABA y varias ciudades del país fue la clase media acomodada (no faltará alguno que diga "yo vi algunos más pobres, incluso algunas docentes!", hablamos de lo esencial, se entiende). El contenido social de su lucha de clases (medias y medias altas) es contra las medidas que ponen límite a la "fiesta menemista" que vivieron, incluso bajo los años "nacionales y populares". Se acercan las vacaciones y se encarecen, y encima no se puede comprar y ahorrar dólares. "Saquen a su estado de mis dólares", "esto en San Luis no pasa", dirían Thelma y Nancy. 

El cepo, cierta presión impositiva, la inflación y la mayor intervención del estado en la economía en tiempos de desaceleración, se combinan con el repudio a las formas políticas del bonapartismo cristinista que, a decir verdad, se subió al caballo después del 54%.

Un bonapartismo de la "cadena nacional permanente" que también harta a los sectores obreros y populares, algunos de ellos, los más privilegiados, identificados de cierta manera con las manifestaciones de ayer. En este punto la disidencia general, producto del agotamiento y la desaceleración, la "sintonía fina" y los ajustes; en síntesis, del fin del nunca menos, entra una difusa zona gris que puede aportar a la confusión general.

Pero el contenido social es, desde nuestro punto vista, diferente. Hay hartazgos y hartazgos. Aunque suene a perogrullada, no son los mismos motores de ambas disidencias. Con una se puede dialogar, a la otra se la combate. Hoy en la lucha política, mañana en calle, a las piñas o a los tiros (¿o alguien duda de que el núcleo duro de los manifestantes de ayer pueden ser tranquilamente las "Ligas Patrióticas" de mañana?). Por eso lo primero es la clara delimitación con estos, ejem...luchadores. 
Las movilizaciones del jueves deben enmarcarse como una más de las manifestaciones de los límites por derecha y por izquierda del bonapartismo cristinista. Pero no sólo  el de las formas (que igualmente expresan mediadamente el contenido), sino el del sustrato material. El arbitraje que pretende contener y suprimir la emergencia de las tensiones sociales inscriptas en la dinámica de la crisis del "modelo". La soja brinda, por ahora, cierto margen de maniobra y de sobrevida al "modelo" en franco agotamiento desde el 2007.
La Masacre de Once fue otro emergente sintomático de las contradicciones estructurales. La "sintonía fina", suspendida y luego retomada una confesión de estos límites. El "grito de Moyano", luego devenido en susurro al oído de la oposición peronista y la protesta de Paolo Rocca contra el "costo laboral", otras expresiones de la misma dinámica.
El cepo no puede entenderse sin estas condiciones generales de la economía y entre ellas la crisis energética que, junto a la fuga de capitales, se llevaban una masa enorme de dólares del país. Y la crisis energética (a la que, dicho sea de paso, la expropiación parcial no aportó ninguna solución sustancial), fue producto del sostenimiento de las privatizaciones. El costado continuista neoliberal del kirchnerismo, empresas imperialistas (o nacionales) que tuvieron ganancias extraordinarias y no reinvirtieron, llevaron a la economía a la encerrona actual. La protesta "Don Paolo" contra los salarios es la avanzada de todo un programa patronal de salida a la crisis (si es necesario, devaluación).
El limitado dirigismo estatal es (con truchada de los datos del Indec incluida) la confesión de la realidad del fin de las condiciones estructurales que permitieron, junto a sus políticas de desvío por la nueva relación de fuerzas  pos-2001, la posibilidad del ciclo kirchnerista .
La tercerización del ajuste es otro factor que hizo más estrechos los lazos y las lealtades con ciertos gobernadores y algunos pasaron abiertamente a la vereda del enfrente.
El "hablarse encima" de la Cadena Nacional no es solo una vocación oratoria escénica de CFK, sino una necesidad política (hoy de discutible eficacia) de tapar con relato las inconsistencias de la política para expandir su base. El "aumento con ajuste" de las asignaciones familiares y universal, otro botón de muestra.
La diáspora opositora y su desubicación política de los tiempos que corren, permitió un triunfo exagerado en 2011 (por la magnitud de la distancia que le sacó al resto) y fue un plus para la subida al caballo del cristinismo y su creencia en la eterna lealtad popular y la ilusión de "Cristina eterna". La partida de Néstor le dio también, hay que decirlo, un empujoncito. (Una creativa gorilada "negra" del jueves le reclamaba al finado "Lupo" que vuelva porque "se había olvidado a Cristina acá", una especie de "Gracias Néstor, pero llevate a Cristina"). 
Pero el otro costado continuista neoliberal del kirchnerismo pone un límite a su creencia de que otorgó una nueva "ciudadanía social", que en realidad es más frágil de lo que los kirchneristas piensan. Que nadie "de la vida por Cristina", no es una cuestión de cambio cultural y de época (distinta a los setenta) como quisieron explicar algunos kirchneristas, sino que tiene una profunda base material en el carácter muy "soft" de este "pacto populista". El voto cruzado o "líquido", como dijimos en algún lugar, con triunfos de oficialismos de distinto tono en 2011 ("nacionales y populares" y también...todo lo contrario), era la expresión política de que "es la economía estúpido (a)".
La oposición de derecha, ahora corre el riesgo simétrico de subirse al Pony, impactarse con las movilizaciones ayer y volver a escena bajo la disciplina del General de Magneto y Clarín. Pino Solanas ya compró. Allá ellos.
La cuestión es que la disidencia no es solo por derecha y "la gente" no solo la que que ayer salió a la calle, aunque como hecho social y político hace su aporte "involuntario" al malestar general. También es por izquierda o también "difusa" y es terreno de disputa política y donde la extrema izquierda tiene responsabilidad, porque es el marco general, no solo las manifestaciones del jueves, el que acelera los tiempos de las tareas preparatorias. La posibilidad de superación por izquierda del kirchnerismo no es automática y está en las batallas para conformar una fuerza política muy superior a lo que es la izquierda hoy. La posibilidades abiertas y los grandes puntos de apoyo en las posiciones conquistadas en el terreno social y también político son  muy superiores, quizá, de lo que la propia autopercepción de las potencialidades permite divisar hoy. 

2 comentarios:

  1. Se ve que no entendieron, definitivamente, el concepto de "aristocracia obrera". Partamos de la base de que no somos un país imperialista.

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  2. Hola interesante el post¡ me quede pensando en tu planteo de que es un momento de intervencion a agran escala y que requiere de gran audacia huyendo de todo sectarismo... esto significa que hay un espacio para la izquierda de masas muy superior, ir a disputarle la base al los k¿
    Si esto es asi quiere decir que la base de sustento del los k los famosos progres ya han roto con el gobierno solo que no tienen expresion politica, sino que significa disidencia¿ no estaremos confundiendo politizacion con altos niveles de disidencia, con disidencia total¿
    Pregunta, no sera unilateral y un poco impresionista negar la posibilidades de los k de salir con alguna maniobra polarizando contra la derecha destituyente o algo parecido¿
    Imprecion del post, arriba esta el gobierno y todo por abajo es disidencia ya sea a izquierda-derecha esta dinamica plantea una lucha con la derecha para ver quien plantea una salida a la crisis... esto significaria flexibilizar las diferencias con el po por ejemplo para aprovechar el momento e ir hacia un partido comun¿
    Disculpa el quilombo je un saludo

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