miércoles, 10 de noviembre de 2010

Los peronistas, la teoría, la burocracia y los "hechos"


Dice Abel y perdonen lo extenso: Prefiero el enfoque pragmático que le gustaba a Perón: en política, lo que cuentan son los resultados. Eso sí, ahí también mis visitantes tenían argumentos: EmeErre, por ejemplo, me dice: “Un acta del ministerios se acaba de comprometer a reincorporar y pasar a planta a todos, ante la asamblea de tercerizados. La politica en manos de la clase trabajadora (la politica de los troscos) parecde que consigue las unicas reformas“.
Una  muy buena noticia, y un digno homenaje a Mariano Ferreyra. Claro, también ahí están los supuestos previos de quien lo dice. El respaldo que dio Moyano a los tercerizados cuando se reunió con ellos, así como las políticas del gobierno nacional, parece que no influyeron para nada en la decisión del ministro Tomada. Cuando un funcionario hace algo que no responde por completo a las demandas de un sector laboral, eso prueba la complicidad de la burocracia sindical y de los políticos patronales. Cuando se consigue una conquista, la arrancó la lucha de los trabajadores, sabiamente conducida por el PTS o el PO o … (tache lo que no corresponda).
Entonces, ¿cada uno sigue tocando su música? No del todo. Un comentario de EmeErre, que luego se reproduce en un post de “El Diablo”, nos ilumina también a nosotros algo que ya sabíamos, pero es importante recordar… y entender:
“…la nueva Ley estaría a la derecha de los convenios que defendían Rucci y Lorenzo Miguel, en el 74. Entonces los convenios incluían categorías que ahora se permiten tercerizar (ejemplo en el convenio de la Unión Ferroviaria estaban las categorías de vía y obra o limpieza que ahora se hacen por UOCRA o maestranza). La nueva ley mantendría esto solo que para el tercerizado se haría con el convenio más favorable dentro de la tercerización. Ejemplo: si estoy tercerizado en una empresa de trabajadores de la UOM voy a poder estar en la UOCRA y puedo zafar de los aun mas negreros convenios de maestranza o comercio que son aun más bajos. En fin, a la izquierda de Pedraza pero a la derecha de Rucci
Aquí no juegan ideologías ni filosofías. Esto es un hecho. Ahora, cuándo nos preguntamos por qué, vuelven. Porque las explicaciones simples se desmoronan rápido. Es difícil hacer creer que sucede porque los dirigentes sindicales, todos, trabajan contra los obreros y cada día tratan de joderlos un poco más. También, la respuesta automática de muchos compatriotas, que incluiría a los 30 mil desaparecidos y la traición del menemismo (que fue vuelto a votar en el ´95, de puro masoquismo argento, parece) no alcanza a explicar porque una historia parecida se puede contar en muchos países desarrollados, incluído, por ejemplo, EE.UU.
Por mi parte, y aceptando que también es demasiada síntesis, señalo que a partir de la década del ´70 comienza una etapa de globalización financiera que crea un enriquecimiento – que los economistas clásicos llamarían ficticio – pero que alcanza a sectores de la población mundial, en los países desarrollados, lo bastante numerosos para que la balanza del poder económico abandone a los productores de bienes. No del todo, por supuesto. Pero ese proceso se combina con otro menos comentado que comienza unos quince años después. El traslado de la actividad industrial al Asia Oriental, en particular a China, atraída por los salarios bajos, la ausencia de leyes laborales y la nula protección ambiental. Proceso que fue conducido por un Partido imbuído de las doctrinas de Marx, Engels y Mao, por esas ironías que le encantan a la Historia.
Como consecuencia de ese sistema económico global es que hoy estamos a la derecha de Rucci y de Lorenzo. No me preocupa especialmente eso. Le cedo al troskismo la posición de izquierda; para eso se esfuerzan (...)


En el planteo de Abel hay por lo menos tres discusiones (y que discusiones!!). Una, digamos, "ideológica", otra en relación a la dinámica de conquistas, triunfos y derrotas del la clase obrera y que relación tiene esto con la dirigencia sindical peronista; y una tercera sobre las transformaciones del capitalismo en las últimas décadas, que hacen las veces de "marco"  en el que se desarrolla las luchas nacionales de la clase obrera argentina.
Como bien dice Abel, es difícil separar el aspecto ideológico del debate político práctico. Porque si la teoría es "la realidad generalizada", es decir conclusiones generales de "muchos hechos" (en este caso sociales), que permiten elaborar leyes (y teorías) que a su vez permiten captar la dinámica de los procesos sociales e intervenir para desarrollarlos en un sentido "progresivo", entonces, en política la teoría es quizá mucho mas necesaria que en otras ciencias.
Y no me sorprende que Abel, como buen peronista adhiera al "pragmatismo" y de entrada se separe de la teoría sin la cual después no puede explicar los otros dos aspectos que desarrolla: es decir la teoría que tiene a la lucha de clases entre sus principales fundamentos o lo que es lo mismo, el marxismo. Abel nos aclara que no es ni freudiano, ni marxista, peronista. (esto me suena ;)
Y eso está bien, no esperábamos más (ni menos) de él, el problema es que si hace abstracción de la lucha de clases,  las otras dos cuestiones de las que habla parecen surgidas por "generación espontánea". Veamos:
Abel dice de alguna manera, que en el balance del resultado de la lucha de los tercerizados ferroviarios (la reincorporación y el compromiso del pase a planta), nosotros los troscos subvaloramos por lo menos dos hechos: la reunión de los tercerizados con Moyano y la política general del gobierno, que en algo influyeron en esa decisión. Así nos mete en una discusión que puede terminar en un pensamiento y un debate circular. Porque si damos vuelta el argumento, podemos decir que, según los peronistas, cuando se pierde es por culpa de las "condiciones objetivas" que no daban (y unos cuantos sindicalistas peronistas que conozco agregarían "y de los zurdos que le calientan la cabeza a la gente"), y cuando se gana es por alguna "gestión" genial del Secretario General y los "cuerpos orgánicos" + una buena política de, un todavía mejor Ministro de Trabajo (peronista, por supuesto).
El problema son los hechos y en el caso de los tercerizados, ni Tomada, ni Moyano (ni Abel), hablaban de ellos antes de que, por sus condiciones laborales hoy conocidas por todos, se lancen a la lucha y encuentren oído y sobre todo apoyo (e incluso colaboración política) en los troscos del PTS (y la Bordó). Los tercerizados del país, hasta que no hagan lo mismo, es decir luchar (y esperamos que el ejemplo ferroviario los aliente), no van a lograr triunfos de este tipo. El "gesto" de Moyano y de Tomada, vino por la lucha y no al revés. ¿No sería un homenaje mas "digno" a Mariano Ferreyra que se termine la tercerización en el país?. El problema es que la tercerización y contratación (con contratos que son un verdadero fraude laboral) es una de las bases del "modelo" y de las ganancias del capital (extranjero y nacional, en esto no discriminan, todos terciarizan y utilizan contratos basura). Y cuando se sentaban las bases estructurales de ese "modelo" que se terminó de establecer en los 80 y 90 (luego de la dictadura), los dirigentes sindicales peronistas (la mayoría, los mismos de hoy), para decirlo en criollo "no pararon un fulbo" (como la defensa del River actual): flexibilización, privatización, ley de contratos, desocupación, polifuncionalidad y luego devaluación y reviente del salario. Algunos van a decir "pero Moyano con el MTA se movilizó y a Piumato hasta le balearon un huevo", pero si como decía el General "en política, lo que cuentan son los resultados", todos esos ataques pasaron y se convirtieron en conquistas del capital, que hoy "nos ubican a la derecha de Rucci". Pero acá, para Abel tampoco habría responsabilidad de las direcciones sindicales, que para nosotros tienen una "lógica" inquebrantable (y reformista), es decir, en momentos de auge rapiñan algo (no mucho para no joder "al modelo") y en momentos de crisis entregan lo que venga (para no joder al "sistema") y hacen su "perestroika". No, el problema según Abel, estaría en las condiciones internacionales, es decir en la nueva etapa de "globalización financiera".
Pero nuevamente, la pregunta es ¿de dónde nace esta fase capitalista (que algunos llamaron "neoliberal"), si no es, además de las propias contradicciones del capital, de las grandes derrotas que sufrió el movimiento obrero mundial? El reaganismo y el tatcherismo y el aplastamiento del proletariado inglés y  yanky y, desde ya, la derrota del proletariado chino y de los países de Europa del Este y Rusia, con la restauración capitalista, fueron "pre-condiciones" para esta fase, para nosotros de "restauración" (que por suerte se está superando). Derrotas en las cuales tuvieron "algo" que ver las direcciones del movimiento obrero, y en especial las distintas variantes de stalinismo, ya sea ruso o chino (anécdota, dicen que Mao le preguntó a un militante argentino que lo visitó, como se reivindicaba él en la Argentina y este contestó "maoísta"  a lo que el "gran timonel" le dijo "error, usted debe ser peronista"). 
¿No fueron los PS, PC o el laborismo, que a su vez dirigían las organizaciones del movimiento obrero, los "neo-neoliberales" que llevaron adelante esos programas en varios países donde fueron gobierno y a la vez fueron los agentes de la restauración capitalista en el "bloque socialista"?. O vamos a decir que ellos también estaban "determinados" por la "fase de globalización financiera".
No vamos a hacerlos cargo a los peronistas de esta situación del movimiento obrero internacional, pero tampoco podemos permitirles que desde el "pragmatismo" les salven las responsabilidades, no solo a la burocracia sindical peronista, sino ahora también a todas las direcciones (reformistas y no) del movimiento obrero mundial.
Otra posibilidad es que exista alguna nueva "filosofía de la historia" peronista que no conocemos (nuestro marxismo nunca adhirió a ninguna filosofía de la historia) que pruebe que estábamos "condenados" a la fase de globalización financiera con sus miserias incluidas. Como la vemos difícil, sintéticamente, creemos que en estas condiciones (y traiciones) que describimos de las luchas y relaciones de fuerza entre las clases, está la explicación del actual momento del capitalismo (e insisto, relacionándolas con los problemas que tiene el propio capital para su "reproducción ampliada"). Porque es así nomás,  la Historia es la historia de la lucha de clases, pero además, como dijo F.E. “La historia no hace nada, no posee grandes riquezas, no libra batallas; quien hace todo eso, posee y lucha es el hombre mismo: el hombre vivo, real. No es la historia la que utiliza al hombre como una herramienta para alcanzar la meta, como si la historia fuese un ser aparte, puesto que la historia no es sino la acción del hombre que persigue sus objetivos”. Y entre esos hombres están, de un lado los Pedraza y del otro los Mariano Ferreyra, con sus propios objetivos y su acción. Cada cual sabrá de que lado ponerse.


Un pequeño "epílogo" (nuevamente Walsh sobre el vandorismo, la teoría y los "hechos")
Dice Walsh"En alguna oportunidad el vandorismo se ha jactado de no precisar para su acción teorías políticas complicadas (...) Discutir el vandorismo desde la perspectiva de una teoría revolucionaria de la clase obrera es reencontrar uno por uno los viejos lugares comunes del reformismo, del sindicalismo burgués. En todo caso Vandor es derrotado por los hechos, además de la teoría. Si los trabajadores lo juzgan hoy duramente es por los resultados de su acción, por lo que él ha conseguido con sus negociaciones, sus maniobras y sus pactos: destruir el gremio metalúrgico convirtiéndolo en simple aparato, dividir la CGT, quebrar la confianza de los trabajadores en sus dirigentes, retrotraer el movimiento obrero a 1943".
Parafraseando, discutir la burocracia sindical actual (pedrazismo o moyanismo o CTA, tache lo que no corresponda) desde el punto de vista de la teoría, es encontrar el lugar común del reformismo burgués en el movimiento obrero. Pero no solo son derrotados por la teoría, sino y esencialmente por los hechos: trabajo en negro, precariedad, tercerización y contratos fraudulentos, "trabajadores pobres", flexibilización, vaciamiento de los sindicatos y alejamiento (para decir lo menos) de los dirigentes de sus bases (salvo que se "acerquen" con patotas) ¿cuánto retrocedió el movimiento obrero?. 
saludos
FR

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